Córdoba rompe con la tendencia del resto de España y es la provincia donde más bajó el paro durante el mes de octubre
Córdoba es una provincia con el pie cambiado en el mercado laboral. Históricamente, los meses en los que más bajaba el paro en Córdoba era donde subía en el resto de Andalucía y en España. Y eso algo que ocurre, especialmente, en octubre. Este miércoles, el Ministerio de Trabajo ha publicado los datos de desempleo en España a 31 de octubre. Córdoba ha dado la sorpresa. Pero no por que al contrario que en el resto de España haya bajado el desempleo. Si no por el ritmo de decrecimiento del paro.
Según los datos difundidos este miércoles, Córdoba es la provincia de España donde más ha bajado el paro tanto en números absolutos como en relativos. El descenso es notable en todos los sectores, especialmente en el servicios y en la industria, además de en la construcción. Por eso, la caída del desempleo en el mes de octubre no es achacable, como antaño, al inicio de las campañas agrícolas, especialmente la recogida de la aceituna. Provincias más agrícolas y aceituneras como Jaén han destruido empleo en octubre.
Además, la cifra del paro registrada es una de las más bajas de la serie. Los 45.620 cordobeses que hay inscritos en las oficinas del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) en demanda de un puesto de trabajo está a tan solo 343 desempleados de la cifra más baja de toda la serie histórica, registrada en este mes de julio: 45.277 parados.
Córdoba reduce el paro en 583 personas en octubre
La provincia cerró octubre con 45.620 personas inscritas en las listas del paro, lo que supone una reducción de 583 desempleados respecto a septiembre. En términos porcentuales, el descenso alcanza el 1,26% en un solo mes. La caída adquiere una dimensión mayor si se compara con la evolución del mercado laboral en el conjunto del país, donde el desempleo registrado aumentó durante octubre.
La diferencia también es significativa respecto a la evolución andaluza. Mientras Córdoba recortó sus cifras de desempleo, Andalucía sumó 2.052 personas a las listas del paro, un incremento del 0,38%. En el balance anual, sin embargo, el comportamiento es favorable en ambos ámbitos: la comunidad autónoma cuenta con 63.221 desempleados menos que hace un año, mientras que Córdoba ha reducido su registro en 6.764 personas.
El descenso interanual cordobés es del 12,91%, más de dos puntos porcentuales por encima de la caída registrada en Andalucía, que se sitúa en el 10,50%. En otras palabras, la provincia no solo ha conseguido mejorar sus cifras en octubre, un mes tradicionalmente complicado, sino que también mantiene una evolución anual más favorable que la media autonómica.
Una caída repartida entre los principales sectores económicos
Uno de los elementos más relevantes de los datos de octubre es que la reducción del desempleo no se concentra exclusivamente en la agricultura. El paro ha bajado en cuatro de los cinco grupos de actividad que recoge la estadística del Ministerio de Trabajo. El sector servicios lidera el descenso en términos absolutos, seguido de la industria y la construcción.
Los servicios aportaron la mayor parte de la reducción, con 265 personas desempleadas menos. La cifra resulta especialmente relevante porque se trata del sector que concentra el mayor volumen de paro en la provincia: 30.382 personas, aproximadamente dos de cada tres desempleados registrados en Córdoba.
La industria protagonizó el segundo mayor descenso, con 139 personas menos en las listas del paro. La construcción también contribuyó a la mejora, al reducir en 104 el número de desempleados. La agricultura, por su parte, registró una caída de 80 personas.
El único grupo que evolucionó en sentido contrario fue el de quienes no habían tenido un empleo anterior, que sumó cinco personas. El balance de los cinco grupos arroja así una reducción total de 583 desempleados.
Esta distribución sectorial permite descartar que la bajada provincial se explique únicamente por el comportamiento de las actividades agrícolas. Aunque la campaña de la aceituna empieza a cobrar protagonismo en estas fechas, los datos reflejan descensos importantes también en ramas como los servicios, la industria y la construcción.
No obstante, las estadísticas de paro registrado muestran cuántas personas salen o entran en las listas, pero no permiten determinar por sí solas cuántas de ellas han encontrado un empleo, en qué condiciones lo han hecho o si la evolución responde a una mejora sostenida de la actividad económica. Para completar ese análisis sería necesario contrastar los datos con la afiliación a la Seguridad Social, la contratación y la evolución de los próximos meses.
Un comportamiento excepcional frente al resto del país
El dato cordobés destaca tanto por el número de personas que han abandonado las listas del paro como por el porcentaje que representa respecto al mes anterior. La provincia encabeza la clasificación nacional de descensos mensuales, con 583 desempleados menos y una caída del 1,26%.
Sevilla aparece a continuación entre las provincias con mayores reducciones absolutas, con 405 personas menos. La evolución de Córdoba contrasta con la de buena parte del territorio nacional, donde octubre se cerró con aumentos del desempleo.
La comparación con Andalucía refuerza esa singularidad. La comunidad registró un incremento mensual de 2.052 personas desempleadas, pese a la evolución positiva de Córdoba y Sevilla. El resultado provincial, por tanto, no responde a una bajada generalizada del paro en el entorno más próximo, sino a un comportamiento específico del mercado laboral cordobés.
En el conjunto de España, el incremento mensual del desempleo confirma que octubre sigue siendo un mes complejo para el empleo tras el final de buena parte de la actividad estival. Córdoba se desmarca de esa tendencia y consigue reducir el número de inscritos en las oficinas de empleo en una cuantía que no iguala ninguna otra provincia, según los datos provinciales analizados.
Más de 28.000 mujeres siguen inscritas en las oficinas de empleo
Pese a la evolución favorable del mes, las cifras mantienen una diferencia importante entre hombres y mujeres. De las 45.620 personas desempleadas registradas en Córdoba al cierre de octubre, 28.299 son mujeres y 17.321 son hombres.
Las mujeres representan así alrededor del 62% del paro provincial, frente al 38% de los hombres. La diferencia evidencia que la reducción general del desempleo convive con una desigual distribución por sexo y que la situación laboral femenina continúa siendo uno de los principales retos del mercado de trabajo cordobés.
La brecha también se observa entre la población más joven. En el grupo de menores de 25 años figuran 4.169 personas desempleadas: 2.088 hombres y 2.081 mujeres. Aunque el reparto está prácticamente equilibrado en ese tramo de edad, el grueso del paro se concentra en las personas mayores de 25 años, que suman 41.451 inscritos.
De este modo, la caída de octubre no elimina los problemas estructurales que arrastra el mercado laboral provincial. El peso de las mujeres en el desempleo y la concentración de personas sin trabajo en edades adultas siguen siendo factores que conviene tener en cuenta al valorar la evolución de las cifras.
A solo 343 personas del mínimo registrado en julio
Los 45.620 desempleados contabilizados en octubre dejan a Córdoba muy cerca del mínimo reciente de la serie. En julio, la provincia alcanzó los 45.277 parados registrados, la cifra más baja localizada en los datos consultados. La diferencia entre ambos registros es de apenas 343 personas.
El dato de octubre no supone, por tanto, un nuevo mínimo: todavía queda por encima del registro de julio. Sí representa una recuperación después de los movimientos mensuales del verano y el comienzo del otoño, y vuelve a situar el desempleo provincial en niveles próximos a los mejores datos de la serie reciente.
La evolución de los próximos meses permitirá comprobar si la provincia consigue superar ese registro y establecer un nuevo mínimo. La campaña agrícola, la actividad comercial de final de año y el comportamiento de los servicios serán algunos de los factores que habrá que observar para determinar si la caída de octubre marca el inicio de una tendencia sostenida o responde a un movimiento puntual.
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