Rumbo perdido

Linares Deportivo - Córdoba (2-0) en Linarejos | LOF

En momentos difíciles hay que tomar decisiones precisas, concretas. Quizá también algo más arriesgadas. La idea es cambiar algo -para bien, claro está- y para ello hay que generar un incentivo psicológico del que se haya carecido hasta ahora. A (casi) nadie se le escapaba que la situación del Córdoba no llegaba a ser realmente dramática, tampoco excesivamente delicada, aunque sí un tanto preocupante. Tocaba virar de rumbo y tomar la dirección correcta hacia el objetivo. Amarrar con fuerza el volante y dirigir la situación al punto deseado. Pero para eso hay que tener bien definido un rumbo, de lo cual careció una vez más el juego del Córdoba. Sin vida. Sin alma. Y sin más solución que pelear a la desesperada. Otro tropiezo. Cuatro enfrentamientos ya sin ganar. Y la zona de promoción cada vez más lejos.

El choque en el Municipal de Linarejos no arrancó como cabía esperar de un club que aspira a estar sí o sí en Segunda División el próximo año. Y menos aún frente a un equipo recién ascendido a la categoría. Suele decirse que en Segunda B las tornas se igualan mucho cuando el balón empieza a rodar. Y es que ahí, para el contrario, ya no valen por sí mismos el peso del escudo, de la historia o de los propios futbolistas. Ahí hay que demostrar que todo ello tiene un sustento real y efectivo. Y nada de eso ofreció el conjunto blanquiverde durante los primeros compases. Tampoco el Linares. Una puesta en escena un tanto apática, desaliñada. Un partido trabado y con constantes imprecisiones por parte de ambos conjuntos. Es más, posiblemente el más participativo de los blanquiverdes (en esta ocasión de rojo y blanco) fue Xavi Molina, lo que ya dejaba entrever en qué zona merodeaba principalmente el esférico. 

Además, serían los locales los primeros en avisar. Y cómo no, con un cordobés como protagonista. Hugo Díaz protagonizó el primer acercamiento de los jienenses, mediante una gran acción individual por banda izquierda. Sin embargo, su golpeo lejano acabó topándose con el cuerpo providencial de Djetei. Aún así, esa primera advertencia ya sembró ciertas dudas en los chicos de Juan Sabas, pues a los pocos minutos se abriría la lata. Como ya ocurriera ante el Sevilla Atlético, el Linares aprovechó ciertos desajustes del Córdoba para generar peligro por banda. Ahora por la derecha, de donde brotó un gran centro de Fran Carnicer dirigido a la frontal del área pequeña, y ante el que el ariete de Almodóvar del Río se erigió como el más listo de la clase, adelantándose sobre Djetei y Álex Robles para firmar el primero de la tarde con un buen cabezazo que se coló en la meta defendida por Becerra. Otra vez los fantasmas pululaban en el área cordobesista, que de un tiempo a estar parte ha perdido su carácter de infranqueable. 

Con todo, el gol despertó el ánimo visitante. Le hacía falta recibir un crochet directo al rostro para salir del letargo. Y en cierto sentido surgió efecto. A partir del ecuador del primer tiempo, la posesión fue indiscutiblemente del Córdoba, que subió líneas para impedir la salida cómoda de su adversario y tratar de robar en las cercanías para poner en apuros al exblanquiverde Razak. Sería Djetei el que consiguió acertar con el primer remate de los suyos, mediante un tímido cabezazo tras saque de esquina. Pero más clara aún fue la que tuvo Piovaccari minutos después, tras un gran pase al hueco de Javi Flores, con el que italiano estuvo a punto de hacer el empate con un disparo cruzado, aunque éste se marchó lamiendo el poste. Y poca más historia tendrían los primeros 45 minutos. Un choque roto por momentos y en el que los jugadores corrían mucho con y sin balón. Pero la pólvora ofensiva brillaba por su ausencia. Y eso solo beneficiaba por aquel entonces a uno de los dos.

El segundo acto arrancó de un modo completamente opuesto al del primero. Ahora con claro protagonismo de los de Sabas. No les quedaba otra. Y el primer intento visitante ya hizo temblar la portería de Razak, por medio de un remate cruzado de Piovaccari que se estrelló en el larguero. Lamentos y esperanza. Restaban 43 minutos y al Córdoba parecía haberle cambiado totalmente la expresión. Además, el técnico dio mordiente al equipo con la entrada de Willy. Sin embargo, Alberto González supo también jugar perfectamente sus cartas. Así es, el preparador linarense comenzó con la ruleta de sustituciones, dando oxígeno a su equipo y al mismo tiempo apaciguando la efervescencia visitante. Y funcionó, pues la pelota siguió en los pies de los califas, aunque ya se había perdido prácticamente toda la verticalidad. Y fruto de esa marcha más del Córdoba salió el segundo de los locales. En otro error defensivo de la zaga cordobesa que acabó en una falta ajustada en la frontal del área, y tras la cual el árbitro acabó decretando penalti. Y no falló Marc Mas, que desataba la locura en los suyos, al tiempo que los futbolistas califas recibían un nuevo golpe directo al rostro.

Una vez más, y como ya ocurriera hace justo una semana, el Córdoba se lanzó en busca de la heroica. Pero eso cada vez se antoja más complicado para un equipo con rumbo perdido y con el alma abrochada a situaciones críticas. Y aún así, el talento individual es más que evidente. Piovaccari lideró una contra y un mano a mano ante Razak, pero su disparo raso se encontró con el cuerpo del meta ghanés, al que no había forma de batir. Es más, los últimos diez minutos fueron un asedio total cordobesista, que ya se lanzó con todo a la desesperada y a pecho descubierto. Eso sí, como es de esperar en esas situaciones, con más corazón que cabeza. Pero el muro linarense lo repelía todo. Farrando, Willy o Djetei probaron fortuna, pero todos los remates se marchaban fuera de una forma u otra. Y la más clara salió de la cabeza del delantero pacense, que impactó un cabezazo picado ante el que el guardameta reaccionó perfectamente para atajarlo por bajo. No había forma de encontrar el camino al gol. Otra vez. Y van cuatro jornadas seguidas sin sumar de tres, y que dejan al Córdoba fuera ya de los puestos que dan acceso a la fase de ascenso. Un bache que era solo preocupante y que ya empieza a ser muy delicado.

FICHA TÉCNICA

LINARES, 2: Razak, Josema, Fran Lara, Toni García (52’), José Cruz, Dani Perejón (Neto, 45’),  Rodri, Fran Carnicer (Marc Mas, 52’), Edu Olea (Villarejo, 70') y Hugo Díaz (Gabri, 56’).

CÓRDOBA CF, 0: Becerra, Djetei, Bernardo, Álex Robles (Oyarzun, 67’), Espeso (Farrando, 61’), Xavi Molina (Willy, 45’), Mario Ortiz, Javi Flores, Moutinho (Luismi, 61’), Samu Delgado y Piovaccari. 

ÁRBITRO: Martínez Montalbán (Comité Murciano). Mostraron cartulina amarilla al local Isra y a los visitantes Xavi Molina y Javi Flores. 

GOLES: 1-0 (16’), Hugo Díaz.

 2-0 (66’), Marc Mas, de penalti.

INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la sexta jornada del campeonato de liga en el Grupo IV-B de Segunda B disputado en el Municipal de Linarejos a puerta cerrada. 

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