Violencia de género
Un año de seguimiento desde el hospital para vigilar que se cumplen los protocolos con las víctimas de agresión sexual

Sonja Peña Lobo, ginecóloga responsable de la Consulta de Atención Telefónica a Víctimas de Violencia de Género en el Hospital Reina Sofía de Córdoba.

Desde marzo de 2022, el Hospital Reina Sofía de Córdoba cuenta con un novedoso servicio para atender más allá de las Urgencias médicas a mujeres que han sufrido una agresión sexual. Los profesionales de las Urgencias de Ginecología han establecido la Consulta de Atención Telefónica a la Violencia de Género, un medio de seguimiento durante un año a las víctimas de agresiones sexuales, que permite 'acompañarlas' en cierto modo y, a la vez, vigilar que se cumplen los protocolos con estas mujeres tanto a nivel médico como social.

A través del seguimiento que se realiza con esta consulta, una vez al mes, las ginecólogas responsables contactan con las mujeres que han sufrido una agresión sexual. Hablan con ellas, vigilan que el protocolo médico que deben seguir se está cumpliendo, se revisa que los informes médicos estén completos por si es necesario su uso en una denuncia de los hechos y están atentas para ver que las víctimas son atendidas en los cauces establecidos por Trabajo Social o ante cualquier otra situación especial de vulnerabilidad.

El establecimiento de esta consulta de seguimiento telefónico con víctimas de agresiones sexuales surgió de la necesidad detectada por sus profesionales de “saber qué pasaba con esas mujeres después de haber sido atendidas en Urgencias”, explica a Cordópolis una de las ginecólogas responsables del servicio, Sonja Peña Lobo. “Queríamos saber si ellas realmente seguían el protocolo médico” que se establece en estos casos y que va más allá en el tiempo de la atención puntual en las Urgencias del hospital.

“Cuando atendemos en Urgencias de Ginecología a una paciente por agresión sexual, ocurren muchas cosas”, explica sobre una atención médica que conlleva una exploración por parte del ginecólogo y de un médico forense de guardia, donde se toman muestras para estudio ginecológico y donde se ofrece, entre otras cuestiones, realizar una analítica y un tratamiento para profilaxis contra enfermedades de transmisión sexual.

Estos tratamientos tienen una segunda fase después de las Urgencias que, por ejemplo, ahora con la consulta de seguimiento se supervisa que se haya cumplido. También se le ofrecen a través del teléfono los resultados de analíticas de las muestras tomadas que tardan más que el paso de la mujer por las Urgencias o si debe derivarse a Planificación Familiar.

Asimismo, en la atención en el hospital a mujeres víctimas de agresiones sexuales se da parte a Trabajo Social para su derivación y que actúe en función de la situación de cada una de ellas, si hay hijos a cargo, si están en una situación de vulnerabilidad, etc.

“Nos dimos cuenta de que, en el fondo, antes no sabíamos si todo el protocolo se cumplía”, afirma Peña Lobo. Por ello, decidieron abrir esta consulta telefónica, por la que ya han pasado 30 mujeres desde que activaran este servicio en marzo del año pasado.

Atención en las Urgencias

Cuenta esta ginecóloga que las mujeres que llegan a las Urgencias de Ginecología por una agresión sexual “no suelen llegar inmediatamente”, sino que “tardan una media de entre 12 a 24 horas en tomar la decisión de acudir, habitualmente cuando alguna amistad o familiar se lo aconseja y deciden ir”, tras esa situación de shock. En el transcurso de ese tiempo, el peligro es que se hayan duchado o cambiado de ropa, algo que resta evidencias de la agresión que recabar por parte de los médicos forenses.

Pero, a partir de la atención en Urgencias, el protocolo establecido por Salud de la Junta de Andalucía se pone en marcha, con el médico forense y la exploración legal, además del aviso a las fuerzas de seguridad a las que el propio hospital pone en conocimiento de la agresión.

Seguimiento multidisciplinar

Tras esa primera atención, la nueva Consulta de Atención Telefónica supone “un seguimiento médico, pero también un seguimiento multidisciplinar”, sobre todos los ámbitos que se activan cuando hay una agresión sexual.

Porque hay casos y situaciones de todo tipo, desde mujeres agredidas por sus parejas, víctimas que tienen hijos y conviven con el agresor, a mujeres prostitutas que son agredidas o mujeres embarazadas que han sufrido una agresión y “son población del alto riesgo”. En este caso, la ginecóloga de Atención Telefónica puede colocar “una nota para cuando acuda a Obstetricia o se ponga de parto, que el centro hospitalario extreme las medidas del protocolo para mujeres en situación de violencia de género”. “Tenemos que ver si se siguen los protocolos y tenemos que estar muy seguros de que Trabajo Social actúa”, cuenta la responsable del servicio.

Desde el hospital se tratas así de que la atención no quede solo en las Urgencias. Además, han estandarizado contar con todos los datos posibles de las víctimas, de manera que “se pueda detectar a tiempo si algo está pasando cuando volvemos a hablar con ella”, en caso de que al agresor conviva con la mujer, por ejemplo.

Esta atención por casos de violencia de género en el hospital ha llevado también a cuidar que “los informes se hagan con criterios de calidad” y completos, de manera que sean útiles en caso de denuncia y proceso judicial por la agresión. “Se trata de que nos aseguremos de que todo el seguimiento multidisciplinar que se requiere en estos casos, está ocurriendo”. “Estamos muy atentos a ciertas situaciones que se pueden escapar en una primera atención”, de manera que se refuerza que “los recursos que existen, se aprovechen” en beneficio de quienes sufren las agresiones.

Las mujeres al otro lado del teléfono

De esta manera, una vez al mes, las ginecólogas contactan con las mujeres que han sufrido una agresión sexual. Al otro lado del teléfono, las víctimas y, con cada llamada, acaba creándose un vínculo que sirve a los profesionales para cumplir su objetivo de conocer la situación de cada una de ellas.

“Nos agradecen mucho que las llamemos”, constatan las profesionales del servicio. Con este seguimiento, “nos hemos dado cuenta -por ejemplo-, de que la gran mayoría de las mujeres víctimas sufre trastornos de sueño y necesitan soporte a nivel de salud mental”.

Eas alertas se activan gracias a esta consulta de seguimiento, que sirve para dar simples resultados médicos pero que avanza en conocer la situación de cada mujer. “Les damos los resultados si hay que tratarse de enfermedades de transmisión sexual, pero vemos también si mantienen intención de denunciar los hechos... Hay que animarlas”.

Y también, desde el punto de vista del trato médico, esta consulta sirve para conocer “cómo perciben el trato en las Urgencias de Reina Sofía, cómo se han sentido. Porque puede ocurrir que sientan una segunda victimización, que les puede traumatizar más, y eso hay que evitarlo y mejorar”.

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