La Iglesia beatifica a 127 religiosos cordobeses víctimas de la Guerra Civil

El cardenal Marcello Semerano

La Iglesia cuenta desde este sábado con 127 mártires más inscritos en el Martirologio romano. La Mezquita Catedral de Córdoba ha acogido este sábado el acto de beatificación de 127 religiosos cordobeses que fueron víctimas en la Guerra Civil. Según ha informado el Obispado, unas 3.000 personas se concentraron en las naves del templo principal de la Diócesis junto a casi 200 sacerdotes y una veintena de arzobispos y obispos para participar en la ceremonia de beatificación de Juan Elías Medina "y 126 compañeros mártires: sacerdotes, seminaristas, religiosos y fieles laicos de la Diócesis". La celebración ha sido presidida por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos y delegado pontificio para la Beatificación de estos mártires del siglo XX, y ha participado además el Nuncio del Papa en España, Bernardito Auza.

Tras la lectura del decreto pontificio "para la beatificación de los mártires, sacerdotes, seminaristas, religiosos y fieles laicos por parte del cardenal, Marcello Semeraro, un gran aplauso de los asistentes ha irrumpido en la Santa Iglesia Catedral al descubrirse el tapiz, al tiempo que el coro interpretaba el Aleluya de Händel, el canto de alabanza. En ese momento, ha procesionado la urna con las reliquias de los nuevos Beatos. El obispo de Córdoba ha dirigido palabras de agradecimiento al Delegado Pontificio para esta Beatificación", ha descrito la Diócesis en una nota de prensa.

A las 12:00 de la mañana han repicado las campanas de la Mezquita Catedral y de toda la Diócesis para anunciar la beatificación.

El cardenal Marcello Semeraro ha comenzado su homilía recordando el amor de Dios, “el amor misericordioso con el cual nos ha elegido”. “En el odio del mundo, hay como celos y envidia de quien ha perdido su presa; de quien ha visto como se la robaban. Este es entonces el doble compromiso que la palabra del Señor quiere suscitar en nuestra voluntad: la toma de distancia del «mundo», que aquí indica todos los que prefieren las tinieblas a la luz, el error a la verdad, el odio al amor; y después, también, la atención a no dejarse seducir por la nostalgia del pecado”, ha expresado el Cardenal para recordar que el escenario abierto con el anuncio del odio del mundo es, además, “exactamente el contrario de la otra palabra confortante y llena de promesas”.

Antes de finalizar la celebración, el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, ha tomado la palabra para agradecer al Papa en nombre de la ciudad, del presbiterio, de los fieles y en el suyo propio, la beatificación. "Celebramos con inmenso gozo la beatificación de los 127 mártires, donde la Iglesia se alegra con los mejores de entre sus hijos que son, por tanto, los que alcanzaron con un amor más grande la gloria del cielo”. “El amor de Cristo ha revolucionado profundamente la historia, transformando el suplicio de la cruz en cauce de redención. La tortura de los mártires ha producido entre nosotros un amor más grande y hoy constatamos una vez más que la vida cristiana es cauce de humanización, reconciliación y de paz para los pueblos”, ha asegurado.

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16 de octubre de 2021 - 14:20 h
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