Ci-clo-gé-ne-sis ex-plo-si-va

ciclón.

(Del gr. κυκλῶν, part. act. de κυκλοῦν, remolinarse).

3. m.

 Meteor. borrasca (perturbación caracterizada por fuertes vientos).

-génesis.

(Del gr. γένεσις, generación).

1. elem. compos. Significa 'origen', 'principio' o 'proceso de formación'. Endogénesis, orogénesis.

explosivo, va.

1. adj. Que hace o puede hacer explosión. U. t. c. s. m.

explosión.

(Del lat. explosĭo, -ōnis).

4. f. Desarrollo repentino y violento de algo. Explosión demográfica.

Escucharán mucho, hoy y mañana, estas dos palabras, ciclogénesis explosiva. No es que vayamos a morir todos, no, no es que por fin las hordas españolas de buen corazón hayan decidido asaltar las Cortes Generales ante tanto escándalo y desvergüenza política, no, no es el fin del mundo, lamentablemente, no. Simplemente es un fenómeno meteorológico más. Se ha explicado y detallado en múltiples ocasiones y, afortunadamente, si algo bueno tiene el sensacionalismo mediático, es la pronta respuesta que los profesionales de la cosa hacen ante determinadas barbaridades que se dicen en televisión.

Aquí va una de ellas, pero lejos de caer en una interpretación de método, les dejaré a ustedes que saquen sus primeras conclusiones, al estilo de la "P" con la "A", "PA", la "C" con la "O", "CO", ahora todo junto "PA-CO". Pues bien, arriba les he dejado algunas acepciones que la Real Academia Española hace a los términos ciclogénesis explosiva, y como comprobarán, por lógica semiótica, uno puede entender a la perfección el significado de dicho fenómeno sin necesitar ser un sesudo erudito de la meteorología. Acudiendo por tanto a la RAE definiremos este fenómeno como "proceso de formación de una borrasca con un desarrollo repentino y violento". ¿Ven que fácil?

Ahora les relato los hechos, los que van a ocurrir. Como les dije este pasado miércoles, se nos venía encima una temporadita de lluvias y otras cosas que aún están por ver, pues bien, la primera de estas cosas es un profundísima borrasca que en cuestión de unas 20 horas va a cruzar la Península Ibérica de oeste a este, desde el Atlántico hasta el Mediterráneo. Lo curioso del asunto es que el centro de acción, el punto más profundo de la borrasca, parece aparecer por arte de magia esta misma tarde frente a las costas gallegas, profundizándose muy rápidamente, pasando la presión atmosférica de 1015 milibares a 975 de un día para otro, es decir, un diferencial barométrico de 40 milibares en cuestión de 24 horas, una auténtica burrada, cuya consecuencia primera serán las fuertes rachas de viento asociadas a ese cambio tan brusco de presión.

Para que lo entiendan, es como la despresurización de la cabina de un avión pero a gran escala, un fenómeno bastante similar, en cuanto a sus efectos, a los de un huracán, pero con un proceso de formación muy diferente. Las causas de esta ciclogénesis la encontramos, como no, en Terranova, que nos manda una pequeña elongación de una masa de aire muy fría por el Atlántico, que en contraste con las temperaturas relativamente altas que estos días tiene por allí la troposfera, profundiza muy aceleradamente lo que en otra circunstancia sería una borrasca atlántica normal.

La consecuencia primera de esa "despresurización a gran escala", como ya he dicho, es el viento, pero no sólo, como ya les avancé el pasado miércoles íbamos a tener lluvias, pues bien, aunque el paso de la baja va a ser muy rápido por toda la península, las precipitaciones van a ser muy abundantes y generalizadas. Hoy mismo la Aemet ya nos mete el aviso amarillo por acumulación de hasta 40 litros en menos de 12 horas y por fuertes rachas de viento. Entre la noche de hoy y la tarde de mañana, viviremos una experiencia cercana a la que podría vivirse con un huracán de primera categoría, cercana porque las rachas de viento no serán tan fuertes. Especialmente virulenta será la mañana del sábado, por lo que si tuviesen alguna actividad programada, y especialmente si tuviesen previsto salir a la carretera, mucha precaución.

Como curiosidad del fenómeno serán los efectos en la dirección del viento. Ya ayer lo comentaba Emilio Rey en su página, ya que si bien por la mañana nos afectarán vientos con clara componente suroeste, arrastrando hasta nosotros las masas de aire del Atlántico medio, y haciendo subir las temperaturas rápidamente, dejándonos una fuerte sensación de bochorno tropical, en la tarde, apenas 6 horas después, los vientos rolarán a noroeste, arrastrando hasta nosotros esa masa de aire tan fría que ha provocado esta ciclogénesis, dejando sobre nuestra vertical un aire realmente gélido que pondrá a prueba los huesos de aquellos que sufren reumatismo. Este hecho será especialmente preocupante en los sistemas montañosos donde estos días ha estado nevando, y mucho, derivándose en serio peligro por aludes del que la Aemet ya ha emitido aviso.

Como ven, la noche que viene y el día de mañana serán especialmente "malos" en cuanto al tiempo que vamos a tener, día propio de quedarse en casa saboreando la pringue del jeringo cordobés.

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18 de enero de 2013 - 11:13 h