Insert Coin

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Es viernes. Las clases, los profesores, el bullicio del patio parece lejano, aunque hace apenas unas horas que han terminado. Y el lunes no existe. Está en un espacio temporal que un niño no alcanza ni a comprender. Ni le importa. Tu padre -o tu madre, o tu tío, o preferiblemente tu abuelo- te da la paga. Es un año indeterminado entre 1984 y 1996. Y tú, claro, la divides en dos placeres: Chucherías y Videojuegos.Preferiblemente en ese orden. Porque sabes que, si vas antes al salón de videojuegos puede que cuando salgas de allí no te quede nada para pipas, nubes o caramelos. Puede que todo cuanto tenías lo hayas invertido en ayudar a dos muñecos de nieve hermanos a completar pantallas. O quizá lo hayas invertido en dividir burbujas a cañonazos hasta hacerlas desaparecer. O quizá te hayas gastado los últimos 5 duros en derrotar a un ejército de zombis y demonios para rescatar una princesa.El caso es que, sino has sido cauto, has salido del Salón sin nada en los bolsillos y nada que llevarte a la boca. Y puede que sea tarde y tu madre te esté esperando. Tampoco lo sabes. No hay móviles. Tu reloj Casio está olvidado en casa, adonde corres en busca de la cena. Mañana es sábado. El lunes está en un espacio temporal en el que ni siquiera puedes pensar porque se ha instalado en tu cerebro la música que salía de las máquinas en las que has insertado monedas toda la tarde. Pero ese caos sonoro no te afecta. No es nada que no cure un Colacao calentito, y una buena dosis de cama.

En este modo regresión andaba yo el otro día cuando por fin me puse a escuchar el Podcast que traigo hoy a El Jukebox: Un trabajo que surgió fruto de una amigable charla con el mítico Pincha Discos sevillano DJ Mike en un Club de Sevilla, y que se ha materializado en un trabajo arqueológico interesantísimo.

"Insert Coin: Early Videogames Music" es una inmersión en la música de videojuegos arcade, la que salía de aquellas maquinas en las que entraban las monedas de 25 pesetas, la de videoconsolas como SEGA, NES o Spectrum, que dominaron  nuestra infancia y nos encerraban en casa pantalla a pantalla.

Se trata de música hecha por artesanos que apenas reclamaban reconocimiento: Su trabajo estaba ahí, agazapado detrás de la ilusión del jugadoro de la pericia del ingeniero gráfico. "Música de comecocos", que decían nuestros padres, cuando el Arcade llegó a nuestros salones, acompañado de peticiones -órdenes- de silenciarla. Ruido con mucho más sentido del que los niños le podían dar.

Contra aquel silencio forzado, o contra el segundo plano en que la propia música decidía estar, viene a luchar este Podcast. Y para arrojar luz sobre el asunto, nadie mejor que el propio Mike para contar de qué va la historia.

"Yo crecí con los videojuegos y eso incluía su música. Me he movido como pez en el agua por los salones recreativos y me he gastado más monedas de 25 pesetas de las que puedo recordar. Colecciono las míticas consolas y juego casi a diario"."Llevo años recopilando música de videojuegos de aquellos primeros años mágicos, de mediados de los 80 hasta finales de los 90, sobretodo la etapa de cambio de las consolas de 8 a 16 bits, para ajustarlo a un formato de radio"."Cuando era pequeño no era consciente de la repercusión que podía tener la música de aquellos juegos, pero si que de alguna manera era una parte importante. La música era un aditivo más para hacer grande un juego. Eso sí, jamás se me hubiera pasado por la cabeza que a día de hoy sería relevante, ni que iba a servir de referencia para algunos artistas actuales bastante conocidos"."Cuando compré el Out Run para Spectrum me pasaba horas jugando. Y recuerdo que podías cambiar la canción en la radio del Ferrari Testarossa. Recuerdo haber pulsado Play en todas las canciones y haberlas grabado en una cinta pasando el audio a una radio altavoz contra altavoz, porque así se ripeaba entonces. Después, me sentaba en el sofá con los auriculares y disfrutaba la música. Sobretodo la canción "Passing Breeze" que me parecía una delicia. A día de hoy la tengo en vinilo, guardado en un lugar especial, fuera de mi colección. Es mi Disco favorito!". "En los salones recreativos escuchabas las músicas de todas las máquinas sonando a la vez, con aquellos disparos de láseres y sonidos de puños. Era una maldita locura. Siempre pensaba que cómo podía aguantar tantas horas aquello la persona que trabajaba allí dando el cambio"."Creo que fué el juego 'Carnival', en 1980, el primero que creó la música con la idea de banda sonora. Con el avance de los chips de sonido se fueron creando mejores composiciones que fueron teniendo más protagonismo"."Los grandes compositores de videjuegos son en su mayoría japoneses, y aunque me cuesta saberme el nombre de más de 2 o 3, casi que se pueden reconocer en los juegos, ya que la mayoría usa unos sonidos bastantes específicos y particulares"."El primer Handicap era el chip de sonido, la capacidad de síntesis y la memoria, que no te dejaba lanzar más de 3 o 4 pistas monofónicas en aquellos primeros chips. Lo que les limitaba bastante a la hora de componer. Por otro lado, no había referentes. Estaban innovando"."Los primeros compositores tuvieron que ingeniárselas para reproducir aquellas obras que creaban para los juegos de manera totalmente autodidacta. Y muchas veces eran ellos mismos los que les daban ideas a los ingenieros. A esto hay que añadirle que los videojuegos de aquella época eran casi exclusivamente para niños. Lo que me lleva a pensar que, quizás como un libro no se escribe igual para un adulto que para un niño, en las composiciones musicales pasaría lo mismo. De ahí quizás esa inocencia musical"."La música es cíclica, como las modas. Siempre se están buscando influencias anteriores para así redireccionarla a otro nivel. A todo eso le sumamos que ahora los viejales de 40 ya no somos tan viejales (comparado con los 40 de nuestros padres), y no estamos pensando solo en el trabajo y la familia. Eso hace que muchas personas tengan la oportunidad, gracias a Internet, de volver a recuperar aquellas cosas que nos traen tanta nostalgia de otros tiempos"."Con el Podcast quería dignificar aquella música que para mi significa tanto y que para la mayoría sólo son unas melodías tontunas y facilonas. Así que pensé ¿por qué no hacer una sesión un poco más íntima y sorprendente?. Hay tanta música increíble en los videojuegos que podía llevar la sesión por un camino más interesante"."Hice una selección más personal e introspectiva, que llevara componentes tan interesantes como Ambient, House o IDM. Algo que quizás no se me había pasado por la cabeza cuando iba poniendo en pie la idea. Y el resultado al final ha sido bastante satisfactorio a nivel personal. Me he quedado bastante agusto".

"Insert Coin: Early Videogames Music" requiere, de entrada, que se abran las orejas y se quiten los prejuicios. El Podcast de DJ Mike no sólo es la banda sonora de una época, sino que es una obra madurada y serena, nostálgica pero futurista, en tanto que la música de aquella época sigue estando vigente.

Así que gastaremos la última moneda de 25, y le daremos al Play.

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Publicado el
12 de mayo de 2017 - 11:17 h
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