IMDEEC: Cortina de humo

"Cortina de humo" es una interesante película de Barry Levinson donde especula con la posibilidad de que el presidente de los Estados Unidos, pillado in fragati en un asunto de faldas, permite que se invente, por parte de su cuerpo de asesores (estupendos De Niro y Hoffman), una guerra en Albania, para lo que crean toda una ficción con colaboración de personajes con hambre y ganas de fama (imprescindibles Harrelson y Dunst). La película me parece una imagen adecuada para explicar lo que está pasando en el Instituto de Desarrollo Económico (IMDEEC). La falta de ideas, proyectos y actuaciones que paren el incremento feroz del paro, ha obligado a desviar la atención mediática, ya que se agotó aquello de culpar al gobierno de la nación. El IMDEEC se ha convertido en chivo expiatorio o cabeza de turco.

Sé que el IMDEEC, desde sus comienzos, ha sido una familia con muchos problemas internos, no siempre bien avenida y donde ha sido difícil poner orden. Demasiado condicionado por las cúpulas empresariales, sindicales y políticas, su labor ha estado marcada por la figura de la "faraona" Aguilar y su fantasmagórico Plan de Empleo, que consistía, poco más o menos, en el reparto de fondos a esas mismas cúpulas para contar con su apoyo fotográfico. Por otro lado, es evidente que nadie se atrevía a cuestionar ese inútil instrumento por temor a soliviantar a los líderes socioeconómicos, a pesar de que sus resultados eran insuficientes en la ardua lucha contra el paro.

Sin embargo, el trabajo del IMDEEC ha sido, al menos, equiparable al de otros organismos similares de otras ciudades en cuanto a labores de captación de fondos europeos, formación, programas activos de empleo, asesoramiento, apoyo a la iniciativa empresarial, generación de viveros o la búsqueda de inversiones. ¿Era necesario crear una estructura autónoma para ese fin? ¿Estaba bien dimensionado? Siempre será discutible, tanto para esa labor como para otras (vivienda, limpieza, transporte, cementerios, cultura,...) pero lo cierto es que la propuesta de contar con un organismo de esas características, la lanzó el PP de Merino, la recogió y llevó a cabo el PSOE de Mellado y la concretó la IUCA de Aguilar.

El PP no llevaba en su programa electoral eliminar el Pacto por el Empleo, y, mucho menos, el IMDEEC. ¿Por qué entonces ha cambiado de opinión? Y es aquí donde aparece "la cortina de humo" y las artes maquiavélicas de Raúl Hoffman y Miguel Ángel de Niro. Para completar el falso entramado, el PP ha contado con la inestimable ayuda de una militante suya, que, sorprendentemente, se incorporó a un puesto directivo del IMDEEC en el mandato anterior, y que ha sido fundamental en el suministro de información sesgada. Lo curioso es que esta "Carmen Dunst" de amplia ambición personal,a la que se le hizo fija de inmediato, con ayuda de representantes sindicales de la casa, intentó cambiar la valoración de puestos de trabajo, en elaboración entonces, de forma irregular, a favor de ellos mismos,. Cuando todo eso se destapó por el anterior presidente del IMDEEC, ordenando una información reservada que derivó en la apertura de expedientes, juró hacerlo pagar, y en ello está, aunque se lleve por delante a sus compañeros y al propio IMDEEC.

La auditoría que se abrió a continuación, presentó sombras en el funcionamiento del IMDEEC (como lo haría en cualquier organismo municipal) que se podían haber resuelto de forma tranquila y ordenada, pero no. Se provoca una comisión de investigación (curiosamente pedida por IUCA), convertida en "particular guerra de Albania", que deriva en una labor de descrédito del organismo autónomo que sirve de coartada para su desaparición y para la eliminación de puestos de trabajo, y donde la militante-topo actúa como mano que mece la cuna. Del apoyo a su actuación por parte del PP no queda duda, pues, como contraprestación, había sido nombrada miembro del cuerpo directivo del nuevo gobierno.

Lo último es bien conocido, el fiscal recibe los trabajos de la comisión de investigación y no aprecia asuntos penales, excepto unas dudas sobre algunas facturas, que están "subiudice". Pero el mal está hecho y, para consumar la estrategia, ha regresado al IMDEEC la militante-topo, que prepara con deleite la eliminación de cinco puestos de trabajo, y la convocatoria de una feroz oposición planteada como caza del actual personal del organismo y la posterior desaparición del mismo. Mientras, el paro alcanza niveles espectacularmente terribles, el delegado de empleo, el defenestrado como responsable de personal, el gerente Navas, se ocupa de la demolición del instituto sin que se le oiga hablar de empleo. La cortina de humo ha funcionado a costa de los trabajadores municipales y de los parados de la ciudad.

Etiquetas
Publicado el
20 de octubre de 2012 - 06:00 h
stats