La vacuna de Janssen o cómo un solo pinchazo deja atrás más de un año de miedo

Vacunación contra la Covid19.

Concepción cumplirá 70 años en unos meses. Cuenta que hace más de un año que no va hacer la compra a un supermercado. Este viernes ha sido una de las personas que han estrenado en Córdoba capital el lote de vacunas Janssen que, con una sola dosis, garantiza la inmunización contra la Covid19. Y, ante sí, mientras con la mano derecha se sujeta el algodón donde ha recibido el pinchazo en el brazo contrario, dibuja un horizonte nuevo que deje atrás estos trece meses de miedo a la enfermedad.

En los diez minutos de espera para prevenir cualquier reacción adversa tras recibir la vacuna, Concepción relata que lleva todo este año pasado extremando las precauciones frente a la pandemia. Su marido, mayor que ella, ya ha recibido la primera dosis de Pfizer y su hija, que la acompaña fuera del centro de salud Castilla del Pino de Córdoba y vive con ellos, les ha evitado exponerse a riesgos en todo este tiempo, cuentan a Cordópolis. Ella, que a sus casi 70 años cuenta que "jamás he pasado un resfriado ni una gripe" y que dice que "nunca me han tenido que poner ninguna vacuna", admite que ahora "no hay más remedio" frente al coronavirus y que el pinchazo de Janssen le hace dejar atrás el miedo que esta enfermedad ha traído consigo.

Relata, además, cómo sorteó a la Covid19 a comienzos del 2020 cuando, por un problema en el colon, tuvo que estar ingresada en el Hospital Reina Sofía de la capital cordobesa "cuando el virus ya estaba aquí pero no lo sabíamos". Y cuando nadie tomaba precauciones.

Por eso, el pinchazo de hoy es pura ilusión y alegría para muchas personas como Concepción. Citadas para la vacuna en el centro de salud a primera hora de la tarde de este viernes, el ritmo de pinchazos no para. No hay cola para entrar y, según llegan, van directos hasta alguno de los puestos donde les esperan los sanitarios con la aguja preparada: "Nos la han puesto en décimas de segundo". "Menos que una avispa". "No se nota. Nada, nada", resuenan los comentarios de quienes van saliendo, después de diez minutos de espera posterior por precaución, con su dosis de Janssen en el cuerpo.

Cruzando el umbral hacia la protección

"Siempre es mejor tener una defensa que no tenerla", dice convencido Juan, de 71 años, que sale ya vacunado antes incluso de la hora a la que estaba citado. "Va todo muy rápido y muy bien", apuntan unas conocidas junto a él. La mujer de Juan también está vacunada, pero ella con Pfizer y aún le queda una segunda dosis. Ambos han pasado ya ese umbral hacia la protección frente al virus aunque, como él mismo insiste, "hay que seguir tomando precauciones". Ya se sabe. La vacuna evita el desarrollo de la enfermedad, pero no el contagio.

En el espacio exterior, al aire libre, al que pasan los ya vacunados, se sienta unos minutos María del Carmen, de 70 años. Gallega de nacimiento, lo primero que se le viene a la mente cuando piensa en que ya está vacunada contra el coronavirus es "en viajar en cuanto nos dejen". Hace tres años que no va a Galicia y no ve allí a su familia. "La vacuna hay que ponérsela", dice en un mensaje para quien lo quiera escuchar, por si hay alguien cerca -o que lea esto- no muy convencido. Cuenta que tiene tres hijos y cinco nietos, y que su marido, de 80 años, ya tiene las dos dosis de la vacuna puesta. Y el algodón que se sujeta aún sobre el pinchazo, le hace recordar que va a "poder disfrutar de todos ellos" mucho más a partir de ahora.

Es el pensamiento que también tiene Antonia: sus nietos. Ella, nacida en 1951, ya tiene su vacuna de Janssen puesta este viernes. Un día antes, su marido, de 72 años, recibió la primera dosis de Pfizer y tendrá que esperar tres semanas más para completar la pauta de vacunación. En su familia, una de sus hijas -docente de profesión-, tiene ya también una dosis de AstraZéneca.

Como ni Antonia ni nadie hubiera imaginado hace poco más de un año, ofrece así una masterclass sobre los tipos de vacunas que se están inoculando contra la Covid19, para hacer frente a la pandemia y poder dejar atrás este año maldito. Es el vocabulario y el aprendizaje a marchas forzadas que ha traído el coronavirus a cada casa, a cada familia. Y ahora, un salvoconducto en forma de vacuna, es la esperanza para devolver la normalidad a cada una de sus vidas.

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23 de abril de 2021 - 17:48 h