Denuncian la presencia de un dron en las inmediaciones de la prisión de Alcolea
El sindicato CSIF ha denunciado el avistamiento la pasada madrugada de un dron en las inmediaciones del Centro Penitenciario de Córdoba, cuyo operador resultó detenido por efectivos de la Guardia Civil, que actuaron gracias las informaciones que les dieron los profesionales de la prisión. La organización ha detallado que los trabajadores del centro procedieron a averiguar qué internos estaban involucrados en estos hechos para, posteriormente, separarlos del resto de reclusos y hacer las indagaciones oportunas para esclarecer la situación.
Esta organización, mayoritaria en la prisión de Alcolea, ha recordado en un comunicado enviado a los medios de comunicación, que se ya ha solicitado formalmente a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (SGIIPP) la implantación de sistemas de inhibición de vuelo de aeronaves no tripuladas sobre los centros penitenciarios, así como la declaración expresa de prohibición de sobrevuelo en estos recintos. La organización sindical ha considerado que la presencia de estos dispositivos evidencia las graves carencias en materia de seguridad perimetral de los establecimientos.
El sindicato ha lamentado la falta de medios tecnológicos adecuados para hacer frente a este tipo de amenazas, así como la escasa formación específica recibida por la plantilla en relación a estas cuestiones. La central sindical ha señalado que resulta imprescindible la dotación e implementación de dispositivos de defensa tipo TASER, así como la actualización del régimen disciplinario aplicable a la población reclusa, que no ha sido actualizado desde 1981.
CSIF ha recalcado que no puede obviarse la grave situación de sobreocupación que padece el centro con una población reclusa aproximada de 1.500 internos, siendo una de las prisiones más masificadas del sistema, lo que supone un incremento sustancial de la carga de trabajo que debe ser asumido por la misma plantilla. Desde su punto de vista, “la SGIIPP debería tener en cuenta los riesgos a los que nos expone por este incremento de internos y el déficit de personal existente, poniendo nuestra seguridad en serias dificultades para poder trabajar con la operatividad debida”.
En este sentido, el sindicato ha recordado que este colectivo profesional sufre una agresión cada 17 horas, siendo la prisión de Alcolea la que registró más ataques a trabajadores penitenciarios en el primer semestre de 2025.
La central sindical ha advertido que el perfil de la población reclusa ha evolucionado, presentando en la actualidad una mayor peligrosidad, al tratarse en numerosos casos de bandas criminales organizadas con amplia experiencia en el ámbito delictivo, frente a una plantilla carente de preparación y medios adecuados, una situación ante la SGIIPP no se ha ocupado con la diligencia debida.
CSIF ha destacado que, pese a todas estas carencias, el personal penitenciario desarrolla su labor con total profesionalidad con el fin de garantizar la protección de la sociedad desde el momento del ingreso del recluso en el establecimiento. El sindicato ha subrayado que estos profesionales continúan sin ostentar la condición de agentes de la autoridad con los principios de indemnidad y presunción de veracidad que conlleva. Asimismo, la organización ha indicado que permanece pendiente la equiparación retributiva del personal penitenciario con el de las comunidades autónomas que tienen transferidas las competencias en materia de prisiones.
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