Córdoba recupera el empleo previo a la crisis del ladrillo

Maquinaria y operarios trabajando sobre el terreno de El Patriarca, en una imagen de archivo.

Han pasado 14 de años de la crisis inmobiliaria. En el año 2008, la burbuja del ladrillo estalló y se llevó por delante miles de puestos de trabajo en la provincia de Córdoba, muy dependiente del sector de la construcción. En enero del año 2008 la tasa de paro apenas superaba el 12% en la provincia de Córdoba. Era el nivel más bajo de la serie desde que había datos provinciales. Literalmente, era casi imposible encontrar a un albañil disponible. Pero todo saltó por los aires y Córdoba pasó a ser una de las provincias, junto a Cádiz, con más paro de toda España. En el tercer trimestre del año 2012 (cuando a la crisis inmobiliaria se le sumaron los recortes del Gobierno y otra crisis de deuda pública) la tasa de desempleo en la provincia de Córdoba alcanzó el 37,5%. Es decir, uno de cada tres cordobeses en edad de trabajar estaba parado.

Por extraño que parezca, Córdoba ha cerrado el año 2021 recuperando todo el empleo perdido en los últimos 14 años, según los datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en la Encuesta de Población Activa (EPA). La EPA es el medidor homologable por la Unión Europea para determinar el nivel de desempleo exacto en un territorio. La provincia ha cerrado el año 2021 con una tasa de desempleo de poco más del 17%. Sigue siendo superior a la de 2008, pero en números absolutos ya se ha recuperado todo el empleo perdido.

Así, según el INE, en el último trimestre del año 2021 en la provincia de Córdoba hay un total de 308.700 personas trabajando. El año 2008 comenzó en Córdoba con 321.100 trabajadores, pero ya antes de verano la cifra bajó a 303.100. Es decir, ahora mismo hay más empleados que entonces, con otro matiz: ahora hay más activos (personas en edad de trabajar) que en el año 2008. A pesar de la caída de población que se está experimentando en los últimos años en la provincia, hay más personas en edad de trabajar ahora que entonces. O al menos que declaran que están en edad de trabajar.

Córdoba siempre fue una provincia con una alta tasa de empleo sumergido. Muchos trabajadores no estaban dados de alta y no constaban por tanto en los registros. Este grupo de población no se consideraba activo. Ahora, sobre todo tras la pandemia y el confinamiento, muchos trabajadores han comenzado a aflorar y están siendo dados de alta. Esa sería una de las respuestas al descenso del desempleo en la provincia de Córdoba, en un contexto en el que se pierde población y se ganan trabajadores.

En el año 2008, la población activa en la provincia de Córdoba era de 365.900 personas. En el año 2021 de 373.500 personas. Por el camino, la provincia ha perdido casi 20.000 habitantes y la población ha envejecido (es decir, muchos trabajadores ya se han jubilado). La única explicación para que aumente la población activa es precisamente esa, que han aflorado contratos.

CSIF alerta del desempleo industrial

CSIF Córdoba ha mostrado una gran satisfacción por el importante descenso del desempleo registrado en la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre 2021 que se ha conocido hoy. Según el estudio del INE, el número de desempleados entre octubre y diciembre se situó en los 68.700. Son 22.300 menos que en el tercer trimestre (-25%) y 25.100 por debajo de la cifra de hace un año, es decir, en 12 meses la lista de parados en Córdoba ha decrecido un 28%.

La presidenta de CSIF Córdoba, María Dolores Navajas, considera que “es una muy buena noticia que cada vez haya menos personas desempleadas en nuestra provincia y que nuestra tasa de paro haya salido del furgón de cola tanto a nivel andaluz como nacional, aunque se mantiene cuatro puntos por encima de la media en España”. No obstante, Navajas lamenta que la población femenina sea la menor beneficiada por la mejoría del mercado laboral, ya que más del 56% de las personas sin empleo en Córdoba son mujeres y su tasa de desempleo es cuatro puntos superior a la ratio provincial y seis mayor que la media nacional.

La dirigente sindical señala que gran parte del descenso del paro se centra en sectores caracterizados por una alta temporalidad en la contratación y que tienen fuertes campañas en el periodo al que se refiere la EPA, como son la agricultura y los servicios, aunque muestra su preocupación por el hecho de que el paro en la industria se elevó un 60%. “Es imprescindible reforzar los servicios públicos y los sectores ligados a la innovación y a la industria, siempre con la prioridad de crear empleo de calidad en capítulos tan esenciales como la Sanidad o la Educación”, destaca Navajas.

 “Animamos a las administraciones a que pongan en marcha las medidas que sean pertinentes para que esta bajada del desempleo y el consiguiente aumento de los ocupados contabilizado en el cuarto trimestre del año pasado tengan continuidad en 2022, para lo que es necesario facilitar la actividad empresarial en nuestro territorio y fomentar la creación de empleo público, una necesidad que ha quedado patente durante la pandemia”, recalca La máxima responsable de CSIF Córdoba, quien alerta de que “nuestro mercado laboral sigue adoleciendo de importantes déficits, como es la elevada temporalidad existente entre la población ocupada”.

CCOO pide medidas para que las mujeres no se queden atrás 

La secretaria de Empleo de CCOO de Córdoba, Ana Belén Acaiña, ha mostrado su satisfacción por los datos de la EPA del cuarto trimestre del 2021, que indican que 64.800 personas se encuentran en desempleo en la provincia, es decir, 22.300 menos que en el tercer trimestre del año, lo que sitúa a Córdoba como la segunda provincia andaluza con menos desempleo. Sin embargo, Acaiña considera que las mujeres “se están quedado atrás en esta recuperación que muestran los datos de la Encuesta de Población Activa”.

Para Acaiña, la bajada del paro en el cuarto trimestre responde a varias circunstancias: Las campañas agrícolas de la aceituna y la naranja, una esperanzadora recuperación del turismo, una mejora de la actividad de la construcción y la relajación de medidas antes de la sexta ola que beneficiaron a la hostelería. No obstante, la responsable sindical insiste en que hay que “adoptar medidas que fomenten un cambio de modelo productivo que permita una mayor estabilidad en el empleo y la generación de puestos de trabajo de mayor calidad a través de una mayor industrialización y la apuesta por la mejora de los sectores tradicionales”.

Este nuevo modelo productivo no solo tiene que hacer hincapié en la calidad del empleo sino que tiene que garantizar el acceso de todas las personas que deseen trabajar. En este sentido, Acaiña mostró su preocupación “por la situación laboral de colectivos muy afectados por el desempleo como son las personas con alguna discapacidad, jóvenes, mayores de 50 años y especialmente las mujeres”.

Para CCOO no es de recibo que las mujeres tengan una tasa de paro 8 puntos por encima de la de los hombres (21,47 frente a 13,90%) y una tasa de empleo 16 puntos por debajo de la de los hombres (39,72 frente a 55,46%). Para la representante sindical “estás cifras demuestran que las mujeres han sido expulsadas del mercado de trabajo en las últimas crisis. Son las primeras perjudicadas por las crisis económicas y se las relega a profesiones tradicionalmente feminizadas y precarizadas cuando no a la economía sumergida”, crítica y añade que “un mercado laboral que desaprovecha de esta manera el potencial y el valor de un sector tan amplio de la población no puede generar toda la riqueza y el desarrollo que podría llegar a conseguir si tuviera en cuenta a las mujeres”.

En cualquier caso, “los datos de la EPA demuestran que las políticas de protección del empleo funcionan, que los ERTE han sido eficaces para ayudar a las empresas a superar la vicisitudes de la pandemia y a las personas trabajadoras a mantener sus empleos y unos ingresos mínimos que les han permitido sobrevivir estos casi dos años de pandemia”, recordó Acaiña.

UGT cree que es el turno del empleo estable

Para la secretaria de Empleo de UGT Córdoba, Francisca Haro, las cifras son “muy positivas, ya que no sólo se sitúan en niveles prepandemia, sino que hay que buscar 14 años atrás para encontrar unos datos mejores”. No obstante, la responsable sindical pide “combatir los altos niveles de temporalidad, ya que este descenso viene propiciado, en su mayor parte, por la campaña del olivar y la navideña del comercio”.

Así, Haro considera que la buena tendencia del empleo demuestra que “tal y como hemos defendido desde UGT había otra forma de salir de esta crisis diferente a las crisis anteriores” y avanzó que “la nueva regulación laboral implica cambios en las modalidades de contratación, entre otras cosas para acabar con el predominio de los contratos temporales, promoviendo la generación de empleo estable, evitar el recurso del despido en momentos de dificultad económica y reequilibrar la negociación de convenios. Todo ello generará una mejora de condiciones laborales que, en definitiva, beneficiarán al conjunto de la sociedad cordobesa”.

En este sentido “la evolución positiva de los datos del paro y la ocupación, como se recoge en la EPA, deben consolidarse por lo que instamos a los partidos políticos a convalidar en el Congreso de los Diputados, el acuerdo de la reforma laboral consensuada por los agentes sociales y el Gobierno y que cuenta con el aval de la Comisión Europea”.

En otro orden de cosas, Haro recuerda que también es “imprescindible abordar la subida del SMI porque, como se está demostrando, no es una medida que destruya empleo, todo lo contrario; y además hay que hacerlo con urgencia, ya que la clase trabajadora está afrontando un incremento de precios que no se corresponde con lo que suben los salarios”.

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