La mayor plantación de nogales del país, a orillas del Guadalquivir

Variedad pecana producida en Nueces Calonge en Palma del Río.

En la Vega del Guadalquivir, en el límite de la provincia de Córdoba con su vecina sevillana, se erige la mayor plantación de nogales del país, apostando por la producción de un fruto seco que compite con las afamadas nueces de California. En Palma del Río, 315 hectáreas de terreno sirven de soporte a frondosos nogales, que aprovechan las condiciones agroclimáticas de esta zona de la provincia cordobesa para ofrecer un producto envidiado por sus propiedades nutricionales y del que, además, existe una demanda muy superior a su producción en España.

Con esas premisas, la firma Nueces Calonge se estableció en Palma del Río en 2015. Con 315 hectáreas de nogales en Palma del Río -que se completan hasta las 400 hectáreas con otra plantación al otro lado del límite provincial en Lora del Río (Sevilla) y que en unos años quieren llegar hasta 1.000 con la adquisición de terrenos colindantes-, se puso en marcha una iniciativa que se sustentó en varias premisas: buscar un fruto que fuera saludable, que no fuera perecedero y su comercialización no tuviera un tiempo limitado a lo largo del año, y que hubiera una demanda de ese producto por encima de la oferta en nuestro país, explica a CORDÓPOLIS el responsable de la firma, Borja Murube.

La tipología del suelo de la Vega del Guadalquivir, el agua de la zona y la temperatura, se sumaban además para ofrecer unas "condiciones agroclimáticas idóneas". Y, con ellas, los nogales que ahora han cumplido cinco años de vida, se elevan en esta plantación sin ninguna similar entre la asociación de productores de nueces del país, apunta Murube.

La producción óptima se alcanza cuando el nogal suma a partir de seis o siete años de vida. Ahora mismo, esta plantación de Palma del Río ha cerrado la pasada temporada con 200 toneladas de nueces y prevé alcanzar pronto las 1.500 toneladas. En España se consumen 45 millones de kilos de nueces al año y la oferta de las nueces producidas en el país ronda los diez. Y ese es el mercado donde los frutos de la plantación de Palma del Río tienen todo por delante para crecer.

Uso de energías renovables y aprovechamiento de la cáscara

Además, aúna en su producción la sostenibilidad como rasgo propio: desde el uso de energías renovables con un proyecto con la Universidad de Córdoba en el que la presión del riego se convierte en energía eléctrica, hasta el aprovechamiento de los restos de la poda para hacer compost o la cáscara de las nueces para biomasa de calderas.

En la plantación oscila el número de personas que trabaja según la temporada, con un mínimo de 15 empleados que llegan a 60 en plena cosecha de la nuez, o a los 30 que participan ahora en invierno, con los árboles desnudos de hojas, en las tareas de la poda.

Otro fruto seco muy particular: la pecana

Junto a todo ello, una peculiaridad más se suma en esta plantación. No solo cuenta con nogales sino también con otro árbol que ofrece una variedad de fruto seco, la pecana. Procede de un árbol parecido al nogal -el pecán- y produce un fruto más alargado (como la bellota) y de un sabor más suave sumamente más apreciado.

Originario de Estados Unidos, el pecán apenas existía en España salvo en zonas de la Axerquía malagueña y en las condiciones hídricas, de suelo y sol en la Vega del Guadalquivir ha encontrado acomodo para explorar su producción junto a las nueces, con sello cordobés.

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