Los policías acusados de agredir a un joven tendrán que testificar como investigados

Francisco Calvo.

La jueza del Juzgado de Instrucción número 8 de Córdoba ha citado a declarar en calidad de investigados a los tres policías acusados de “agresión” por Francisco Calvo, un joven que ha denunciado que fue reducido por “tres agentes”, y que éstos presuntamente le pegaron “un puñetazo en el ojo”, numerosas “patadas” y “golpes en la cabeza contra el suelo”, después de que éste les recriminara que “tenían que hacer su trabajo”.

Tras tomar declaración el pasado sábado al joven, que fue llevado ante la jueza acusado de atentado a la autoridad, la titular del Juzgado de Instrucción número 8 ha estimado la denuncia que hizo Francisco Calvo y ha citado, “en calidad no solo de perjudicados sino también de investigados”, a los tres agentes que intervinieron en su detención, así como a la pareja del denunciante, que ha sido llamada como testigo.

Siempre según la denuncia presentada por Francisco, los hechos ocurrieron cuando él salió al portal de su bloque a interesarse por la situación de su pareja, que estaba siendo identificada por tres agentes, a los que les recriminó su actitud. Francisco sostiene que, tras el reproche, éstos le persiguen hacia el interior de su bloque, una casa patio, donde presuntamente le “pegan un puñetazo en la cara”, “numerosas patadas o golpes” en la pierna derecha, en el costado derecho y en la sien derecha, así como que le cogen la cabeza y se la “golpean contra el suelo varias veces”. La “agresión”, señala, continúa en la calle, en la Plaza de San Eloy, a la vista de varios testigos, y luego al meterle en el coche policial.

La facultativa que lo atiende en el Centro de Salud del Sector Sur atestigua que el joven presenta contusión ocular, contusiones en cuero cabelludo en la sien derecha y rodilla derecha. También resalta que “la policía nacional que lo acompaña refiere que el paciente detenido ha provocado la situación”. El parte aclara, en cualquier caso, que las heridas producidas son producto de una agresión.

La jueza tendrá que esclarecer si el relato de los hechos del joven es cierto o si lo es el que presentan los agentes que actuaron el pasado viernes en la Plaza de San Eloy, y que han acusado a Francisco de haber agredido presuntamente a uno de los policías.

Los agentes defienden que los golpes se los provocó al golpearle su novia con la puerta

Así, la denuncia policial contra Francisco, a la que ha tenido acceso CORDÓPOLIS, plantea un escenario distinto al del joven. Según los intervinientes, éstos procedieron a identificar a la pareja de Francisco “ante el hecho de que pudiera estar consumiendo alguna sustancia ilegal”. Tras tener conocimiento de ello, el joven comienza a “increparles delante de la gente” y a “menospreciar la labor policial”. Según el atestado, las palabras que pronuncia Francisco son: “Quiénes sois vosotros para parar a mi novia. Para mirar a mi casa. Qué hacéis aquí. Iros por ahí. Con lo que hay por aquí, siempre estáis aquí molestando”.

Siempre según los agentes, éstos le piden que se identifique, por lo que en ese momento Francisco echa a correr hacia el portal y cierra la puerta del mismo. Así, a través de la puerta se le pide que salga y se le informa de que se le va a denunciar “por desobediencia”, motivo por el cuál presuntamente el joven abre la puerta del bloque en actitud desafiante y uno de los policías aprovecha para agarrarle del brazo.

La denuncia policial refleja que Francisco entonces “le pega un fuerte golpe en la zona del antebrazo del brazo derecho” al agente y empuja la puerta “fuerte” contra el policía. En este momento, según el relato policial, Francisco echa a correr hacia la puerta de su casa por el patio y su novia, por “nerviosismo”, la cierra “golpeándolo con la puerta en la zona frontal de la cara”. Tras el golpe, presuntamente Francisco se gira y “arremete” contra el agente “golpeándole repetidamente en el pecho”, con la intención de “resistirse” y “evitar la identificación”.

Sobre este punto, Francisco ha negado en todo momento que sus heridas se produjeran por golpearse contra la puerta -la facultativa que lo atendió también marcó que las heridas habían sido producto de una agresión-, si bien reconoce que puede ser que su novia cerrara la puerta de casa “porque estuviera nerviosa” o que lo hicieran alguno de los dos amigos que estaban en ese momento en el inmueble. En cualquier caso, ha sostenido que ni su pareja ni sus dos amigos intervinieron para “parar la agresión”.

Los agentes defienden que “se utilizó la mínima fuerza imprescindible” para reducir a Francisco, y adjuntan un parte de lesiones de uno de los agentes, cuyas heridas no han sido facilitadas. La denuncia hace referencia también en dos ocasiones a que “posiblemente” Francisco y su pareja estuvieran consumiendo drogas, ella en la vía pública cuando se inicia el relato de los hechos, y luego “posiblemente” en el interior de la casa, pero no aportan pruebas de este ilícito penal y no han sido denunciados por delito contra la salud pública.

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