Descubren un recinto megalítico de 6.000 metros cuadrados en la provincia de Córdoba
La provincia de Córdoba tiene aún secretos que deben ser desvelados. Tanto es así que en los últimos meses se ha descubierto un recinto megalítico de unos 6.000 metros cuadrados en el término municipal de Alcaracejos, que ha sido incluido en la Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía. El hallazgo, realizado por Juan José Rodríguez, saca a la luz, tentativamente, un singular complejo prehistórico conocido como el Crómlech de los Muñoces.
Tras la comunicación del descubrimiento a la administración, la Delegación Territorial de Cultura de la Junta de Andalucía activó la inspección técnica del lugar a cargo de Rafael Martínez, arqueólogo y profesor de la Universidad de Granada (UGR). El docente de la UGR, que actualmente encabeza los trabajos de inventario y catalogación de la arquitectura megalítica en el territorio cordobés, ha destacado a este periódico que la provincia ya supera los dos centenares de monumentos megalíticos registrados, lo que la sitúa como una de las zonas con mayor densidad de la región, aunque históricamente haya sido una de las menos estudiadas.
Durante la prospección preliminar desarrollada en Alcaracejos, el equipo técnico pudo confirmar la presencia de decenas de grandes bloques pétreos y menhires distribuidos rodeando una loma. Ante este hallazgo, Rafael Martínez ha pedido prudencia científica y ha subrayado la complejidad de analizar este espacio, donde conviven afloramientos rocosos naturales con una intensa acción humana, que se ve reflejada en piedras de gran tonelaje desplazadas o erigidas mediante calzos.
Entre las evidencias científicas más sólidas aportadas por el arqueólogo de la Universidad de Granada para ratificar la intervención humana destaca la disociación geológica de los bloques respecto al terreno natural. Mientras que los afloramientos de lutitas y areniscas de Sierra Morena siguen de forma natural una orientación estructural noroeste-sureste, muchas de las grandes piedras del yacimiento rompen esa alineación e incluso proceden de emplazamientos externos, habiendo sido transportadas y colocadas deliberadamente fuera de su contexto geológico.
A diferencia de las clásicas tumbas subterráneas, Rafael Martínez ha explicado que estructuras tipo crómlech o recintos de menhires habrían funcionado en la Prehistoria reciente como un auténtico santuario o templo al aire libre. De hecho, este espacio monumentalizado habría actuado como un gran calendario solar para acoger ritos colectivos relacionados con los ciclos agrícolas, los astros y el paisaje. Para evaluar la singularidad del enclave, el investigador ha contrastado sus observaciones con especialistas de la materia como José Antonio Linares Catela, profesor de la Universidad de Sevilla.
La relevancia histórica del espacio de Los Muñoces se ve reforzada por la existencia, a muy corta distancia de este gran conjunto, del denominado Dolmen de los Muñoces. Según ha recogido la documentación oficial de la Junta de Andalucía, se trata de una estructura funeraria rodeada por un túmulo de tipo cairn —formado exclusivamente por una potente acumulación de piedras— de unos 15 metros de diámetro y metro y medio de altura, en cuyo centro se dispone una cámara poligonal constituida por grandes lajas de esquisto.
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