El Adesal, en busca de una constancia vital

Lance de un partido del Adesal en La Fuensanta | JUAN HUERTAS

Volver a empezar. Aunque con menos margen de mejora. En concreto, la mitad. Ese es el camino que le queda al Balonmano Adesal para cumplir su objetivo en el Grupo B de la Liga Guerreras Iberdrola, y el cual no es otro que el de la permanencia. Sin más. El regreso del cuadro fuensantino a la máxima categoría del balonmano nacional no está transcurriendo todo lo bien que se pudiera querer, aunque sí con la exigencia que pudiera esperarse en una división de tal nivel, y más aún en esta particular campaña cargada de incertidumbre e irregularidad a causa de la pandemia del Covid-19. Con todo, es tiempo de retomar fuerzas y reforzar la ilusión para un reinicio que se contempla tan difícil como ilusionante. Esa es la balanza sobre la que pende el devenir del cuadro de Rafa Moreno, que intentará desequilibrarla para que lo segundo pese más que lo primero.

Hasta la fecha, el apartado estadístico no está acompañando. El Adesal apenas ha conseguido alcanzar una victoria en toda la primera vuelta de la competición, es decir, en siete encuentros. Un balance que deja al equipo cordobés en la última posición con solo dos puntos, empatado a su vez con el Club Balonmano Morvedre. Frenar la sangría atrás deberá ser una prioridad absoluta para las de Moreno, que han sufrido en demasía ahí, lo cual les ha costado puntos en casi todos los duelos. De hecho, es en esa parcela donde se encuentra el gran punto débil del equipo, que cierra la tabla con 192 goles en contra, de largo la cifra más alta del grupo.

Una vía de absoluto sufrimiento que deberá erradicar. O al menos suturar lo antes posible para tratar que la sangría se reduzca. Y si lo consigue, el margen de crecimiento es notorio. Un cerrojo en campo propio que posibilitaría, además, aumentar la constancia en los partidos. Así es, ha sido una tónica habitual comprobar cómo el ímpetu del conjunto de Rafa Moreno se iba deshaciendo con el paso de los minutos en no pocos partidos. Unos primeros tiempos brillantes, que se contrarrestan con segundas partes de cambio de chip total. Y no precisamente para bien. Desequilibrio puro que les obliga a permanecer como el farolillo rojo.

En efecto, ejemplo hay varios. Uno de ellos se produjo precisamente ante el BM Granollers, siguiente rival del Adesal y actual líder. Aquel día, el del debut de las califas en Liga Iberdrola, el conjunto fuensantino consiguió marcharse a vestuarios con empate a 14, llegando a vencer hasta por 7-5 mediado el primer tiempo, aunque acabó sucumbiendo por 20-30. Situación similar a la de la segunda jornada ante el Elche (tercer clasificado), pues el electrónico marcaba al descanso un 12-13 favorable a las cordobesas (8-12 en el minuto 25), pero que acabó resolviéndose por 27-22 para las ilicitanas. Y no solo ante los más destacados, pues frente a Morvedre o Gijón la diferencia al descanso era de uno y dos goles respectivamente. Por lo tanto, mantener la intensidad y el ritmo físico durante la totalidad del choque será tarea indispensable a trabajar para Moreno en lo que resta de curso.

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