La situación “insostenible” de la aceituna de mesa en Córdoba: muchos agricultores se plantean ni recoger la cosecha
Es un problema que ha ido creciendo con el paso de los meses hasta llegar a una situación que es insostenible para la gran mayoría de los agricultores de la provincia de Córdoba. La campaña de recogida de la aceituna de mesa en la extensión cordobesa atraviesa un escenario complicado por el desplome de los precios de venta. Las exigencias impuestas por parte del mercado y el encarecimiento de los insumos agrícolas -merced a que está subiendo los precios- ha hecho que numerosos olivareros abandonen de la recolección o barajen hacerlo.
El responsable del sector olivar en COAG Córdoba, Juan Luque, ha alertado a este periódico sobre la caída de las cotizaciones iniciales, señalando que la aceituna de mesa arrancó cotizando a 0,60 euros el kilo para situarse en torno a los 0,50 euros. Es por ello que el principal escollo para la rentabilidad del agricultor reside en los filtros de clasificación que aplican los propios compradores.
Tanto es así que Juan Luque ha denunciado que este sistema de cribado descarta entre un 40% y un 50% de la aceituna entregada, alegando falta de calibre e invalida la viabilidad económica de las propias explotaciones. Esta práctica reduce el montante que percibe el agricultor a una horquilla de unos veinte céntimos menos, cifras que no cubren los gastos mínimos en el proceso de la recolección.
El gasóleo agrícola, otro punto a tener en cuenta
Aunque esto no es el único motivo del enfado de los agricultores en este sentido porque los costes de producción en el campo tampoco paran de subir. El dirigente de COAG subraya que el gasóleo agrícola se sitúa en los 1,70 euros por litro, a lo que se le añade el encarecimiento de los fertilizantes, la electricidad y el agua de riego, calificando la coyuntura general del sector primario como “insostenible”.
Todo esto está haciendo que el verdeo se acabe en varias parcelas. Los agricultores prefieren no recoger la aceituna ahora mismo para destinarla a la producción del aceite de molino, y eso entraña complicaciones en la provincia cordobesa. Dado que la variedad predominante en esta extensión en la hojiblanca, el retraso en la recolección puede alterar el ciclo biológico del olivo y en la próxima campaña traer menos producción que la esperada.
De hecho, para lograr un rendimiento aceptable de la variedad Hojiblanca en este sentido, el agricultor se ve obligado a posponer la recogida hasta mediados de enero o febrero. Esta permanencia prolongada del fruto en las ramas agota las reservas del árbol e impide su adecuada recuperación, lo que provoca que el olivo no produzca en la siguiente campaña y derive en la pérdida de dos cosechas consecutivas, como se ha mencionado anteriormente.
Denuncias y comienzan las tractoradas
El técnico de Asaja Córdoba Carlos Molina también ha atendido a Cordópolis para ratificar que las ofertas actuales del mercado se sitúan muy por debajo de los costes de producción actualizados para la variedad Hojiblanca, fijados en 0,75 euros por kilo. Molina ha recalcado la gravedad de la situación que origina un mercado en el que los olivareros están vendiendo a pérdidas, siendo el eslabón “más vulnerable” de la cadena alimentaria.
El profesional de la organización agraria ha explicado que el panorama actual es de pérdidas económicas y que, por ello, Asaja ha realizado un llamamiento a sus asociados para que no entreguen “ni un solo kilo” de aceituna por debajo de los 0,75 euros. Tanto es así que la entidad ha instado a los productores a “no ceder a la presión de los compradores” en un momento en el que las liquidaciones no permiten la viabilidad de ciertas fincas.
Ante ello, Asaja Córdoba ha puesto en marcha un protocolo específico para tramitar denuncias masivas ante la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA). El objetivo de este procedimiento es fiscalizar a los compradores que incumplen la Ley de la Cadena Alimentaria al abonar importes inferiores a los costes reales de cultivo.
Además, ambas organizaciones han criticado a este periódico la entrada de importaciones procedentes de terceros países sin las exigencias sanitarias ni los controles de trazabilidad que se aplican a las explotaciones locales.
La tensión acumulada en el campo cordobés ha hecho que desemboque en movilizaciones de protesta. Las organizaciones agrarias han confirmado la convocatoria de una tractorada provincial para el próximo 28 de octubre, fecha en la que los agricultores saldrán a la carretera para exigir el cumplimiento estricto de la legislación y unos precios dignos para su actividad. Todo para evitar que la situación en el sector primario se sume en una crisis aún más drástica.
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