Panecillos de ciruela o gritos al viento en el Monte Fuji

Una pareja de enamorados japoneses | PIXABAY
El Día de San Valentín cobra distinto sentido y se celebra de maneras muy peculiares según los países | En España, la clave está en el regalo a la pareja amada

Aquí lo tenemos claro. San Valentín se concibe como una celebración del amor en pareja. Se busca un escenario romántico, se intercambian regalos... y lo que surja. ¿Es así en todo el mundo? Pues no. De hecho, el Día de los Enamorados cobra en otras latitudes una dimensión mucho más amplia. Más allá del hecho romántico se exalta el amor en todas sus vertientes: familiar, maternal, amistad... En un sitio te regalan una prenda de lencería sexy y en otro te dan un abrazo que te hace crujir el corazón. Entre ambas demostraciones de estima hay un extenso catálogo de formas de decir te quiero.

En España hay una costumbre típica: hacer un regalo a nuestra pareja. El merchandising es casi infinito. Objetos con corazones y mensajes de amor, perfumes... Los enamorados se esmeran en componer un guión perfecto para ese día. Suelen salir a cenar a restaurantes -que preparan menús románticos para la ocasión- o reservan habitaciones en hoteles con ofertas especiales por San Valentín. La cultura popular ofrece un manual perfecto: podemos elegir la mejor música, la escena de nuestra película favorita o hasta imitar los besos de las estrellas del espectáculo. Las parejas de enamorados tienen ante sí la oportunidad y las herramientas para construir un día como dios (Cupido) manda.

¿Qué ocurre fuera de nuestras fronteras? En Latinoamérica, por ejemplo, no existe como tal un Día de los Enamorados, pero sí un día en el que se exaltan la amistad y el amor. En algunos países, sin embargo, se festeja de una manera muy similar a España. En Chile,  Costa Rica, Honduras y Panamá el Día De San Valentín es una celebración tradicional de novios y esposos. El Día de los enamorados se celebra el 14 de febrero y es costumbre que las parejas celebren su amor.

En Ecuador se suele celebrar el 14 de febrero con tarjetas, flores, serenatas y cenas románticas entre las parejas ya sean de casados o de novios, aunque también se celebra entre amigos. En México se expresa el amor entre las parejas con rosas y chocolate, pero también se festeja ese día con los amigos más allegados intercambiando tarjetas y saludos. También en Perú y Guatemala se conoce como el Día del Amor y la Amistad. Las personas se demuestran su afecto regalándose rosas, bombones o detalles. También es usual el regalo de rosas entre los amigos y familiares. Según el color de la flor que se brinda, se está expresando un mensaje: la rosa roja simboliza el amor, la blanca expresa la paz y la amarilla refleja la amistad. En Cuba, en algunos centros se crean buzones para que las personas escriban cartas de afecto y cariño a otras, ya sean amigos o enamorados.

En países europeos como Italia y Gran Bretaña existe una bella tradición que aún sigue celebrándose. Las chicas se levantan al alba y se asoman a la ventana esperando a que llegue su enamorado y les pida matrimonio. Según la leyenda, sólo así pueden encontrar al que supuestamente será el hombre de su vida. No es un dato científico, pero... ¿Y si funciona? Por si acaso, los ingleses adornan el día con otras tradiciones y suelen hornear apetitosos panecillos a base de semillas de alcaravea, ciruelas o pasas. Compartir el tierno bocado a este dulce pastel debe ser, sin duda, una experiencia de alto valor sensorial.

En Croacia la tradición es regalar un bizcocho con un corazón dentro, llamado corazón licitar. Es un pan de jengibre y miel que se decora con colores alegres y un espejo en medio. Según la tradición, al dárselo a la persona amada se dice: “Te regalo mi corazón, mira quién está dentro de él”. Al recibirlo, la persona ve su imagen reflejada en el espejo. En otros países como Italia y España es más tradicional llevar a tu pareja a cenar a un restaurante especial, que guarde un significado simbólico para ambos o que, simplemente, tenga dentro de su menú alguna sorpresa que agrade al otro.

En Oriente existe una peculiar tradición para el día de los enamorados. Los japoneses van hasta el famoso monte Fuji para llevar a cabo un ritual: repiten por tres veces el nombre de su amado mientras tienen que tocar una campanada por cada vez que digan el nombre de su pareja. Esa actuación, según la leyenda, garantiza que el sentimiento de amor queda renovado.

En el continente australiano los enamorados celebran San Valentín haciendo intercambio de regalos, ramos de flores o invitaciones para hacer algo especial ese día. Australia fue uno de los primeros países en celebrar esta festividad. La costumbre en los matrimonios era que los hombres realizaran regalos muy costosos a las esposas. Eso fue cambiando y se extendió a todas las parejas de enamorados, que se acercaron en el modo de demostrar el afecto a los hábitos de los países mediterráneos: los regalos ya no son tan ostentosos, sino que son detalles para recordar a nuestra pareja que nuestro amor está vivo. Al fin y al cabo, como se suele decir, el valor no está en el regalo en sí sino en las manos de quien lo entrega.

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