Coronación estrena ‘La belleza de un dolor’, dedicada a las Angustias

Nuestra Señora de las Angustias, el Jueves Santo de 2018 | ÁLEX GALLEGOS

Es el relato sonoro de lo que a comienzos del siglo XVII tratara de reflejar a través de su obra póstuma de Juan de Mesa. El magno conjunto escultórico de Nuestra Señora de las Angustias muestra el tormento de la pérdida pero también el preciado bien del amor. Precisamente es lo que pretende reflejar Javier Palos Rodríguez en La belleza de un dolor, marcha que estrenara la Banda de Cornetas y Tambores Coronación de Espinas la noche del sábado. La partitura está dedicada al Cristo de la imponente talla, ante la que tuviera lugar, en la iglesia de San Agustín, su primera interpretación con motivo de un concierto por parte de la mencionada formación -guía de Cuaresma y Semana Santa de Córdoba-.

La composición resulta del entendimiento entre la cofradía de las Angustias y la banda del Zumbacón, tal y como explica el encargado de darle forma en la partitura. “La marcha es un encargo por parte de la hermandad, aunque más que un encargo es una ilusión nuestra. Habíamos acordado que íbamos a dedicarle una marcha. Tiene una de banda de música y queríamos que tuviera una de cornetas y tambores”, expone Javier Palos. El autor de la pieza, que además es director musical de Coronación de Espinas, hace referencia a Virgen de las Angustias, que escribiera Enrique Báez Centella en 1952 y que es uno de los grandes títulos del patrimonio musical cofrade de Córdoba.

Acerca de la obra, Javier Palos señala que “es de corte serio, solemne” y que a través de la misma “se ha querido describir, tal cual, cómo Juan de Mesa definía su imagen: que se mostrara de una forma bella el dolor que había en la talla”. “Hay un duelo, por decirlo de alguna forma, entre una parte bella o mariana, porque hay amor, y una parte de dolor, pero no visto de forma agresiva. Aparece con trazas de belleza”, detalla el autor de la marcha. Tras esa contienda de los sentimientos a través del sonido, La belleza de un dolor “tiene una parte última que tiene un aspecto como triunfal, de alegría enmascarada”. “El último acorde es mayor y da signos de esperanza, que es la Resurrección y el hecho de dar la salvación a la Humanidad”, añade el compositor.

“Incluso el nombre tiene ya una cierta ambigüedad. Un dolor no es bello, pero sí que Juan de Mesa hizo una imagen bella”, comenta Javier Palos. El director musical de la Banda de Cornetas y Tambores Coronación de Espinas, asegura que esta vez asumió el reto de la composición “con un respeto muy grande”. “Siempre ha sido una imagen que me ha encantado, y nunca imaginé que iba a poder acompañarla porque salía con banda de música”, confiesa. “Supone quizá un salto en cuanto a exigencia, digamos”, agrega el autor de la marcha sobre el significado que para él tiene esta partitura.

En efecto, La belleza de un dolor se pudo escuchar por primera vez en un concierto de Coronación de Espinas en San Agustín. Fue precisamente la pieza con que concluyó la cita, antes de que sonara el Himno Nacional. El recital comenzó con Réquiem, de Bienvenido Puelles Oliver, y Ave María, de Giulio Romano Caccini. La banda completó su repertorio, antes del estreno, con Coronación en el Colodro, del propio Javier Palos Rodríguez; Costalero del Soberano, de Pedro Manuel Pacheco Palomo; Rey de los judíos, de Rafael Vázquez Mateo -estrenada el 9 de marzo-; Jesús ante María Madre, de Alejandro del Amo Mateos y Pedro Manuel Pacheco Palomo, y Bienaventurada, de Nicolás Turienzo Robles.

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