Cuando Caballerizas fue Fábrica de Tabacos

Leornado Sbaraglia , Paz Vega y Vicente Aranda, en el rodaje de 'Carmen', en Córdoba | MADERO CUBERO
Vicente Aranda, que ha fallecido hoy, rodó en Caballerizas Reales, el Puente Romano y la Mezquita-Catedral de Córdoba escenas de 'Carmen', protagonizada por Paz Vega y Leornado Sbaraglia

El director Vicente Aranda ha muerto hoy a los 88 años. Hace 13 años, el cineasta estuvo muy vinculado a Córdoba porque en esta ciudad decidió rodar buena parte del metraje de Carmen. “Tócate, por favor”. Paz Vega, la actriz protagonista, lucía un traje goyesco, con redecilla, alamares y madroños en el posado que dedicó a los medios en Caballerizas Reales. Era el otoño de 2002 y Vega había llegado junto a todo el equipo de la película para rodar unas escenas con estampas locales como decorado. Algún fotógrafo habló antes de pensar y le pidió a la sevillana que posara con algo más del espíritu carnal y erótico con que el director impregnaba sus personajes femeninos.

La cuadra de Caballerizas Reales se convirtió aquellos días en la Fábrica de Tabacos de Sevilla que luego disfrutó el espectador en una impresionante secuencia al principio de la película; su patio fue el cuartel donde formaba el capitán José Zúñiga; el Puente Romano volvió a ser decimonónico, con suelo de tierra y faroles de la época. Y la Mezquita-Catedral cerró sus puertas a todo rodaje de ficción tras la experiencia de Carmen, cuando el Cabildo entró en cólera al descubrir el erótico resultado del filme. Ninguna de las secuencias subidas de tono fueron rodadas en la parte de la Catedral, en la que se filmó una casta escena de Carmen rezando y confesándose vestida de mantilla. Lo que molestó realmente a la Iglesia fueron las tórridas escenas con la iglesia sevillana de San Luis de los Franceses como escenario.

Aranda había escogido Ronda (Málaga) y Sevilla, además de Córdoba, para ambientar un filme en el que describió fielmente el personaje que reflejó Prosper Merimée en su novela y que se aleja del mito que creó la ópera de Bizet. El director reflejó en esta cinta a una mujer agresiva y sin pudor que, si bien no gustó a la crítica, acabó siendo un éxito de público que solo en su primer fin de semana de exhibición recaudó 1.140.000 euros.

El actor argentino Leonardo Sbaraglia fue la víctima de las pasiones y tragedias de Carmen. Acompañado por su mujer, el actor derrochó sonrisas y amabilidad durante su estancia en Córdoba, en donde hubo muchas entrevistas, gritos por la calle y una recepción oficial a todo el equipo de la película en el Picadero de Caballerizas Reales.

Una Córdoba novecentista fue parte del escenario de una cinta que la ópera de Bizet localizó en Sevilla. Pese a la fuerte carga erótica que tiene la cinta, Aranda siempre negó que se tratase de una película “exhibicionista ni de sexo explícito”.  El mensaje que el director dejó durante aquellos días en la ciudad es que en todas sus películas se llegaba a una misma conclusión: “La pasión es irrenunciable”.

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