PYMES y autónomos: S.O.S. Covid-19

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Escuchemos y atendamos la voz de alarma de autónomos y PYMES en nuestro país, que como consecuencia de la crisis sanitaria que seguimos viviendo por el Covid-19, se han visto obligados a cerrar sus centros de trabajo, incluso en casos extremos avocados a un ERTE para medio salvar la viabilidad de sus actividades.

La desaceleración de la actividad económica global ya venía notándose desde finales del año 2019 en algunos sectores productivos, la sensación en el empresariado desde comienzos de este año 2020 era de que "algo" no marchaba bien, prueba de ello eran los retrasos en los cobros a sus clientes y los impagados que se venían incrementando cada vez más.

Y de repente se encuentran con esta crisis sanitaria que ya está originando una crisis económica de ámbito global sin precedentes en la historia, con unas consecuencias aún por ver y que a gran parte de PYMES les ha llegado sin estar preparadas para digerirla.

Todo empresario y autónomo que se dedica a una actividad económica, todos los días del año tiene que abrir su "persiana" para vender su producto o ejercer su profesión.

Es obvio que si no "vende" no va a conseguir ingresos para atender toda la serie de obligaciones de pago que tienen con sus proveedores comerciales, trabajadores, seguros sociales, Hacienda, préstamos, luz, agua, alquileres, teléfono, impuesto locales o estatales, etc.

Pocos son los que mantiene una saneada tesorería, en todo caso, algo más de lo necesario para atender los pagos de cada mes ya que el "objetivo" de una PYME o autónomo es seguir día a día generando "actividad comercial" y no tener una cuenta en el banco con 6 dígitos.

Es decir, reinvertir en sus empresas el excedente de tesorería que se pueda producir para crecer, generar riqueza y trabajo.

El parón en la actividad cotidiana del día a día se nota ya en todos los sectores, tanto nacionales como en el resto de países, las previsiones del FMI y de la OCDE apuntan a una recesión más profunda de lo que se creía, no es para menos con más de 1.300 millones de personas confinadas en sus casas.

Algunas de las grandes empresas nacionales, conscientes de que la liquidez y la continuidad de la actividad económica no debe parar, están adelantando el pago a sus proveedores antes de sus fechas previstas, están facilitando al consumidor poder aplazar sus pagos de recibos, ayuntamientos aplazando el cobro de los impuestos municipales, bancos que recortan o suspenden el pago del dividendo previsto a sus accionistas, aplazamiento de cuotas de hipotecas, alquileres, rescate de planes de pensiones etc.

Incluso algunos bancos, en previsión de que saben que sus clientes no van a poder atender al vencimiento sus créditos, están negociando con sus clientes convertir los créditos actuales en préstamos a largo plazo con el aval que el Gobierno ha dicho que va dar para estas operaciones a las empresas afectadas.

Cuidado con estas negociaciones con tu banco, a ver qué condiciones y requisitos te ponen, recuerda que el Euribor sigue en negativo.

Serán necesarias medidas que faciliten con "dinero", a devolver a plazo medio, la continuidad de la actividad de autónomos y PYMES, el dinero debe volver a circular en la economía.

Inyección de dinero a un tipo de interés bajo, facilidad a las empresas con capacidad para devolver este dinero a los bancos que serán los que, sabiendo que cuenta con el aval de Estado y que no "deberán" provisionar a corto plazo los impagos en su cuenta de resultados, se encuentren en la obligación de financiar la continuidad del parón de la actividad económica en beneficio de todos.

Lamentablemente no todas las PYMES y autónomos están preparados, desaparecerán algunos por motivos de cierre o por la venta de sus empresas a inversores que siempre están con "dinero" dispuestos a rescatar a empresas con cierta viabilidad a plazo medio.

Ha llegado el momento de salvar a nuestras PYMES y autónomos, sin actividad y sin dinero difícilmente se conseguirá.

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2 de abril de 2020 - 09:39 h