Dan a conocer detalles de la Magna del Sagrado Corazón con los Dolores y San Rafael

Imagen de San Rafael, en la Basílica del Juramento | MADERO CUBERO

Ya se conocen los primeros datos de la procesión que llevará a la Virgen de los Dolores y a San Rafael hasta la Mezquita Catedral el próximo 30 de junio, Octava del Corpus, para que las cofradías cordobesas ganen el Jubileo con motivo del Año del Sagrado Corazón de Jesús en el 90 aniversario de la consagración a Él de Córdoba y el centenario de la consagración de España.

Será una Magna del Corazón de Jesús, según indicó Manuel González, portavoz de la comisión diocesana para el Año Jubilar. A esta procesión magna están invitadas para participar en el cortejo todas las hermandades de la diócesis de Córdoba y la organización correrá a cargo de la Agrupación de Cofradías. Será una procesión que “se recordará en la Iglesia y la ciudad de Córdoba”, según Manuel González, que invitó a todo el pueblo a sumarse a este acontecimiento.

Aunque la preparación de la procesión en lo que tiene que ver con itinerario y horarios definitivos comenzará pasada la Semana Santa, en la mañana de este jueves se dieron a conocer los primeros detalles que se han planteado. Así, la idea es que la imagen del Sagrado Corazón de Jesús que se venera en San Hipólito llegue hasta la Mezquita Catedral acompañado por la Virgen de los Dolores y San Rafael del Juramento en una procesión conjunta que comenzará en la plaza de San Ignacio de Loyola o en el Bulevar del Gran Capitán a la altura de San Nicolás, pero esto se tiene que decidir teniendo en cuenta la opinión de las hermandades participantes.

La salida será, en principio, a las siete de la tarde del 30 de junio. Llegarán las tres imágenes a la Mezquita Catedral en un orden que podría ser el que se siguió en octubre de 1929 (San Rafael, la Virgen de los Dolores y el Sagrado Corazón de Jesús) u otro, según sea mejor para la organización “porque los tres tienen para nosotros un protagonismo y una sensibilidad especial”, señaló Manuel González.

En el templo principal de la diócesis esperará el obispo, Demetrio Fernández, y allí se celebrará en el altar mayor con los tres titulares un acto eucarístico. Al terminar, las sagradas imágenes volverán unidas hasta el entorno de la Colegiata de San Hipólito para retornar a sus templos. Cada hermandad aportará al cortejo unas quince o treinta parejas de hermanos con cirios.

En el caso de San Rafael se ha planteado el problema de que no cuenta aún con un paso propio. Según explicó su hermano mayor, Manuel Laguna, y como adelantó EL CIRINEO, había una procesión prevista para “el 19 de octubre con su paso en primera fase de carpintería sin tallar”, pero ahora van a buscar un paso para poder participar. “No nos podíamos negar”, indicó Laguna, de manera que si el paso que se consiga les permite salir, por sus dimensiones, del Juramento, se saldrá de allí, y si no, estarían dispuestos a salir de otra iglesia camino de San Hipólito. “La comisión del Año Jubilar y el Obispado se han implicado en buscar una solución para que San Rafael tenga paso para ese día”, comentó el hermano mayor de la hermandad del Custodio de Córdoba.

El hermano mayor de los Dolores, José María Herrero, señaló que para esta procesión extraordinaria “ojalá podamos sacar el manto de las Palomas, que tiene muchos años y habrá que determinarlo y ver la posibilidad de ponérselo a la Señora”. Herrero invitó, asimismo, al pueblo de Córdoba a “hacer una manifestación de fe y dar testimonio en este tiempo tan adverso de que los cristianos tenemos que estar con nuestras devociones y titulares”. Sentido también en el que se expresó Manuel Laguna, quien opinó que “los católicos tenemos que dar testimonio de fe en las calles y que no nos arrinconen en nuestras iglesias que es lo que se pretende en estos tiempos”.

Etiquetas
stats