Al Córdoba CF no le vale con marcar primero
A los tres minutos del partido del pasado lunes, Eder García ya había puesto por delante al Córdoba CF. Nada que sorprendiera demasiado en El Arcángel, aunque hubo algo de suspense por la revisión del VAR. En Valladolid, el gol había llegado en el minuto cuatro, ante el Granada en el dos, y en Burgos y frente al Girona hubo que esperar algo más, hasta el once y el doce. Hasta en cinco ocasiones han golpeado primero los de Iván Ania en ocho jornadas, y en ninguna han necesitado ni un cuarto de hora. Un arranque de partido que firmaría cualquiera de la categoría. Sin embargo, el problema viene después. De esos cinco encuentros, el Córdoba CF solo ha ganado dos: los de casa ante Girona y Tenerife. Los otros tres (nueve puntos) acabaron finalmente en derrota.
Hay una forma muy gráfica de verlo. Si los partidos de Segunda División terminasen en el minuto 15, el Córdoba CF sería líder absoluto, con cinco victorias, un empate y dos derrotas. Si solo contase lo que ocurre de la hora de juego en adelante, del minuto 61 hasta el final, sería último: una victoria, dos empates y cinco derrotas, con tres goles a favor y nueve en contra. Nueve de sus trece goles, de hecho, han llegado antes del descanso, un registro que solo supera el Eibar. Ningún equipo de la categoría empieza mejor los partidos, y ninguno los termina peor que este Córdoba CF. Al menos, de momento.
El reloj, por su parte, lo confirma también de otra manera. Sumando los ocho partidos disputados hasta el momento, el Córdoba CF ha pasado en torno a 280 minutos con el marcador a favor, y unos 210 minutos por debajo. Ha mandado, por tanto, bastante más tiempo del que ha ido a remolque, y aun así ha perdido cinco veces y aún no sabe lo que es empatar (algo que en toda la categoría solo le ocurre también al Eibar y al Almería). Lo que pasa es que las ventajas le duran muy poco. Contando las tres del lunes, se ha puesto por delante en ocho ocasiones distintas, y en cinco de ellas el rival terminó igualándole. Al Burgos le bastaron trece minutos para hacerlo. Al Tenerife, catorce.
El propio Iván Ania ya lo había avisado en la previa. Preguntado por el mal arranque, el técnico se fue directamente a esos goles tempraneros: “Hay momentos del partido que, yendo por delante en el marcador, estamos temerosos y tenemos miedo a perder lo conseguido con ese gol, y tiene que ser todo lo contrario. Ese gol nos tiene que dar la confianza para intentar hacer el segundo”. Y el lunes pasó lo que pasó. El Córdoba marcó a los tres minutos, vio cómo le empataban dos veces, y necesitó un tercer tanto, el de Isma Ruiz, para quedarse con los puntos en el tramo final. “En un error te meten el 2-2 y se te vienen los fantasmas a la cabeza de otra vez tener que hacer tres goles para ganar”, reconoció Ania tras el partido.
Protegerse o saltar
Pese a todo ello, la solución que plantea el técnico asturiano tiene poco que ver con meter más gente atrás. Fiel a su estilo, Ania fue claro tras la victoria: “No es ni ser más defensivo ni nada por el estilo. Simplemente, manejar mejor esas situaciones de partido y, en vez de echarnos hacia atrás, echarnos hacia adelante”, explicó, antes de darle una lectura más mental: “En la situación que estábamos, los jugadores tienden más a protegerse que a saltar hacia adelante”. El tramo final ante el Tenerife, ya con un futbolista más sobre el campo, fue la mejor prueba. Y tampoco la escondió: “Esos minutos los hemos manejado bastante mal”.
Algo ha cambiado, en cualquier caso, con respecto al inicio del curso. En las cuatro primeras jornadas, cinco de los diez goles que encajó el Córdoba CF llegaron del minuto 85 en adelante, y tres de ellos convirtieron un empate en derrota, ante Burgos, Granada y Sabadell. Desde entonces, no ha recibido ningún gol más allá del minuto 72, aunque el último tanto de Almería, Valladolid y Tenerife llegó en los tres casos pasada la hora de juego. Los desenlaces ya no se le escapan en el último suspiro, pero la última media hora sigue siendo su peor tramo. Tampoco se le da bien el camino contrario, porque solo en Albacete fue capaz de darle la vuelta a un marcador adverso.
Sea como fuere, marcar, desde luego, no es lo que le falta. Con trece goles, el Córdoba CF es el cuarto equipo más anotador de Segunda División, solo por detrás de Eibar, Castellón y Girona, y ha visto puerta en siete de sus ocho partidos. Lo que le desequilibra es lo barato que le sale al rival responder: los blanquiverdes necesitan casi diez remates para hacer un gol, y a sus adversarios les bastan poco más de cinco. De ahí que sus tres victorias hayan sido por la mínima. Este sábado, en Elda (18:30), el Córdoba buscará enlazar dos triunfos por primera vez esta temporada, y Ania ya ha dejado claro dónde está la clave de la solución: “No somos capaces de dejar la portería a cero y eso nos está lastrando, porque no siempre vamos a poder hacer tres goles”.
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