Denuncian ante la Guardia Civil la contaminación de La Colada, con picos que multiplican por 20 los límites de fosfatos y amonio
Un vecino ha presentado formalmente sus respectivas denuncias al Seprona de la Guardia Civil y la Fiscalía por un presunto delito medioambiental continuado en el norte de la provincia de Córdoba. Según la documentación a la que ha tenido acceso este periódico, los vertidos contaminantes llegan al embalse de La Colada, que han alcanzado valores críticos que multiplican entre 15 y 20 veces los límites legales permitidos, en parámetros como el amonio y los fosfatos.
El origen de los datos se encuentra en la sonda pública de control que hay en El Viso, perteneciente a la Confederación Hidrográfica del Guadiana y a la que ha podido acceder Cordópolis. Esta herramienta está instalada en el cauce del río Guadarramilla, justo antes de su desembocadura en el pantano, por lo que se conoce qué vertido va a La Colada. De hecho, los registros del sistema de información ambiental muestran episodios continuados de contaminación, en los que las concentraciones saturan con frecuencia la capacidad máxima de medición del propio sensor, según el denunciante.
El nivel de fosfatos y amonio
En el caso de los fosfatos, el límite legal en España se fija en 2 miligramos por litro, como hemos explicado en anteriores informaciones al respecto. Sin embargo, los sensores han detectado picos de hasta 22,73 miligramos por litro, lo que supone superar en más de diez veces los niveles máximos autorizados por la legislación. Por su parte, la presencia de amonio en el agua ha alcanzado concentraciones superiores a los 20 miligramos por litro, multiplicando por 30 los valores habituales y sobrepasando el tope físico de medición de la propia sonda del Gobierno.
De hecho, la cuenca del río Guadarramilla fue declarada zona vulnerable a la contaminación por nitratos desde el año 2007. Una situación que se agrava con el vertido de aguas residuales urbanas e industriales y todo eso discurre por el cauce hasta desembocar en el embalse de La Colada. Además, las épocas de lluvia agravan periódicamente los episodios al arrastrar hacia el arroyo este tipo de residuos.
Una contaminación que afecta a miles de personas
Por otro lado, esta es una situación de notable preocupación para la sociedad de esta parte de la provincia, ya que en la crisis hídrica dejó a más de 80.000 vecinos del norte de Córdoba sin agua potable en sus grifos durante más de un año. Durante aquella etapa de sequía, las autoridades recurrieron a mezclar las aguas de La Colada con las de Sierra Boyera, lo que obligó a abastecer a la población mediante camiones cisterna ante la falta de potabilidad del suministro.
En el escrito dirigido a la Unidad de Medio Ambiente y Urbanismo de la Fiscalía General del Estado, el denunciante ha señalado que la Confederación Hidrográfica del Guadiana no ha ejecutado intervenciones visibles a pesar de las reiteradas advertencias. Ante esta situación, ha solicitado formalmente que el Ministerio Fiscal y el Seprona actúen de oficio para investigar el origen de las descargas e identificar a los responsables de los vertidos.
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