El Salerm Puente Genil firma una remontada balsámica en cinco minutos de locura
El Manuel Polinario sigue siendo el gran seguro de vida del Salerm Puente Genil. El conjunto rojillo tiró de casta y efectividad para firmar una remontada vital (2-1) ante el Atlético Antoniano, un triunfo que permite a los de Álvaro Cejudo romper su mala dinámica de dos derrotas consecutivas y, lo más importante, salir de los puestos de descenso directo. Fue un partido de dos caras, donde la ansiedad de la primera mitad dio paso a un vendaval ofensivo tras el descanso, espoleado por la entrada providencial de un Tommy Montenegro que, junto al capitán Marcos Pérez, se erigió en el héroe de la tarde.
El encuentro no comenzó fácil para los pontaneses. Pese a salir con ímpetu, generando peligro en las botas de Zaca -cuyo disparo en el minuto 17 obligó al meta visitante a realizar una gran intervención- y rozando el gol en el 25 con un balón sacado bajo palos por la defensa lebrijana, el Salerm Puente Genil se marchó a vestuarios con el marcador en contra (0-1). El Antoniano, un equipo diseñado para la zona alta, supo castigar en su momento con un gol -firmado con cierta fortuna tras una jugada con varios rebotes- y obligó a los locales a una reestructuración mental y táctica en el intermedio.
Pero la reacción rojilla fue fulgurante tras la reanudación. Apenas dos minutos después de volver al verde (47’), Marcos Pérez emergió para firmar el empate y encender la mecha de la grada. El partido entró entonces en una fase frenética marcada por un contratiempo que acabó siendo bendición: en el 51’, Zaca tuvo que retirarse lesionado, dejando su sitio a Tommy Montenegro. El delantero no necesitó ni tiempo de calentamiento ya que, en su primera intervención de peso, apenas 3 minutos después de ingresar al terreno de juego, anotó el 2-1 definitivo desatando la euforia en Puente Genil.
Con la ventaja en el bolsillo, el Salerm Puente Genil supo sufrir y gestionar los tiempos, aunque no sin sustos. Salva Vegas tuvo la sentencia en el 58 aprovechando la gran inercia de los rojillos, pero el tramo final exigió la aparición del de siempre: Benito del Valle. El guardameta realizó una parada salvadora cuando restaban 15 minutos parael final del partido, ganándose una vez más el apelativo de “Santo” y asegurando tres puntos de oro que mantienen al Polinario como uno de los pocos estadios invictos de la categoría.
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