Badajoz-Granada, la autovía que se topó con la crisis

Imagen de un camión volcado en la carretera N-432 en un accidente de 2013 | ANTONIO PINEDA
Desde 2002 que se proyectó hasta 2008 que se iba a ejecutar, el proyecto (valorado en 2.200 millones de euros) se ha encontrado con la falta de dinero para poder ejecutarlo

Hay dudas sobre la fecha exacta en la que se desmadró la crisis económica, a finales de 2007 o principios de 2008. En enero de 2007, el Gobierno (entonces dirigido por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero) anunció solemnemente que acababa de encargar el primer estudio informativo para diseñar el proyecto de obra de la conversión en autovía de la N-432 (Badajoz-Córdoba-Granada). El estudio incluía un enorme ámbito e iba desde Espiel hasta la misma ciudad de Granada.

El estudio informativo estuvo a tiempo, para diciembre de 2007, cuando la crisis económica empezaba a asomar las orejas. Además de dividir las obras en 20 tramos diferentes de construcción (de Espiel a Granada hay 204 kilómetros de distancia) se fijó un presupuesto: 1.333 millones de euros. Con este dinero, se resolvía el problema desde Espiel a Granada, pero no el de Espiel a Badajoz (que es el que más reclaman los alcaldes del Guadiato).

En febrero de 2008, el Gobierno, decidido a construir la autovía, encargó el estudio informativo de Badajoz a Espiel. En total, eran otros 200 kilómetros y ya Fomento preveía un presupuesto cercano a los 900 millones de euros.

2008 no fue un año fácil. La crisis estalló con todas sus consecuencias y se llevó por delante los grandes proyectos de obra pública. Entre ellos estaba la autovía Badajoz-Córdoba-Granada, con sus estudios informativos redactados y un presupuesto superior a los 2.200 millones de euros. De hecho, el Gobierno había previsto su inclusión en el Plan de Infraestructuras y Transportes (PEIT) con el objetivo de que su construcción total no se demorara más allá del año 2020 (quedan cuatro años para esa fecha).

Fomento decidió para la construcción de nuevos proyectos y acabar los que ya tenía en marcha, principalmente el sistema de alta velocidad. De hecho, en junio de 2011 (antes del cambio de Gobierno de Zapatero por Rajoy) el Ministerio de Fomento decide pensárselo mejor. Un informe alude a que el tráfico no es tan intenso en la mayoría de los tramos entre Badajoz y Granada como para construir una autovía, y se escuda en unos previsibles problemas ambientales que tendría esta autovía.

Entonces, los planes del Gobierno pasaban por construir la autovía pero solo en los núcleos de las grandes poblaciones. Esto es: la salida de Granada, el cruce con Córdoba y la llegada a Badajoz. El resto, un 90% del recorrido total de la carretera, se quedaría como hasta ahora.

En 2013, Fomento encarga los informes ambientales de la carretera y vuelve a incluir el proyecto de la autovía en el Plan de Infraestructuras, Transportes y Vivienda 2012-2024. Las previsiones apuntan a construir la autovía en el enlace con las grandes ciudades (en Córdoba capital iría desde después de Santa Cruz hasta Cerro Muriano) pero sin fecha definida. Nuevamente, la falta de fondos públicos para grandes obras es una merma para la decisión final del Gobierno.

Pero desde entonces, nada. Año a año, Presupuestos Generales del Estado (PGE) a Presupuestos Generales del Estado, el Gobierno incluye una mínima partida para la construcción de esta carretera, que no deja de ser más allá de una huella presupuestaria. En 2016 apenas si se alcanzaron los 150.000 euros de inversión prevista.

Ahora, los alcaldes de los municipios de la N-432 se plantean crear una plataforma. El Ministerio de Fomento no tiene actualmente quien lo dirija (Ana Pastor es presidenta del Congreso) y el previsible adelanto del cierre presupuestario hace imposible un impulso a esta obra a corto plazo.

La autovía Badajoz-Córdoba-Granada (en proyecto desde 2002) sigue teniendo un problema: no hay dinero para construirla.

Etiquetas
stats