El Área Materno-Infantil de Hospital San Juan de Dios celebra diez años con más de 10.000 nacimientos
El Área Materno-Infantil del Hospital San Juan de Dios de Córdoba celebra diez años acompañando el nacimiento de más de 10.000 bebés, tiempo durante el que este servicio, convertido en la segunda maternidad de la provincia, se ha consolidado como un referente en la atención a la mujer y la infancia.
Así lo ha indicado la institución hospitalaria en una nota en la que ha detallado que Francisco Javier llegó al mundo el 13 de septiembre de 2016, tras una cesárea de urgencia, por un prolapso de cordón, conviertiéndose así en el primer niño nacido en el Hospital San Juan de Dios de Córdoba, cuya maternidad se había inaugurado solo un día antes.
Amanda, su madre, diez años después, recuerda lo “segura y arropada” que se sintió en todo momento. De hecho, sus otros dos hijos, Thiago y Alma también han nacido en el centro de la orden hospitalaria, que se ha convertido en el referente de salud para toda la familia.
El nacimiento de Francisco Javier marcó un antes y un después en la cartera de servicios del Hospital San Juan de Dios de Córdoba, que celebra ahora el décimo aniversario de su Área Materno-Infantil. Una década en la que esta área ha asistido 10.436 nacimientos, lo que le ha llevado a consolidarse como la segunda maternidad de la provincia de Córdoba.
La puesta en marcha de esta Área Materno-Infantil fue impulsada desde las direcciones asistenciales médica y de enfermería del Hospital, que trabajaron de forma coordinada para diseñar un modelo capaz de responder a una demanda creciente de atención especializada a la mujer y al recién nacido. Aquella apuesta estratégica sentó las bases de un proyecto que, una década después, se ha consolidado como uno de los principales referentes de la maternidad en la provincia y un ejemplo de atención integral, innovadora y humanizada.
Al margen de la actividad obstétrica, el área de ginecología también ha reforzado su capacidad asistencial en ámbitos de alta especialización, avanzando, de manera significativa en el desarrollo de la cirugía endoscópica mínimamente invasiva y la cirugía oncológica ginecológica, con técnicas y procedimientos que permiten ofrecer una atención más precisa y segura a las pacientes.
Asimismo, se han impulsado unidades y consultas específicas centradas en las necesidades de la salud femenina, como pueden ser la endometriosis, la menopausia o las patologías del suelo pélvico, consolidándose, así, como un referente en la atención integral a la mujer.
Para el director gerente del Hospital, Horacio Pijuán, este décimo aniversario representa “la consolidación de un proyecto que ha sabido crecer sin perder su esencia”. “Hace diez años comenzábamos los nacimientos en San Juan de Dios con la ilusión de ofrecer a las familias cordobesas una atención de calidad, cercana y centrada en las personas”, ha destacado.
Según ha continuado, “hoy podemos afirmar con orgullo que tenemos una Unidad Materno-Infantil dotada de instalaciones y tecnología de primer nivel, así como de un equipo de profesionales de referencia: ginecólogos, pediatras, matronas y personal de enfermería, que ofrecen un cuidado integral a las familias, poniendo a la mujer en el centro”.
En este sentido, el superior del Hospital, Isidoro Santiago, ha señalado el significado que tuvo para la institución volver a escuchar el llanto de los recién nacidos en el Hospital. “Implantar la maternidad supuso devolver una parte importante de nuestra identidad como institución sanitaria al servicio de Córdoba. Volver a recibir niños entre estas paredes significó volver a acoger la vida desde su comienzo y recuperar nuestros orígenes, con casi un siglo de historia, para reforzar nuestra misión de cuidar, acompañar y estar cerca de las personas en todas las etapas de su vida”.
Un proceso de evolución constante
La evolución del Área Materno-Infantil ha estado marcada por una continua adaptación a las necesidades de las familias cordobesas. En apenas un año de funcionamiento, la unidad registró cerca de 400 nacimientos, más de 5.000 consultas externas y 2.453 urgencias ginecológicas, cifras que obligaron a ampliar sus instalaciones e incorporar nuevas consultas y habitaciones.
A partir de ese momento, se fueron sumando servicios altamente especializados como la Unidad de Diagnóstico Prenatal y Medicina Fetal; consultas específicas de lactancia y educación posparto; seguimiento neonatal; consulta de trombofilias durante el embarazo; psiquiatría perinatal o programas de apoyo emocional a las familias, que incluyen grupos de autoayuda en torno al duelo perinatal.
La apuesta por la innovación también ha sido una constante. La incorporación de tecnología avanzada para diagnóstico prenatal, la creación de una Unidad de Imagen de la Mujer, el desarrollo de la consulta neonatal, el refuerzo de la cirugía pediátrica.
Paralelamente, la Unidad de Neonatología ha experimentado una profunda transformación. En 2020 duplicó su capacidad asistencial y posteriormente continuó creciendo hasta alcanzar los actuales ocho puestos asistenciales y dos boxes de aislamiento, incorporando equipamiento de última generación como sistemas de monitorización cerebral e hipotermia terapéutica, para el tratamiento de recién nacidos con patologías complejas.
La culminación de este crecimiento llegó en 2025 con la inauguración de la nueva Área Materno-Infantil, fruto de un proceso de ampliación que permitió aumentar las habitaciones de hospitalización de once a 20, crear nuevos lactarios, ampliar la unidad de neonatología, incorporar una consulta de pediatría neonatal y mejorar la funcionalidad y confortabilidad de todo el servicio.
Pioneros en humanización del nacimiento
Más allá de los datos asistenciales, la evolución del área ha estado estrechamente ligada a un modelo de atención centrado en las personas. Desde sus inicios, el Hospital apostó por medidas hoy plenamente consolidadas como el contacto piel con piel desde el nacimiento; la promoción activa de la lactancia materna; la presencia continuada de las familias en Neonatología mediante una política de puertas abiertas; o la inscripción de los recién nacidos desde el propio centro hospitalario.
Este compromiso con la humanización dio un paso más en 2023 con la implantación de la cesárea provínculo, una iniciativa pionera en la provincia que permite la presencia del acompañante durante cesáreas programadas y favorece el establecimiento precoz del vínculo familiar desde el mismo momento del nacimiento.
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