La actividad comercial y económica de Córdoba, paralizada: “Se están haciendo cajas como las del Covid”
Córdoba vive estos días una parálisis bastante inusual de su actividad económica y comercial a causa del persistente carrusel de borrascas que azota la provincia, con especial incidencia en sectores clave como la hostelería, el comercio, la agricultura y la construcción, que coinciden en señalar un desplome de la actividad, aunque ponen el acento en el impacto humano del temporal.
La hostelería es, lógicamente, uno de los ámbitos más afectados. Porque además, suma otro factor: la afección de los temporales y el trágico accidente de Adamuz en la red ferroviaria, principal sistema de transporte del turismo que acude a Córdoba. Por ello, el presidente de Hostecor, la patronal del sector en Córdoba, Jesús Guerrero, reconoce con resignación que esta semana se está ante la desaparición prácticamente total de las reservas, tanto de turistas como de clientes locales.
“La semana pasada se caían las reservas y ahora es que no hay reservas”, señala Guerrero, quien subraya la suma de clima adverso y cortes ferroviarios está dejando a los restaurantes de la ciudad sin clientes. Porque, según explica, las reservas de los cordobeses comenzaron a caer la pasada semana por la lluvia, pero ahora “lo que ha dejado de entrar son reservas nuevas, a un volumen muy grande”.
Como ejemplo, apunta a zonas eminentemente turísticas como el Mercado Victoria, donde “las cajas son como cuando estábamos confinados, como en el Covid”. “El problema no es solo ahora, sino el tiempo que vamos a tardar en recuperar los viajes, porque los turoperadores y las agencias están copando destinos al no saber cuándo vuelve la normalidad. Ahí sí hay un problema serio, tanto para hoteles como para reservas de grupos en restaurantes”, advierte.
Pese a todo, Guerrero trata de relativizar la situación al señalar que el temporal ha llegado en temporada baja. “Dentro de lo malo, tenemos que dar las gracias de que esto no nos pille en plena campaña fuerte, porque sería devastador. Saldremos, como hemos salido otras veces, pero hay que mirar con atención lo que viene porque puede ser preocupante”, afirma.
El campo y el andamio, parados
En una situación más compleja están otros sectores estos días. Uno de los que más sufre es el campo, que afronta con bastante tensión los efectos de las lluvias persistentes y los fuertes vientos. Desde ASAJA Córdoba advierten de daños generalizados en los principales sectores productivos de la provincia, como el cereal, el olivar, los cítricos y la ganadería.
El presidente de la organización agraria, Fernando Adell, señala que las consecuencias, aún pendientes de cuantificar en su totalidad, “comprometen seriamente la rentabilidad de las explotaciones y la producción de esta campaña e incluso de las siguientes”. Las primeras estimaciones apuntan a pérdidas de hasta el 40% en cereal y cítricos y alrededor de un 30% en el olivar.
La construcción tampoco escapa al impacto del temporal. Desde la patronal Construcor indican que buena parte de las empresas han tenido que paralizar las obras y, en muchos casos, conceder días libres a los trabajadores ante la imposibilidad de avanzar en los trabajos.
Esta paralización forzosa supone “un aumento inevitable de los costes a todos los niveles”, tanto en vivienda como en obras de infraestructuras. No obstante, la patronal reconoce que todavía es imposible ofrecer cifras concretas del impacto económico. “No podemos dar datos con honestidad porque ahora mismo no son calculables. Hacer un supuesto riguroso es imposible, pero sí sabemos que las cifras van a ser altas”, concluyen.
Comercios resistiendo
Desde Comercio Córdoba, la patronal del sector que más empleo genera en la ciudad, señalan que, por el momento, no tienen constancia de daños estructurales graves en la actividad comercial, aunque sí reconocen “dificultades puntuales de acceso, incidencias logísticas y una reducción de la afluencia de clientes” como consecuencia directa del temporal.
La organización mantiene un seguimiento constante de la evolución meteorológica y recuerda la necesidad de que las empresas “sigan en todo momento las indicaciones de las autoridades competentes y extremen las medidas de seguridad y protección”, especialmente en las zonas más afectadas.
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