El Bellas Artes acoge la exposición 'Donación González del Campo: Dibujos de Platería'

Rafael Martínez (centro) explica detalles de uno de los dibujos a Cristina Casanueva y José María Domenech.

La delegada de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, Cristina Casanueva, ha inaugurado este martes en el Museo de Bellas Artes la exposición 'Donación González del Campo: Dibujos de Platería', compuesta por un conjunto de 21 dibujos obra de José María González del Campo, que fueron donados al Bellas Artes por la familia del orfebre, que ha estado representada en el acto inaugural por los hermanos Rafael y Julio Martínez González del Campo.

Casanueva, que ha estado acompañada por el director del Museo de Bellas Artes, José María Domenech, ha explicado que los 21 dibujos que integran la exposición, la cual se podrá visitar hasta el próximo 17 de octubre en la Sala 1 de Dibujos y Estampas, fueron realizados en el taller de este artista de la orfebrería tradicional en el Palacio de los Luna, en la Plaza de San Andrés.

Los dibujos, según ha detallado, están realizados a lápiz de grafito sobre papel y cartulina, con aguada de diversas tonalidades, y algunos de ellos incorporan carboncillo y tizas de colores, también tinta negra a plumilla, resaltando la delegada de Cultura que, "además de su singular belleza y valor artístico, son una muestra de su reconocida maestría".

Casanueva ha agradecido a la familia Martínez González del Campo la donación de parte de su obra, porque de esta manera "vamos a poder disfrutar de estos dibujos y conocer mejor la tradición de la platería cordobesa, a través de uno de los mejores orfebres de Córdoba".

La delegada ha destacado que "este es un paso más en el camino del Gobierno andaluz por fomentar la actividad artística vinculada a los valores de nuestra tierra", teniendo en cuenta que la tradición platera en Córdoba hunde sus raíces en la Edad Media, con la aparición de los gremios. Tuvo un peso económico fundamental y contribuyó al desarrollo de la ciudad y aún hoy sigue siendo un sector pujante.

Por su parte, el director del Bellas Artes, José María Domenech, ha señalado que José María González del Campo fue "un excelente platero, orfebre y diseñador que nació en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz)" en 1878 y que falleció en 1976 en Córdoba, ciudad en la que desarrolló su oficio a lo largo de medio siglo, tras haberlo aprendido en Sevilla, razón por la cual era conocido popularmente como 'Pepito el sevillano'.

El autor consideró siempre que el mejor trabajo de su dilatada carrera profesional fue la restauración de la Custodia de Arfe de la Catedral de Córdoba, que llevará a cabo en 1961. Su etapa de mayor fecundidad comienza en la década de los 40 del pasado siglo, en la que recibirá numerosos encargos particulares y oficiales de distintas instituciones del Estado.

Los trabajos que más fama le dieron fueron la empuñadura de una espada en plata, oro y esmalte para el general Llanderas, un San Rafael en plata y oro, el Blasón de Córdoba ejecutado en oro y esmalte para el Ayuntamiento, y un atril de plata que las delegaciones de la Sociedad de Autores regalan a su presidente, el conocido maestro Guerrero.

Ejecutó numerosos trabajos de orfebrería, y además de ello, colaboró en la restauración de los principales palacios y casas solariegas de Córdoba, como el palacio de Medina Sidonia o la casa del Marqués del Carpio. Parte de su fortuna la dedicó a desarrollar su afición predilecta: el coleccionismo de pintura, reuniendo en su vivienda de la Casa de los Luna en la Plaza de San Andrés, un notable conjunto de ellas.

Familia de orfebres

Los sobrinos de José María González del Campo, Rafael y Julio Martínez González del Campo, aprendieron el oficio con él y continuaron su labor en el taller de orfebrería familiar, donde, por ejemplo, se elaboró una arqueta de plata y esmaltes en la que se enviaron a Perú parte de las cenizas del Inca Garcilaso de la Vega, según ha recordado este martes Rafael.

De igual forma, también fue esta familia de orfebres la que diseñó y fabricó las joyas que, como regalo protocolario, se ofrecía a las primeras damas de los jefes de Estado que visitaron la Exposición Universal Celebrada en Sevilla en 1992, habiendo también diseñado y labrado en plata una orquídea para la Reina Sofía y un helicóptero para el Rey Juan Carlos, entre otras obras de arte de la orfebrería.

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7 de julio de 2021 - 04:00 h