Logran parar 'in extremis' el desahucio de una familia con una niña de tres años

Saray y su hija Déborah, poco después de conocer que se ha parado su desahucio | ÁLEX GALLEGOS

Déborah tiene 3 años y vive con sus padres en un piso vacío de un banco, en la calle Algeciras en Córdoba capital. Lo ocuparon hace año y medio, como solución ante la imposibilidad de tener otro techo alternativo. Este jueves 22 de octubre tenían fecha de lanzamiento para dejar la que ha sido su casa durante este tiempo, después de que la entidad Building Center de La Caixa presentara una demanda para desahuciarlos. A pocas horas de la fecha límite, moviendo todos los hilos y con gestiones a varias bandas, han conseguido un aplazamiento y pueden quedarse en la casa, al menos, durante tres meses más.

La situación a la que se enfrentaba esta familia ha sido denunciada estos días por la plataforma Stop Desahucios, ya que una menor se iba a ver en la calle con su familia, sin que tuvieran una alternativa de vivienda. Saray y su marido, Manuel, ambos sin empleo, apenas tienen una ayuda de 426 euros como ingresos para toda la familia y, aunque no les falta el ánimo de la familia y amigos, no cuentan con más recursos económicos para hacer frente a una vivienda.

Building Center -entidad propietaria del piso después de que La Caixa se lo quedara cuando la familia que lo compró no pudiera afrontar la hipoteca-, presentó una demanda en los juzgados cuando conoció que la vivienda estaba ocupada. La orden de lanzamiento llegó a la vivienda y, desde entonces, Saray y su familia tratan de frenar el desahucio. Primero, se pudo parar con la intervención de los Servicios Sociales, poco después se aplazó con el estado de alarma por la pandemia del Covid-19 y, ahora, ha sido con la presión y gestiones hechas junto a Stop Desahucios.

“No se puede dejar a un menor en la calle”

El principal argumento que ha esgrimido esta familia para pedir el aplazamiento del desahucio es que no cuentan con un techo alternativo y, como la ONU señala, “no se puede dejar a un menor en la calle”. Ahora, con el desahucio aplazado tres meses, con algo de calma“ y ”mejor ánimo“ para afrontar la realidad con el respiro que han logrado, intentarán quedarse en la vivienda definitivamente.

“Nosotros buscamos tener un alquiler social. Que el banco hablara con nosotros y podamos pagar un alquiler social”, repite Saray. Esa es la idea. Y sobre eso trabajarán a partir de ahora junto a Stop Desahucios y los Servicios Sociales. Pretenden que el piso pase a estar en la bolsa de viviendas de La Caixa que se incluyen en el convenio de la entidad bancaria con la Oficina Municipal de la Vivienda del Ayuntamiento de Córdoba y que, así, quede establecido un alquiler social por vivir en el piso, al que harían frente Saray y su familia.

Y, con ello, “vivir tranquila”, sin el sobresalto que los persigue desde hace un año, con órdenes de desahucio llegando cada poco a sus manos y sin poder “respirar para mirar al futuro”.

Mientras, desde la plataforma Stop Desahucios, que siguen trabajando en este caso y otros más que se siguen produciendo, reclaman que se dote de personal y recursos a la Oficina Municipal de la Vivienda, para que pueda servir para el fin que se creó y atender casos de emergencia de familias sin otras alternativas como la de la pequeña Déborah.

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