El Córdoba Patrimonio regala un festival ofensivo ante Ribera Navarra
El Córdoba Patrimonio de la Humanidad quería dejar atrás las malas sensaciones del cierre del 2025, tratando de comenzar el nuevo año con buen pie. Le tocaba un hueso duro de roer a los blanquiverdes, que tuvieron que visitar este martes al Ribera Navarra, ante el que pudieron dejar finalmente los fantasmas atrás para hacerse con un triunfo vital. El choque comenzó, de hecho, con claro dominio blanquiverde, que se hizo rápidamente con la posesión y sumó las primeras llegadas con disparos de Carlos Gómez o Arnaldo Báez, pero sin mucho peligro. En esas, pese a todo, serían los locales los primeros en dar con la tecla. Casi en su primera acción de ataque, una buena combinación acabó en un zurdazo de Fabinho, que se coló por toda la escuadra de la portería defendida por Fabio.
Los de Santoro no se vinieron abajo y reaccionar bien tras el gol, ya que inmediatamente después tuvieron un gran intento para empatar, pero Nico no pudo rematar con acierto. Aun así, el gol a favor había incentivado el ánimo de los locales, que en esos momentos lograron subir su ritmo ofensivo. No obstante, los cambios sentaron mejor a los visitantes y el primer aviso de ello llegó por parte de Murilo, aunque este se encontró con una excelente mano de Raúl Jiménez. Eso sí, en el siguiente ataque, de nuevo en una contra rápida, al fin pudo igualar la contienda el Córdoba Patrimonio, tras un pase al centro del propio Murilo, que Zequi envió al fondo de las mallas. El empate desató de nuevo la mejor versión de los blanquiverdes, ya que Pescio, con una genialidad individual, rozó el segundo, pero el argentino no pudo definir con precisión cuando se plantó solo ante el meta.
Pero la inercia ya estaba por ese entonces muy del lado de los cordobeses, que consiguieron el segundo a través de una recuperación de Zequi, que propició la salida a toda velocidad de Titi del Rey. Ahora el argentino no falló en su mano a mano con el arquero, firmando el tanto que servía para voltear el resultado. Desde ahí no cesó el empeño y los califas siguieron apretando en busca del tercero.
Eso sí, tanta efervescencia ofensiva genera riesgos atrás, y de ahí surgió una doble oportunidad clarísima para Fabinho, que ahora se encontró con una doble intervención de mucho mérito por parte de Fabio. Fueron minutos de ritmo intenso y de muchas interrupciones, llegando a producirse hasta dos intervenciones del videoarbitraje, aunque sin éxito para ninguno de los dos banquillos. Eso dio paso a un tramo de mayor igualdad, en el que ambos dieron un paso atrás en la presión. El cansancio comenzaba a hacer mella, sobre todo en las filas blanquiverdes.
Aun así, las mejores llevaban la firma de los de Santoro. De hecho, rozaría el tercero el Córdoba Patrimonio en el tramo final del primer tiempo, a través de un remate a bocajarro de Zequi en el segundo palo, aunque el ala se encontró con el pecho de Raúl Jiménez, quien poco después volvió a vestirse de héroe, ahora para enviar a córner un gran disparo de Arnaldo Báez. Sin duda, las intervenciones del meta fueron las que claramente evitaron que el marcador fuese más abultado a favor de califas, que aun así se marcharon a vestuarios con una mínima renta de 1-2. Quizá, con algo de sabor amargo por no aprovechar la oportunidad de ampliar la ventaja.
El reinicio trajo un planteamiento similar al desenlace del primer acto. Un Córdoba Patrimonio volcado y en busca del tercero. De ahí llegaría una ocasión clara en una jugada de combinación perfecta en la que Zequi remató solo frente a Raúl Jiménez, pero de nuevo salió victorioso el arquero. Con todo, en ese guion favorable para los cordobeses, fue Pescio el que sí logró superar a Jiménez, al interceptar a los cinco minutos un mal pase en la salida de Ribera y golpear frente a la portería con un disparo ajustado al palo.
Solo había un equipo sobre la pista por aquel entonces. Y era el que vestía de blanco y verde. Tanto que la distancia se amplió con un auténtico golazo de Arnaldo Báez, muy similar al de los locales, pues el paraguayo se sacó un zurdazo directo a la escuadra. Eso provocó tiempo muerto y salida de cinco para el Ribera Navarra, con nueve minutos por jugarse. En esas, los locales insistieron y, tras un error en la salida del Córdoba Patrimonio, a punto estuvo el exblanquiverde Mykytiuk de recortar diferencias, pero se hizo grande Fabio bajo palos. No cesaba el empeño ofensivo de los navarros, que se hicieron con el control gracias a la superioridad. Pero se defendía bien el combinado cordobés. Además, los visitantes siguieron acumulando grandes oportunidades para terminar de finiquitar la victoria, como un disparo al larguero de Nicolás o un remate a puerta vacía de Zequi. El gaditano fue el que pudo poner el broche, con otra llegada sin portero que puso el definitivo 1-5. Los blanquiverdes, de este modo, regalan un festival ofensivo por el Día de Reyes y dejan atrás su mala racha.
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