Un 'macrobotellón' venido a menos

Botellón del miércoles de feria en el Arenal | MADERO CUBERO

Al botellón de la Feria de Córdoba se le empieza a caer el prefijo de macro. Lo que empezó siendo una "concentración juvenil" para el Ayuntamiento a finales de la década pasada, cuando sacó el botellón del interior del recinto de El Arenal y se convirtió en una cita habitual de cada Miércoles de Feria, parece haber empezado a menguar. O al menos en su horario vespertino.

El año pasado, miles de jóvenes se concentraron en la zona acotada por el Ayuntamiento en el Balcón del Guadalquivir a beber libremente, fuera de las casetas, lo que previamente habían comprado en el supermercado. Este año también han sido miles, pero muchos menos que los que antaño dejaban imágenes de miles de adolescentes muy juntitos y muy tostados al sol bebiendo sin parar, con el ruido de la Feria de Córdoba al fondo.

Desde el Ayuntamiento, no obstante, se llamaba a la prudencia a la hora de comparar macrobotellones, pero sí reconocían que, hasta que se fue la luz del sol, la asistencia era mucho menor a la de años anteriores, cuando a pesar del calor los jóvenes atestaban esta zona acotada. Muchos acudían directamente desde los institutos y universidades.

Este año, el Ayuntamiento ha anunciado más mano dura contra los menores que acceden a beber. Por ley, no pueden hacerlo. Y por tanto no pueden estar dentro de este recinto. En sus diferentes entradas, los agentes de la Policía Local vigilaban que no se les colara ningún menor, algo que en principio ha frenado una asistencia masiva.

Dentro, en la Feria, los caseteros señalan que este año se ha notado un cambio de tendencia. Hay más público y hay menos miedo a gastar. Eso es algo que también estaría influyendo en este fenómeno, que parece que hace años que tocó cénit. O que quizás los jóvenes empiezan a hartarse de tostarse al sol bebiendo sin parar.

Etiquetas
stats