El dulce sabor de los buenos resultados

Lucas Perin y Jesús Rodríguez celebran un gol.

Cuando salen las cosas, todo es mucho más fácil. El Córdoba Patrimonio de la Humanidad es un proyecto deportivo que comenzó hace escasos años de la mano de José García Román, actual presidente de la entidad. Su objetivo era sencillo y no era otro que ir creciendo poco a poco, consiguiendo una estabilidad tanto económica y deportiva, aunque todo ello se ha acelerado en los últimos tiempos. El club cordobés está en la élite del fútbol sala nacional y, después de conseguir la permanencia durante la temporada anterior, tenía la intención de dar un paso hacia adelante, consolidando al equipo en Primera División y que luche por los puestos nobles de la tabla clasificatoria. Sin embargo, la presente campaña no comenzó de la mejor manera, pero conforme ha ido pasando el tiempo, los chicos de Josan González están demostrando que están más que capacitados para afrontar este reto. De hecho, los blanquiverdes encadenan tres jornadas consecutivas sin conocer la derrota y acumulan 10 de los últimos 15 puntos ante rivales de categoría como Jimbee Cartagena y Palma Futsal.

Y es que el Córdoba Patrimonio de la Humanidad arrancó esta temporada con resultados muy irregulares, acercándose peligrosamente a las posiciones de descenso. De hecho, los chicos de Josan González tocaron por primera vez estos puestos en toda la historia de la entidad, aunque el pulso seguía estable. El técnico pontano tenía que ser capaz de sacar el máximo rendimiento de una plantilla que vio cómo en el mercado invernal llegaban dos refuerzos de categoría para darle un salto de calidad. Una vez que se han asentado en el fútbol sala español, Caio César y Lucas Perin están siendo fundamentales para un club cordobés que ha notado, y de qué manera, la inclusión de estos jugadores. Por otro lado, el cuadro cordobés estaba teniendo problemas de cara a puerta a pesar de que Alberto Saura sigue con una tendencia muy positiva. En cambio, estos contratiempos parecen haberse solventado en las últimas jornadas.

El club blanquiverde ha dado un giro de 180 grados. La entidad dirigida por José García Román ha logrado una estabilidad positiva en los resultados después de ganar el pasado 26 de febrero en el Palacio Municipal de los Deportes de Vista Alegre ante Peñíscola (2-0). Este duelo era crucial para una plantilla cordobesa que tenía la oportunidad de dar un golpe en la mesa y aventajar a un rival directo por la permanencia. Gracias a esta victoria, los de Josan González afrontaban un duro calendario, viajando hasta Mallorca para enfrentarse a Palma Futsal y días después recibiendo en el parqué califa al Jimbee Cartagena, clubes que están en las posiciones cabeceras de esta Primera División. A pesar de que mereció más en su visita a Son Moix (0-2), el plantel blanquiverde consiguió dar la sorpresa ante el cuadro murciano, logrando una victoria amplia frente a uno de los favoritos de la competición (5-1).

Por otro lado, era muy importante seguir refrendando esta tendencia en las próximas jornadas. Después de pasar este amargo trago de competición de una manera muy positiva, el Córdoba Patrimonio de la Humanidad tenía dos enfrentamientos de nivel para seguir subiendo escalones en su objetivo por alcanzar la permanencia. Y es que los chicos de Josan González debían de recorrerse toda España para enfrentarse a Ribera Navarra y Burela Futsal. Dos clubes que son rivales directos por conseguir la salvación y era crucial obtener resultados positivos. Por ello, los blanquiverdes lograron asaltar el Ciudad de Tudela con una ajustada victoria (3-4), mientras que cuatro días después consiguieron un agónico empate en tierras gallegas (2-2). Cuatro puntos que vuelven a subrayar el gran trabajo que está cosechando una plantilla que volverá a la competición el próximo 31 de marzo para medirse al Barcelona.

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26 de marzo de 2021 - 05:30 h