Cierra El Reino de Agartha, una librería de autor en el corazón de Córdoba
La librería El Reino de Agartha ha anunciado su cierre definitivo tras convertirse durante los últimos años en uno de los espacios culturales más singulares del centro de Córdoba. Su propietaria, la librera Maribel Molina, se ha despedido de lectores y clientes a través de un emotivo comunicado publicado en redes sociales.
“Supongo que las despedidas deberían ser grandiosas, elegantes y llenas de frases perfectas. Pero la realidad suele parecerse más a una persona agotada bajando una persiana mientras piensa ‘bueno… pues hasta aquí’”, comienza el texto con el que Molina pone fin a una etapa que arrancó hace tres años marcada por la pasión por los libros y la cultura.
La librera ha querido agradecer especialmente el apoyo recibido por parte de quienes compraron libros, recomendaron el negocio o participaron en sus actividades culturales. “Habéis sostenido mucho más de lo que imagináis”, afirma, antes de reivindicar el valor de la cultura y la lectura en un contexto dominado por la inmediatez y los algoritmos: “Gracias por creer en mí, incluso en temporadas donde yo funcionaba básicamente por café, ansiedad y una fe absurda en que la cultura todavía importa”.
El cierre supone la despedida de un proyecto muy personal que abrió sus puertas con la intención de convertirse en algo más que una librería. Situada en un amplio y luminoso local de Claudio Marcelo, frente al Templo Romano, y reconocible por su característico sofá amarillo, El Reino de Agartha fue concebida como un espacio de encuentro, reflexión y viaje interior a través de los libros.
Maribel Molina, natural de Rute y vinculada desde niña a Córdoba, decidió emprender esta aventura tras la muerte de su marido hace cuatro años. Después de una vida marcada por los continuos traslados por España, regresó a Andalucía con la intención de echar raíces y crear una “librería de autor”, alejada de los modelos comerciales convencionales.
El establecimiento destacaba por su cuidada ambientación y por integrar elementos vinculados a la biografía de su propietaria: desde mapas antiguos y piezas de cartografía hasta objetos familiares y referencias a los viajes y la arqueología. El nombre del negocio hacía referencia al mítico reino subterráneo de Agartha, inspirado en las novelas de aventuras que marcaron la infancia de Molina, especialmente Viaje al centro de la Tierra, de Julio Verne.
Además de la venta de libros, el espacio acogía clubes de lectura, firmas de autores y encuentros culturales. “Buscaba un espacio agradable, de encuentro”, explicó en una entrevista durante los primeros meses de vida del proyecto.
En su despedida, la librera asegura marcharse “más cansada, sí. Pero también más fuerte, más libre y bastante más consciente de lo que soy capaz de levantar con mis propias manos”. Y concluye con un mensaje de gratitud hacia quienes acompañaron esta etapa: “Ha sido un privilegio vender historias en un mundo que cada vez lee menos titulares completos”.
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