Con la ilusión de un niño

Los alumnos del Colegio Santa María de Guadalupe celebraron este domingo su procesión infantil, en la que colabora la hermandad de la Soledad | La Banda de Cornetas y Tambores Nuestro Padre Jesús Rescatado y la Banda Juvenil de Música María Santísima de la Esperanza pusieron los sones

En las aceras e incluso en la calzada, ya cortada al tráfico, se congregan numerosas personas. De una de las bocacalles surge el sonido de cornetas y tambores. La banda ofrece sus sones de camino al lugar de la cita. Resta un cuarto de hora para las cinco de la tarde. El cielo está cubierto, tanto como en los últimos días. De oscuro gris, las nubes amenazan lluvia. Pero la incertidumbre no vence a la ilusión de niños y niñas, que preparados en el interior de la parroquia aguardan el inicio de su recorrido por las calles del barrio. Un par de minutos después de la hora prevista, una sencilla cruz de guía aparece en la avenida 28 de Febrero. Abre un cortejo diferente a todos los demás y sin embargo muy reconocido en torno a Santa María de Guadalupe. Es la comitiva de la procesión final del franciscano colegio del mismo nombre.

Tras la cruz de guía, los primeros nazarenos, que caminan sin cubre rostro y con un sencillo hábito. La sonrisa de los más pequeños es quizá por momentos menor que la que dibujada en los rostros de sus padres, así como de todos cuantos atienden el paso de la procesión. La imagen resulta entrañable a la par que emocionante, pues el sentimiento cofrade también se ve reflejado entre niños y niñas de Infantil y Primaria del Colegio Santa María de Guadalupe. Mientras avanza el cortejo, comienza a sonar el himno real. Lo interpreta la Banda de Cornetas y Tambores Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado, que va tras el primer paso. En éste, la imagen del Señor con la Cruz sobre sus hombros. Los costaleros actúan bajo las instrucciones del capataz. Les sigue una pequeña centuria romana, que precede a la formación musical.

La comitiva cuenta también con mantillas, las que llevan unas pequeñas que caminan por delante del segundo paso, el Nuestra Señora de la Soledad. Representa la misma imagen que cada Viernes Santo tiene lugar en la parroquia de Santiago Apóstol. La franciscana hermandad de la Soledad colabora un año más en esta procesión infantil, que cuenta también con los sones de la Banda Juvenil de la Banda de Música María Santísima de la Esperanza. El cortejo avanza por la avenida Rabanales entre una multitud. No son pocos los que quieren presenciar un recorrido marcado por la ilusión de los más pequeños, que de esta forma comienzan a vivir el sentimiento cofrade de una ciudad que aguarda esta tarde de Domingo de Pasión el inicio de la Semana Santa.

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Publicado el
23 de marzo de 2015 - 11:40 h
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