Miles de mujeres piden el desalojo de los “machistas” del parlamento

Concentración feminista en Las Tendillas | TONI BLANCO

“A mí me parece estupendo que la derecha haga piña, pero no voy a aceptar que se alíe con un partido que quiere recortar derechos”. La frase la dice una joven mientras va camino de la concentración feminista de Las Tendillas, pero resume el sentir de las miles de personas que ya estaban allí apostadas.

La jornada de este martes 15 de enero quiere ser un nuevo hito en el movimiento feminista. Una nueva fecha marcada en rojo en un calendario que ha empezado a teñirse de morado desde el pasado 8 de marzo de 2018, cuando las mujeres tomaron las calles con una fuerza nunca vista hasta la fecha. La misma que han demostrado este martes llenado con 2.500 personas -según la Policía Local- el kilómetro cero de Córdoba.

No se sabe si por casualidad, la manifestación ha sido en Las Tendillas, frente a la estatua del Gran Capitán, una de esas figuras históricas que, en su primer mitin multitudinario en Córdoba, reivindicó el líder de Vox, Santiago Abascal. Frente a las políticas de Vox, “respuesta feminista”, le gritaban en la céntrica plaza a la formación ultra y populista, que entre sus medidas para permitir el gobierno del PP llegaba a plantear la derogación de la ley de violencia de género.

En el centro de la plaza, un corro. Un espacio circular vacío. En primera fila, pancartas de las tres plataformas convocantes. Y, entre muchas camisetas moradas, una fila de mujeres vestidas de rojo y cofia blanca. La realidad imita a la ficción y la ficción a la realidad, pues esta decena de mujeres iban disfrazadas simbólicamente con el atuendo de El Cuento de la Criada, el libro y la serie que describen un mundo distópico en el que la mujer solo sirve para procrear y su destino está en manos de un pequeño círculo de hombres conservadores.

La imagen, potente y orquestada desde la Plataforma, no tarda en romperse. Cuando terminan los discursos, desde el escenario avisan de que no hay miedo. De que no hay ningún derecho que vayan a quitarles. Entonces suena la música y las criadas se despojan de sus trajes. Bailan juntas y gritan juntas. “Fuera machistas de nuestro parlamento”, es la consigna.

Desde el escenario explican que hasta Córdoba han llegado 10 autobuses de toda la provincia. Algunos hacían el camino de vuelta desde Sevilla, a donde han ido esta mañana a la concentración frente al Parlamento Andaluz. Una de las que ha asistido a ambas protestas ha sido Pepa. Ésta explica que el ambiente por la mañana ha sido parecido al de Córdoba, totalmente festivo, un espíritu que quizá no esperaban desde la derecha.

Reconoce, no obstante, que esperaba más gente en Sevilla, aunque al ser un martes por la mañana está muy satisfecha. “La nota ha sido la cantidad de hombres mayores. Eso es fuerte porque vienen de mucho machismo. El antifascismo une”, remarca la activista.

Sobre el escenario llega más música. La cantante Miriam Toukan está cantando una canción en árabe y español que habla del miedo. “Nos tienen miedo porque no tenemos miedo”, gritan poco después un grupo de mujeres, que llevan su propio megáfono.

El miedo, si es que existe, no se ha hecho cuerpo este martes en la concentración feminista. ¿Habrá más?, se le pregunta a una joven que está parapetada detrás de una pancarta. “Todas las que haga falta. Hay que demostrar todos los días que no vamos a dejar que nos recorten ni un derecho”, responde con claridad.

Etiquetas
stats