Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Lee ya las noticias de mañana

El cordobés que incendió un bar que no le puso mahonesa a su montadito acepta tres años de cárcel

Palacio de la Justicia de Sevilla.

Europa Press

0

El cordobés que incendió la barra del bar 'Las Postas', ubicado en la Avenida de Cádiz del municipio sevillano Los Palacios y Villafranca tras pedir “mayonesa o kétchup” para su montadito y obtener una respuesta negativa por parte de los camareros, ha aceptado tres años y medio de cárcel, si bien enfrentaba una petición fiscal de once años de prisión.

Durante la sesión, celebrada durante la presente jornada en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Sevilla, este varón, a preguntas del fiscal, ha reconocido haber rociado la barra del bar con una botella de plástico llena de gasolina tras esta negativa, a sabiendas de que el establecimiento se encontraba repleto de clientes en ese momento.

Tras este reconocimiento y gracias a la conformidad de las partes personadas con las penas y hechos consensuados, la Fiscalía, que ha elevado a definitivas sus conclusiones provisionales, ha rebajado de once a tres años y medio su petición de pena privativa de libertad.

Ello, al tener en cuenta además que este hombre abonó con carácter previo a la celebración de la cita y en concepto de responsabilidad civil por los daños causados un total de 9.245 euros.

Por ello, ha sido posible aplicar una atenuante cualificada de reparación del daño respecto al delito de incendio, que además ha sido valorado en menor grado y considerado de menor entidad.

El implicado, además, ha aceptado multas de algo más de 76 euros por cada uno de los dos delitos leves de lesiones, referidos a los daños causados a los camareros que en ese momento trabajan en el establecimiento. Finalmente, el juicio ha quedado visto para sentencia.

Cabe recordar que el propietario, en el momento de los hechos, comentó a esta agencia que en principio el hombre mostró “normalidad” ante la falta de ambas salsas.

“Pidió mayonesa y el camarero le dijo que no, porque no tenemos. Somos un bar que nos dedicamos principalmente a los desayunos, por la tarde tenemos copas, cafés y algún montadito por si alguien tiene hambre, poco más”, detallaba entonces el dueño del establecimiento, José Antonio Caballero.

Etiquetas
stats