Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
Sobre este blog

Alfonso Alba es periodista. Uno de los cuatro impulsores de Cordópolis, lleva toda su vida profesional de redacción en redacción, y de 'fregado en fregado'. Es colaborador habitual en radios y televisiones, aunque lo que siempre le gustó fue escribir.

La política como medio de vida

Rueda de prensa de Rosa Aguilar el día en que anunció que dejaba los cargos electos.

0

Creo que es Giulio Andreotti el que tiene el récord mundial de años consecutivos en un cargo público electo. Il Divo entró en la Asamblea Constituyente de Italia en 1946 y se mantuvo como senador vitalicio hasta el año 2013, cuando murió a los 94 años. 67 años en política. A Andreotti le gana Isabel II, que lleva 70 años reinando en Reino Unido. Pero a esta no la ha elegido nadie. A Andreotti, un auténtico maestro de la política, sí. Aunque nunca pudo lograr que lo designaran jefe de estado.

Salvando las abismales distancias, la política se ha convertido en una profesión. En Córdoba, el socialista Manuel Gracia encadenó 38 años en cargos públicos. También fue constituyente, en 1977, consejero, diputado y parlamentario. Rosa Aguilar ha anunciado su retirada 35 años después de convertirse en concejala del Ayuntamiento de Córdoba. Salvo presidenta, lo ha sido todo en política. Ambos, Manuel Gracia y Rosa Aguilar, llegaron jóvenes a la política, donde les fue bien. Con experiencia laboral, no muy extensa, previa, encadenaron cargo tras cargo hasta que se convirtieron en políticos profesionales hasta su jubilación.

Tanto Rosa Aguilar como Manuel Gracia, y hasta el propio Giulio Andreotti, se foguearon en momentos bastante complicados, donde entrar en política podía significar acabar en la cárcel o hasta muerto. Ahora, por mucho que se haya complicado la política, entrar en un partido, presentarse en unas elecciones, formar un sindicato, organizar una manifestación, no corre un peligro real de acabar encarcelado. Es mucho menos arriesgado, aunque a veces dudo de si es menos complicado.

Estos días se están configurando las listas electorales para las próximas elecciones autonómicas, convocadas para el 19 de junio. Rosa Aguilar cumple en verano los 65 años y se jubila. Y sabía que no iba a entrar en la candidatura, por lo que antes de que llegase el momento decidió anunciar que se iba. A Juan Pablo Durán o Soledad Pérez los ha jubilado el partido. De momento, al menos. No volverán a las listas al Parlamento, pero ninguno ha anunciado que deje la política.

Estos días se apuran las candidaturas donde se pugna por no perder el sitio, se lucha con el compañero para no salirse de la foto, y, en algunos casos, prolongar la vida laboral unos años más. Los que siguen tienen lejos aún alcanzar los 38 años de Manuel Gracia, pero los hay que progresan adecuadamente para conseguirlo. Y eso es algo que a veces no sé si es bueno o si es malo.

Andreotti decía que en la vida están los amigos, los conocidos, los enemigos, los enemigos mortales y después los compañeros de partido. Y tiene gracia que fuese él, el del récord mundial de supervivencia política. Pero le acompañaba la razón. Probablemente fue el peor de los compañeros de partido posibles.

Esa pervivencia en política, entiendo, no es sana. En Córdoba hemos tenido dos ejemplos claros de altos políticos que un día cerraron el kiosco, dejaron la política y se jubilaron en su trabajo: Julio Anguita y el exalcalde Andrés Ocaña. Tenían un empleo antes y regresaron después. Y su carrera no fue corta.

Pero esto también tiene un inconveniente: ¿quién puede entrar en política? ¿Solo el que tiene un puesto de trabajo garantizado para cuando decida volver? Es decir, ¿vamos a una clase política de funcionarios en ese caso? La solución, me temo, no es sencilla, pero tampoco es buena.

Sobre este blog

Alfonso Alba es periodista. Uno de los cuatro impulsores de Cordópolis, lleva toda su vida profesional de redacción en redacción, y de 'fregado en fregado'. Es colaborador habitual en radios y televisiones, aunque lo que siempre le gustó fue escribir.

Etiquetas
stats