El Parlamento Andaluz aprueba por unanimidad declarar los cines de verano de Córdoba Bien de Interés Cultural
La parlamentaria andaluza por el PSOE de Córdoba Victoria Fernández ha celebrado el voto unánime de la Comisión de Cultura del Parlamento de Andalucía a la Proposición No de Ley (PNL) presentada por el PSOE-A y defendida por ella misma para que la Junta de Andalucía inicie el procedimiento para declarar Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Lugar de Interés Etnológico, a los cuatro cines de verano históricos de Córdoba: Coliseo San Andrés, Fuenseca, Olimpia y Delicias. La socialista ha aludido a la importancia que ha tenido el movimiento ciudadano en la capital en el desenlace de la iniciativa.
Fernández ha reivindicado que estos espacios son mucho más que cuatro recintos cinematográficos y ha defendido que forman parte del patrimonio cultural, social y urbano de Córdoba: “No estamos hablando simplemente de cuatro solares ni de cuatro negocios cinematográficos. Estamos hablando de cuatro espacios históricos que conforman un conjunto excepcional dentro del patrimonio cultural andaluz y español”.
Durante su intervención, la parlamentaria socialista ha subrayado que los cines de verano constituyen una tradición con más de un siglo de historia, cuyos orígenes se sitúan en 1923. En 1935 abrió sus puertas el Coliseo San Andrés, considerado el cine de verano más antiguo de España que continúa en funcionamiento. En las décadas de los cincuenta y sesenta, Córdoba llegó a contar con entre 30 y 55 salas de verano funcionando simultáneamente, hasta el punto de que prácticamente cada barrio disponía de su propia pantalla.
“El cine de verano no fue un fenómeno marginal en Córdoba. Formó parte de la organización de la vida social de la ciudad”, ha señalado Fernández, quien ha destacado también el papel que tuvieron instrumentos de protección urbanística como el PGOU de 1986 y la labor desarrollada durante décadas por Martín Cañuelo, cuyo compromiso permitió mantener viva esta tradición hasta su fallecimiento en 2023.
La parlamentaria socialista ha defendido que la nueva Ley 4/2026, de Patrimonio Cultural de Andalucía, ofrece precisamente el marco jurídico adecuado para avanzar en esta protección. Su artículo 19 contempla los Lugares de Interés Etnológico para espacios vinculados a formas de vida, cultura y actividades propias del pueblo andaluz que merezcan ser preservados por su valor etnológico. Además, el artículo 108 incluye expresamente entre los inmuebles de interés etnológico los edificios socioculturales vinculados a la sociabilidad, entre ellos los cines y teatros.
“Es difícil imaginar un encaje conceptual más claro”, ha afirmado Fernández, quien ha recordado además que el artículo 112 establece una especial protección para aquellos bienes de interés etnológico que se encuentren en peligro de desaparición.
En este sentido, la socialista ha advertido de que la situación actual exige actuar. Fuenseca, Delicias y Olimpia no han acogido proyecciones este verano, mientras que el Coliseo San Andrés ha sido el único de los cuatro que ha mantenido actividad cinematográfica, una situación que ha reforzado la movilización ciudadana y las demandas de protección patrimonial.
Victoria Fernández ha insistido en que la iniciativa socialista pretende proteger no solo el espacio físico, sino también la actividad cultural y social que da sentido a estos lugares. “Queremos proteger el espacio y lo que sucede dentro de él”, ha remarcado, explicando que el valor de los cines de verano reside tanto en sus elementos materiales —patios, pantallas, cabinas de proyección, vegetación, albero o medianeras— como en el patrimonio inmaterial asociado a ellos: las memorias, las prácticas sociales, la convivencia y los rituales colectivos.
Por ello, ha defendido que los cuatro recintos sean considerados conjuntamente, ya que, aunque cada uno presenta características propias, forman parte de un mismo fenómeno cultural.
Así, ha señalado que el Coliseo San Andrés mantiene una especial relación con el patio cordobés; Delicias representa un espacio de ocio popular y convivencia vecinal; Fuenseca se integra de manera singular en el paisaje urbano histórico de la ciudad; y Olimpia constituye uno de los ejemplos conservados de terraza cinematográfica al aire libre.
La parlamentaria también ha puesto en valor la dimensión medioambiental de estos espacios, al recordar que los cines de verano aprovechan la vegetación, la ventilación nocturna, los suelos de albero y el agua para generar espacios más habitables durante las noches de verano. “Estamos ante una combinación muy singular de patrimonio, cultura, convivencia y adaptación climática”, ha destacado.
Fernández ha defendido que estos espacios pueden entenderse también como una forma de infraestructura verde patrimonial, al contribuir a mitigar el efecto de isla de calor en el casco histórico, una característica que ha sido recogida en los estudios técnicos elaborados para fundamentar su protección.
La dirigente socialista ha alertado de la paradoja que supone que una tradición cultural que ha sobrevivido aproximadamente un siglo pueda desaparecer en apenas unos años. A su juicio, la protección patrimonial resulta especialmente necesaria porque proteger físicamente los solares no garantiza que los cines continúen funcionando como tales.
Fernández ha recordado que colectivos ciudadanos y profesionales vienen reclamando la protección de los cuatro espacios como BIC y que en 2026 se ha intensificado la movilización para garantizar su continuidad.
Por ello, ha reclamado a la Junta de Andalucía que utilice las herramientas que proporciona la nueva legislación patrimonial: “El patrimonio no pertenece al Gobierno que lo protege ni al partido que propone protegerlo. Pertenece a quienes lo hemos recibido como legado y a quienes todavía no han nacido”.
Victoria Fernández ha cerrado su intervención reivindicando que la protección de los cines de verano no responde únicamente a la nostalgia, sino a la voluntad de garantizar que esta forma de vivir la ciudad pueda mantenerse en el futuro.
En este sentido, ha defendido que las futuras generaciones puedan seguir entrando en San Andrés, Fuenseca, Delicias u Olimpia, sentarse cuando cae la noche, disfrutar del albero y el jazmín y compartir una película mientras el barrio conversa alrededor. “Aquello no era simplemente una manera antigua de ver cine. Era una manera de vivir Córdoba”, ha concluido.
0