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Adiós oficial a Jan Salas: el RCD Mallorca rompe su cesión en el Córdoba CF
Lo que era un secreto a voces desde finales de diciembre se ha convertido finalmente en realidad. Jan Salas ya es historia del Córdoba CF. El club blanquiverde y el RCD Mallorca han oficializado este lunes la interrupción del contrato de cesión que vinculaba al joven centrocampista catalán con la entidad califal hasta el próximo 30 de junio. Se cierra así una etapa breve y amarga, marcada por la falta de sintonía deportiva y un ostracismo que ha obligado a todas las partes a buscar una solución de urgencia en este mercado invernal.
Y es que la salida de Salas era la crónica de una ruptura anunciada. A pesar de llegar el último día del mercado estival con la vitola de promesa -internacional Sub-20 y con minutos en Primera División- y con una opción de compra reservada por el Córdoba CF, el de Sabadell nunca logró derribar la puerta de la titularidad en el cuadro califal. El deseo del futbolista de acumular minutos, sumado a la intención del Mallorca de evitar que su activo se devaluase en el banquillo, han precipitado un adiós que libera una ficha necesaria en la plantilla de Iván Ania, hasta ahora sin hueco para nuevos refuerzos tras la llegada de Mikel Goti.
Una apuesta fallida desde el inicio
Los números de Jan Salas en Córdoba son el reflejo de una adaptación que nunca llegó a completarse. El centrocampista se marcha con apenas cinco participaciones oficiales: cuatro en LaLiga Hypermotion y una en la Copa del Rey ante el CD Cieza, acumulando un total que ronda unos escasísimos 200 minutos de juego. La gran competitividad en su posición, con figuras inamovibles como Isma Ruiz y Requena, así como la confianza de Ania en baluartes del pasado año como Pedro Ortiz, Alberto del Moral o incluso Théo Zidane -ahora lesionado- ha acabado por condenar al ostracismo al internacional sub-20.
Su paso por El Arcángel ha sido una montaña rusa con más bajadas que subidas. Tras un debut de circunstancias ante el Andorra (45 minutos) y una titularidad fallida ante la Real Sociedad B -donde fue sustituido al descanso tras no interpretar, según explicó el propio Ania, el plan de partido-, Salas desapareció del mapa. De hecho, llegó a encadenar más de dos meses sin vestirse de corto en liga, una sequía que solo se interrumpió con el duelo copero ante el Cieza y una aparición testimonial en la reciente visita a Leganés.
Un hueco ya cubierto
La marcha de Jan Salas no es un movimiento inocuo para la dirección deportiva. Más allá de liberar masa salarial y evitar la penalización económica que el Mallorca había estipulado si el jugador no alcanzaba un mínimo de partidos -aunque se desconoce si el Córdoab CF ha tenido que pagar alguna otra cláusula para cortar la cesión-, su salida deja una vacante crítica en la medular ya cubierta con la reciente llegada de Mikel Goti, otro cedido con un gran futuro por delante.
Y es que, con la baja de larga duración de Théo Zidane, operado recientemente de la espalda y fuera de combate para los próximos tres meses, el Córdoba CF se veía obligado a acudir al mercado ante la falta de confianza de Ania en Jan Salas. La secretaría técnica buscaba entonces un centrocampista de perfil ofensivo, capaz de actuar tanto en la posición de volante, como en la mediapunta en caso de partir de un 1-4-2-3-1, haciendo así las veces del francés. Ahí irrumpió con fuerza un Mikel Goti que, pese a tener múltiples novias en la categoría, se acabó decantando por el Córdoba CF.
De esta manera, Jan Salas regresa ahora a la disciplina bermellona con la lección aprendida de la exigencia del fútbol profesional y la espina clavada de no haber podido triunfar de blanquiverde. Para el Córdoba CF, se pasa página a una apuesta que salió cruz, centrando ahora todos los esfuerzos en seguir apuntalando la plantilla para una segunda vuelta decisiva en el que el sueño y la ilusión sigue presente tras los recientes resultados.
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