La Semana Santa de los más pequeños

Procesión del colegio Trinidad | ÁLEX GALLEGOS

Es Viernes de Dolores. Día en el que, como el primer viernes de marzo, la religiosidad popular recorre distintos rincones de la ciudad. Decenas de cultos tienen lugar durante la jornada, si bien el escenario principal es, como cada año, la iglesia hospital de San Jacinto. En dicho templo se cuentan por centenares los fieles y cofrades que acuden a venerar a Nuestra Señora de los Dolores. Pero éste también es día de ilusión de la mano de diversos colegios concertados o de carácter religioso de Córdoba. Entre ellos están los centros educativos Sagrada Familia, popularmente conocido como de Las Francesas, o Trinidad. Los alumnos y las alumnas de ambas escuelas viven de forma especial la víspera de la Pasión con sus ya tradicionales procesiones.

La particular estación de diferentes colegios es ya habitual en la ciudad cuando están a las puertas los días de Pasión. El Viernes de Dolores, jornada que lo es de devoción intensa en Capuchinos, celebra su desfile procesional el colegio Sagrada Familia. Es sólo un buen ejemplo de la Semana Santa de los más pequeños. Como síntoma de la vitalidad cofrade de Córdoba está la que es su cantera, como sucede en el centro del barrio de San Pedro. El mismo lo recorrieron decenas de alumnos de Las Francesas, que de nuevo sacó a la calle dos pasos. El primero fue con Jesús de la Sentencia y en el segundo marchó, como es costumbre, la Virgen de los Remedios, cedida para esta ocasión -como ocurre cada año- por la Basílica Menor de San Pedro.

En el caso de este colegio, la salida tuvo lugar a las 10:00. A esta hora los alumnos y las alumnas, de diferentes edades, llenaron de ilusión diversas calles. Desde La Palma hasta Gutiérrez de los Ríos en el camino ya de regreso a la escuela. En la procesión no faltó ningún detalle, ni siquiera las pequeñas que vestían con mantilla. En cuanto a los sones, estos los aportó la Banda de Cornetas y Tambores Nuestro Padre Jesús Caído y Nuestra Señora de la Fuensanta.

También fueron protagonistas los más pequeños en torno al colegio Trinidad, de la Fundación Santos Mártires. Este centro educativo conformó un amplio cortejo del que formaron parte niños y niñas con atuendo hebreo o franciscano. Otros y otras fueron con pequeños tambores. En este desfile fueron hasta seis los pasos que recorrieron las calles próximas a la escuela. La Borriquita inició el capítulo de imágenes. Tras este primer trono marchó Jesús Nazareno, que abrió el paso a dos tallas marianas. Una Virgen fue bajo un curioso palio y la otra lo hizo bajo el cielo.

El quinto lugar de la particular estación de los alumnos y las alumnas de Trinidad lo ocupó un Crucificado que fue portado a hombros a modo de Vía Crucis. Ya tras esta talla caminó el último de los pasos, con Cristo muerto en la Cruz y la Virgen a sus pies. Las imágenes desfilaron bajo las advocaciones del Cristo de la Luz y Santa María de la Esperanza. También hubo sones cofrades en este desfile, en este caso a cargo de la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Fe en su Sagrada Cena.

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