Fallece José María Muriel de Andrés, decano emérito del Colegio de la Abogacía de Córdoba
El Colegio de la Abogacía de Córdoba ha comunicado este viernes el fallecimiento de José María Muriel de Andrés, quien fue decano de la Corporación entre los años 1992 y 2002 y una de las figuras más relevantes de la Abogacía institucional cordobesa de las últimas décadas.
Muriel de Andrés desempeñó el cargo de decano durante diez años, un periodo que desde la institución se califica como decisivo para la modernización y consolidación del Colegio. Su etapa al frente de la Corporación supuso “un antes y un después” para la Abogacía de Córdoba, especialmente por el impulso a la construcción de la actual sede colegial en la calle Morería, inaugurada oficialmente hace 25 años, en octubre de 2025.
Desde el Colegio destacan que su empeño por dotar a la institución de una sede propia permitió alcanzar la independencia funcional respecto de los tribunales, un hito que transformó el funcionamiento interno del Colegio y reforzó el papel de la Abogacía como profesión libre e independiente, en línea con lo dispuesto en la Ley Orgánica del Poder Judicial y el Estatuto General de la Abogacía Española.
José María Muriel de Andrés estuvo vinculado al Colegio de la Abogacía de Córdoba durante más de seis décadas. Se colegió como abogado ejerciente en octubre de 1962, con el número 969, y mantuvo esta condición de forma ininterrumpida hasta el día de su fallecimiento. Antes de acceder al Decanato, ocupó diversos cargos en la estructura colegial, entre ellos comisionado para la Junta de Evaluación en 1964, Vocal 3º del Comité de Cultura en 1976 y Diputado 4º de la Junta de Gobierno entre 1981 y 1986. Posteriormente fue Diputado 2º hasta su dimisión en noviembre de 1991, paso previo a su candidatura a decano.
Tras las elecciones celebradas el 19 de diciembre de 1991, fue proclamado decano electo y tomó posesión el 17 de enero de 1992. Tras una reelección, permaneció al frente del Colegio hasta el 31 de enero de 2002.
Su trayectoria institucional se extendió también al ámbito autonómico y nacional. Fue consejero del Consejo Andaluz de Colegios de Abogados durante una década y, desde 1995, consejero del Consejo General de la Abogacía Española. Además, fue el primer presidente de la Unión Profesional de Córdoba, entidad que le concedió la Medalla al Mérito Profesional en su categoría de Oro.
A lo largo de su carrera recibió numerosas distinciones, entre ellas la Cruz de Honor de San Raimundo de Peñafort, la Distinción al Mérito en el Servicio de la Abogacía del Consejo General de la Abogacía Española —otorgada en 2008— y la Insignia de Oro de la Junta de Andalucía por su labor en el Turno de Oficio.
En el ámbito académico, Muriel de Andrés destacó como profesor de la Escuela de Práctica Jurídica del Colegio de la Abogacía de Córdoba, en el área de Práctica Procesal, y como profesor asociado de Derecho Civil en la Facultad de Derecho de la Universidad de Córdoba.
El Colegio de la Abogacía de Córdoba ha expresado su “más profundo pesar” por la pérdida de quien considera un “excepcional compañero y querido decano”, y ha subrayado su agradecimiento por la profesionalidad, dedicación y compromiso de una figura que se convirtió en referente de la Abogacía institucional cordobesa.
El funeral será el domingo a las 10:30 en la Parroquia de Santa María Madre de la Iglesia.
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