Diario de un volcán en erupción

Entrenamiento del Córdoba CF el 22 de septiembre

La lógica entró en razón una vez que la ceniza hacía imposible que la compañía Binter pudiese operar en la isla de La Palma. La pregunta es, ¿por qué no antes? Esta pequeña isla está sufriendo un día tras otro la erupción de un volcán que ha cambiado su vida de la noche al día. De hecho, el deporte para Santa Cruz de la Palma ha sido como una especie de desahogo para todos sus seguidores, pero hay veces que la lógica debe aparecer mucho antes. El Cumbre Vieja, lejos de ir aplacando su fuerza con el paso de los días, está demostrando que es muy poco probable estudiar sus movimientos a corto plazo y su efusividad va en aumento conforme el tiempo va siguiendo su transcurso. Tanto es así que una nueva boca en la parte sureste amenaza aún más a la isla y las instituciones no daban opciones seguras para que el Córdoba viajase directamente al estadio Silvestre Carrillo que apenas le separa 10 kilómetros con la zona del volcán.

Aun así, la entidad blanquiverde siguió lo dictado por la Real Federación Española de Fútbol y lo único que pedía, en palabras de su consejero delegado, Javier González Calvo, y su entrenador, Germán Crespo, era no viajar hasta Madrid para que, una vez allí, se suspendiese el partido. Esta vez, el encuentro quedó aplazado una vez que los califas terminaron su sesión diaria en la Ciudad Deportiva. Sin embargo, el futuro para esta isla es muy incierto porque el Mensajero, desde que el volcán entró en erupción, no ha podido jugar en su propio feudo ante el Montijo, aunque ante el Antequera sí -con un empate en el último instante, por cierto-. Por lo que y según lo dictado, el club canario deberá esperar que la nube de ceniza lo permita o que la fuerza de la naturaleza respete para desplegar su fútbol ante sus aficionados. Gracias a esto, muchos han pensado que se muevan de isla para que el curso de la competición siga su desarrollo, pero habrá que esperar a lo que dicte la organización.

Por su parte, hinchada cordobesista afincada en diferentes partes del archipiélago canario iba a disfrutar del partido en La Palma con los billetes de avión o ferry comprados con antelación. Una razón más que afianza que la decisión ha sido tarde y con poca previsión, aunque, en lo que atañe a lo deportivo, al Córdoba le vendrá bien -dentro de lo perjudicial que significa un partido aplazado y más por estas circunstancias- que no se juegue este mismo fin de semana para dar un descanso a la totalidad de su plantilla, aquejada de sendas sobrecargas y con hasta cuatro lesionados que estaban totalmente descartados para el encuentro ante el Mensajero, siendo la disputa de la Copa RFEF el principal hándicap para un club de cuarta categoría nacional que no tiene el fondo de armario y las características necesarias para compaginar dos competiciones a la semana.

Mientras tanto, la acumulación de partidos ha sido un auténtico problema para el técnico Germán Crespo. El entrenador nazarí ha visto como parte de su plantilla se ha visto aquejada por diferentes contratiempos físicos y esta suspensión le ha venido de perlas a muchos de sus hombres. Sin ir más lejos, Carlos Puga, Toni Arranz, Ekaitz Jiménez y Miguel de las Cuevas no iban a viajar a La Palma por roturas y sobrecargas, pero este parón les hará descansar y volver el martes por la tarde con las pilas cargadas. Por otro lado, nombres como Álex Bernal, José Alonso o José Cruz también tendrán unos días para relajar sus piernas y retornar más fuertes que nunca porque los próximos dos partidos son de una alta carga física. De hecho, el Córdoba recibirá en El Arcángel el domingo 24 de octubre al Antequera -rival directo por los puestos cabeceros del Grupo IV de Segunda RFEF-, mientras que días más tarde tendrá que viajar hasta tierras gaditanas para enfrentarse al Xerez CD por un puesto en las semifinales de la Copa RFEF y acceder así a la actual edición de la Copa del Rey.

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Publicado el
17 de octubre de 2021 - 05:45 h
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