La ‘trituradora’, a pleno rendimiento: cuatro técnicos en menos de año y medio

Presentación de Alfaro como entrenador del Córdoba.

Tiene un sobrenombre que ningún otro club le puede arrebatar. Principalmente porque mantiene el hábito, a excepción de determinadas etapas -muy breves, eso sí-, que se diera como motivación para el apodo. Desde finales de octubre de 2003, el Córdoba es conocido como la trituradora. La expresión aportada entonces por Fernando Castro Santos tras su destitución es una referencia en la ciudad y también fuera de ella cada vez que se produce un relevo en el banquillo. Ahora, el aparato con que se identifica a la entidad califal vuelve a funcionar aunque no deja de hacerlo a máxima potencia de un tiempo a esta parte. En concreto, desde hace menos de año medio, un período a lo largo del cual son hasta cuatro los técnicos que acumula ya el conjunto blanquiverde. O dicho de otro modo, Infinity -y esto es Unión Futbolística Cordobesa (UFC)- alcanza las tres destituciones en apenas 17 meses.

A pleno rendimiento se encuentra, por tanto, la trituradora de El Arcángel. Reactivada recientemente con la destitución de Pablo Alfaro, los números más recientes reflejan una inestabilidad deportiva mayor incluso a la conocida. Y eso ya es decir. Pero claro, los resultados mandan. Lo hacen más si cabe en una época completamente insólita no sólo para el cuadro califal sino para la inmensa mayoría del fútbol español, que es todo aquel que se sitúa por debajo de Primera y Segunda. También se da el condicionante del cambio de propiedad, en un fin de ciclo realmente convulso, y lo que ello conllevó. Con todo, los datos son demoledores y al tiempo esclarecedores de la coyuntura en el plano competitivo del conjunto blanquiverde. Desde el 5 de diciembre en que tomó las riendas del Córdoba, UFC acumula cuatro entrenadores sin alcanzar el año y medio y, lo que es todavía más significativo, después de sólo 35 partidos oficiales.

Con el cese de Pablo Alfaro y el nombramiento de Germán Crespo como preparador del primer equipo, aún sin la seguridad de que continúe el próximo curso, el Córdoba va a cerrar la presente temporada con un guarismo de cuatro técnicos en 38 duelos -y esto es entre Liga y Copa-. Es decir, la media de duración de cada entrenador no llega siquiera a los diez choques, ya que queda en 9,5. Los nuevos gestores de la entidad arribaron en El Arcángel ya con Raúl Agné en el banquillo. El aragonés había suplido a Enrique Martín antes de que la era Jesús León terminara abruptamente con el trabajo de la Guardia Civil, su detención y la administración judicial que derivó en la venta de la unidad productiva de la sociedad. Apostó entonces UFC por mantener en el cargo al de Mequinenza, pero una doble derrota como local del cuadro califal hizo que acabara su crédito. Le relevó entonces Juan Sabas, quien tuvo que esperar siete meses y una renovación para debutar oficialmente.

La pandemia de Covid-19 dejó al madrileño sin opción de luchar por el play off en la campaña 2019-20 y le obligó a aguardar hasta octubre de 2020. Su periplo duró seis partidos del Grupo IV-B de Segunda B, en el que también estuvo presente después un Pablo Alfaro que fue el último técnico sometido a la trituradora. Con el zaragozano el conjunto blanquiverde logró registros de récord para después sucumbir y verse metido en la pelea por no caer en Segunda RFEF -que erróneamente se asimila con Tercera pero no deja de ser cuarta categoría-. Demasiado aguantó, sin embargo, en el cargo pues hasta tres ratificaciones, entre públicas y oficiosas, hubo hasta que ya el pasado lunes el club adoptó la decisión de rescindir de sus servicios. El relato de los hechos permite una segunda perspectiva: desde que Raúl Agné fue destituido pasaron, con él incluido, dos entrenadores más y espera un tercero en apenas 13 meses.

El dato es más abrumador todavía si se acude al inicio de la anterior temporada, más allá de la etapa de Infinity al frente de la entidad. Porque se suma al antes mencionado Enrique Martín con otros nueve choques oficiales. Así, en las dos últimas campañas el Córdoba alcanza los cinco entrenadores, que se van a repartir a final de curso 53 -con otros de Raúl Agné antes del cambio de propiedad más los de Germán Crespo-. Por tanto, la media es de 10,6 por preparador desde el 25 de agosto de 2019. Todo ello en una sucesión de destituciones que eleva a 12 los técnicos distintos y hasta 13 relevos desde la 2017-18 -no transcurrieron ni cuatro años exactos-. Y ahí aparece incluso un nombre que no llegó a entrar en las estadísticas oficiales para los anales del cuadro califal. Se trata de Francisco Rodríguez, que abandonó El Arcángel apenas semanas después de su contratación en verano de 2019.

Pero la voracidad de la trituradora, de nuevo de vuelta al sobrenombre que surgió tras Fernando Castro Santos al comienzo de la campaña 2003-04, no termina ahí en los tiempos recientes. Durante el presente siglo, y ni siquiera se alcanzó su cuarto, hasta 38 entrenadores diferentes pasaron por el banquillo del Córdoba. Esto es casi cuatro decenas en 21 años, una cifra que está acompañada de otra: hubo 43 cambios de técnico en ese mismo período. Y pudieron ser más altos los guarismos en cada caso, lo que evitaron circunstancias como que varios preparadores tuvieron dos etapas. Son los casos de Pepe Escalante, Rafael Alcaide Crispi, Paco Jémez, Luis Miguel Carrión -la primera sólo de forma provisional- y José Ramón Sandoval. También porque al menos algunos fueron capaces de estar una temporada completa. El único que supo perdurar durante dos cursos enteros y consecutivos fue Lucas Alcaraz, por cierto.

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21 de abril de 2021 - 05:45 h