Una veintena de trabajadores de Acsur protesta ante el Ayuntamiento

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Los empleados piden al alcalde que medie en su conflicto laboral y denuncian que llevan desde octubre sin cobrar sus salarios

Una veintena de trabajadores de la empresa Acsur se han concentrado esta mañana a las puertas del Ayuntamiento de Córdoba para exigir el pago de sus últimas cinco nóminas, según han denunciado. Además, han esperado la llegada del alcalde, José Antonio Nieto, para pedirle que actúe de “mediador” entre Acsur, Emacsa (la principal empresa para la que trabaja la firma) y los trabajadores a los que se les debe su salario.

Según denuncia este grupo de trabajadores, al abrigo del sindicato UGT, “los responsables de Acsur han constituido una nueva empresa, Canalizaciones y Viales Andaluces SL, para participar en el concurso de mantenimiento y averías de la red de aguas de Emacsa”. Así, denuncian a través de un comunicado, “utilizan Acsur para hacer una cesión de actividad a la nueva empresa y nos tememos que van a presentar suspensión de pagos y así evitarán tener que asumir” el abono “de los salarios” pendientes.

Los trabajadores y antiguos dueños de Acsur SAL afirman además sentirse “estafados por los nuevos propietarios porque no han cumplido con las obligaciones que se firmaron en la venta de la empresa, siendo la principal el mantenimiento de 40 trabajadores con una facturación mensual mínima de 250.000 euros. También se comprometieron a realizar una ampliación de capital de 500.000 euros de la que no tienen información de que se haya producido”, aseguran en el panfleto repartido a la puerta del Consistorio, en el que añaden que “en esta compra-venta, igualmente ”se vendió el edificio de oficinas de Acsur SAL, que radica en el polígono El Granadal, propiedad de los trabajadores socios de la antigua cooperativa, con el fin de entregar la empresa lo más saneada posible a los nuevos propietarios“, a los que entregaron dos cheques por valor de 350.000 euros y otro de 267.000 euros. También se hizo entrega de los títulos de propiedad de una nave en el polígono de Las Quemadas, de otra nave en Belmez y de un almacén en Camino de Carbonell de Córdoba”.

Por su parte, uno de los dueños de Acsur, Rafael Diz, ha reconocido, según publica en su edición de este lunes Diario Córdoba, que la empresa tiene diversas dificultades y una deuda de unos 1,5 millones de euros, aunque cuando la adquirieron su cuantía era de 5,5 millones y Acsur SAL había iniciado un preconcurso de acreedores.

La negociación con los acreedores dio lugar a “unas quitas importantes”, pero el empresario ha asegurado que “el problema siempre ha sido la Unión Temporal de Empresas de Rabanales XXI”, ya que Acsur realizó obras de urbanización en el citado parque tecnológico, en colaboración con Joca, que no ha cobrado, y según Diz la situación actual es complicada, porque “según la UTE le deben cuatro millones de euros y según Rabanales XXI, prácticamente no le deben nada”, pero “si la UTE cobrase lo que le deben, si Acsur cogiese dos millones de euros, cancelaba todas sus deudas”. Por el momento, según Diz, esto no ha sucedido así y la firma cordobesa ha tenido que responder ante los proveedores “a través de pagos directos o embargos”.

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