Una familia desahuciada de su vivienda logra parar un segundo desalojo inminente

Manifestación contra los desahucios en Córdoba | MADERO CUBERO

Cuando la crisis económica estalló, Mari Carmen y su marido perdieron el trabajo y se vieron sin ingresos. La financiera de su hipoteca les hizo firmar un documento que ellos creyeron que valdría por una dación en pago de su vivienda, pero resultó ser una autorización para que el banco hiciera con el piso lo que quisiera. Y les llegó una orden de desahucio.

Esa fue su primera vez frente a frente con el desahucio. En aquella ocasión, hace años, perdieron y se vieron en la calle. Ahora, esta misma semana, se han visto de nuevo ante un inminente desalojo. Pero esta vez han conseguido pararlo y quedarse en la vivienda vacía de un banco que ocuparon ante la necesidad de cobijar bajo un techo a sus tres hijos y a ellos mismos. “No quiero que mis niños estén en la calle. Mientras que haya un piso de banco vacío, aquí estaremos”, asegura Mari Carmen.

Desde que se quedaron en la calle la primera vez, el paso por distintos episodios buscando un techo ha acompañado a Mari Carmen y su familia. Encontró la ayuda de la plataforma Stop Desahucios, que los acompañó en este proceso. Y encontraron un piso, destrozado por dentro y vacío, propiedad del Banco Popular. Con el tiempo y las operaciones entre bancos, la vivienda acabó siendo del Banco Santander y, en última instancia, del fondo Aliseda.

La entidad, viendo la ocupación del piso, emprendió acciones judiciales y, con la ayuda de Stop Desahucios, la familia consiguió que le dejaran vivir allí con un alquiler social bajo y con el compromiso verbal de que la entidad se haría cargo de arreglar la vivienda que se encontraba en un estado lamentable. De esos arreglos nada se supo y Mari Carmen y su familia pudieron pagar solo el primer mes de alquiler. De nuevo, la acción judicial del banco tomó cuerpo y se enfrentaban a un inminente desahucio por impago del alquiler.

Ahora, la ayuda ha llegado de la mano de la colaboración de Stop Desahucios y de la Oficina Municipal de la Vivienda. Han conseguido que se paralice el procedimiento que, en pocas fechas, acabaría remitiéndoles una orden para un nuevo desahucio. Y Mari Carmen, con su “familia” de la plataforma, ha querido hacerlo público, protagonizando un vídeo difundido en redes sociales donde, pese a las dificultades vividas, vuelve a creer que “Sí, se puede. Cuando estamos todos juntos, sí se puede”.

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