La Confederación señala a la ganadería como origen principal de la contaminación en La Colada
Se esclarece una de las principales causas de la contaminación de uno de los embalses más importantes del norte de Córdoba. Tal y como explica en un informe al que ha tenido acceso este periódico, la Confederación Hidrográfica del Guadiana sitúa a las actividades ganaderas en el centro del problema de calidad de las aguas en dicho pantano y en el río Guadarramilla. El documento responde a una solicitud de información ambiental formulada tras la detección continuada de niveles elevados de fosfato y amonio en una sonda que está ubicada en El Viso.
El documento técnico elaborado por la Comisaría de Aguas ha concluido que la causa fundamental de esta problemática no radica en los vertidos urbanos o industriales, sino que en la contaminación difusa por las explotaciones ganaderas. Según el análisis del organismo de la cuenca, el aporte excesivo de nutrientes está deteriorando el estado ecológico de las aguas de superficie, lo que provoca un proceso de eutrofización en el embalse.
Además, la Confederación Hidrográfica del Guadiana ha aportado una comparativa demográfica y ganadera en la que demuestra que en la cuenca de aportación de La Colada coexisten 28.180 cabezas de ganado bovino frente a 23.974 habitantes empadronados. Pese a ello, el 98% de las aguas residuales urbanas de los núcleos de población cuenta con tratamiento y depuración, pero no consta que el aporte excesivo del ganado reciba otro tratamiento que no sea como abono agrícola.
La Confederación remite la información a la Junta de Andalucía
Una práctica que provoca que la llegada final de nitrógeno y fósforo a los cauces dependa de la capacidad de absorción del terreno a los purines y al estiércol. Si la aplicación del abono supera las necesidades de las plantas o si dichos residuos se almacenan sin las garantías pertinentes, los nutrientes terminan filtrándose o siendo arrastrados por el agua hacia el río o el embalse, por eso cuando llovía esta contaminación aumentaba, como ha mencionado este periódico en ocasiones anteriores.
El documento del organismo de cuenca ha recordado además que parte de la superficie de la cuenca receptora de La Colada está catalogada oficialmente como Zona Vulnerable a la contaminación por nitratos. Esta declaración fue realizada originalmente por la Junta de Andalucía mediante el Decreto 36/2008 y ampliada en noviembre de 2020. Por tanto, y en materia de competencias, la Confederación Hidrográfica del Guadiana ha recalcado que este trabajo recae en el Gobierno autonómico, a la que corresponde vigilar las instalaciones de almacenamiento de residuos de las granjas y aplicar la Ley de residuos y suelos contaminados.
Ante esta situación, la Confederación ha confirmado que ha trasladado estos hechos a la Junta de Andalucía, tanto durante la tramitación del Plan Hidrológico de la Demarcación como mediante escritos específicos. En dichas comunicaciones, el organismo nacional ha apelado a la administración regional para que active sus facultades de inspección ambiental y haga cumplir el Programa de Actuación en Zonas Vulnerables.
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