Los seguros agrarios

Las organizaciones agrarias y la Federación de Cooperativas vienen demandando a la Administración medidas de apoyo, puesto que como ya hemos avanzado aquí en a pie de surco las circunstancias climatológicas adversas del año pasado han desembocado en unas existencias muy cortas de aceite de oliva en la actual campaña. Razonan, que esta situación ha provocado una reducción considerable de sus ingresos. Demandan soluciones y solicitan ayuda a la Administración.

Bueno este aspecto no es nada nuevo, tan viejo como el mundo.

Se solicitan una serie de medidas, demandando un apoyo extraordinario al sector olivarero, con el fin de impedir la paralización económica de los municipios rurales olivareros, que recordemos en Andalucía hay más de trescientos que dependen de este sector económico, como consecuencia de esa disminución de ingresos.

Se demanda financiación y que se articulen medidas de carácter fiscal o económico, créditos  blandos con condiciones preferentes para los agricultores, créditos de campaña al 0% para que haya circulante y se dote de liquidez a las explotaciones y se puedan afrontar los gastos de preparación de la próxima campaña.

Y por supuesto medidas fiscales, con revisión de módulos del IRPF al 0%, devolución del IVA compensatorio, condonación de cotizaciones a la Seguridad Social y del canón de riego. Bueno, en fin, medidas que quedan muy bien de cara a la galería y todos a pedir a papa Estado, que esa es su obligación.

En mi opinión, no digo que algunas medidas no haya que solicitarlas, como por ejemplo la puesta en marcha del gasóleo profesional, vieja aspiración legítima del sector, y que sería de justicia que el Gobierno la articulara y aprobara de una vez por todas.

Pero otras medidas, esa escasez de ingresos, de la que se menciona, y por otra parte, es verdad, se palia, señores, con la contratación del seguro de rendimientos de olivar de almazara, que cubre todos los riesgos climáticos que pueda sufrir el olivar, como por ejemplo las heladas, granizo, sequías, golpes de calor, inundaciones, etcétera. Y que además está subvencionado por el Ministerio de Agricultura. Es un instrumento importantísimo  que ayuda a paliar esa merma de ingresos, cuando llega la sequía. Lamentablemente, la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía, eliminó este año las subvenciones a este Plan de Seguros Agrarios. Esto hay que tratar de corregirlo y los dirigentes de las Organizaciones del Sector,  deben trabajar en conseguir perfeccionar ese Plan de Seguros Agrarios, junto a las Administraciones oportunas, corrigiendo sus defectos y mejorándolo cada ejercicio.  Y por supuesto, ofreciéndolo a los olivareros, al comienzo de cada campaña, y éstos "rascarse los bolsillos" y contratarlo.  Eso es lo que hay que hacer, lo demás son cantos de sirena para quedar bien ante los agricultores. Al final, la culpa es siempre del Gobierno. Seamos un poco más serios.

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4 de febrero de 2013 - 07:00 h
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