Greenpeace apremia al alcalde a instaurar Zonas de Bajas Emisiones, que limitarán el acceso de vehículos

Greenpeace, ante las puertas del parque de Colón.

Con motivo de la Semana Europea de la Movilidad, la organización Greenpeace ha llevado a cabo una performance a las puertas del parque de Colón para apremiar al alcalde de Córdoba, José María Bellido, a instaurar Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en la capital, limitando así la entrada de vehículos. Greenpeace ha alertado del “peligro ” de que estas zonas “no sirvan realmente para bajar emisiones y que muchos ayuntamientos solo impulsen medidas cosméticas para cumplir con la ley de cambio climático”.

Antes de final de año, el Ayuntamiento tiene que decidir de qué manera y dónde aplica el decreto aprobado por el Gobierno para regular una o varias ZBEs. La norma, de obligado cumplimiento, entrará en vigor con el cambio de año. Los ayuntamientos de las ciudades de más de 50.000 habitantes (en la provincia solo está Córdoba capital) tienen que aprobar antes del cambio de año cuál y cómo será su ZBE.

En Córdoba ya existe una zona limitada al tráfico y es popularmente conocida como Acire. En esencia, limita el tráfico en el Casco Histórico, con cámaras que regulan el tránsito solo a vecinos, transporte público, servicios y usuarios de hoteles. Las cámaras impiden la libre circulación en la calle Alfaros, la calle San Pablo, el entorno de la Mezquita, Valladares o Cárcamo, por ejemplo. Pero la zona Acire en Córdoba no impide el tráfico de vehículos contaminantes y motorizados, algo que la norma regula. Además, y mediante un formulario web, un conductor puede solicitar su paso por esta zona, evitando así una multa a posteriori.

Por eso, el Consistorio trabaja en cómo tiene que diseñar la propuesta con un objetivo: en el casco histórico viven vecinos que disponen y usan a diario vehículos a motor considerados contaminantes o muy contaminantes. Además, en la actual zona Acire de Córdoba entran y salen autobuses escolares, vehículos de cortesía (cada vecino dispone de una autorización), turistas (hay que llamar a los hoteles) y también padres que solicitan permiso para recoger a sus hijos de los colegios. En ningún caso se regula el tipo de vehículo que entra o sale, pero a partir de ahora, si finalmente el Ayuntamiento opta por convertir el Acire en su particular ZBE, tendrá que limitarse.

El Ayuntamiento, a través de la Federación de Municipios y Provincias Españolas (FEMP), ya ha recibido las directrices para establecer estas limitaciones. En la zona Acire cumple las principales: favorecer al peatón sobre los vehículos. Aunque debería priorizar también el uso del transporte público (se recomiendan descuentos) y de vehículos de movilidad personal (como las bicicletas o patinetes con más carriles). Pero en cuanto al tipo de vehículo autorizado, está todo por decidir.

Así, la propuesta del Gobierno señala que “el instrumento adecuado para establecer restricciones es el distintivo ambiental de la Dirección General de Tráfico (DGT) del Ministerio del Interior, pues éste refleja los niveles de emisión de los vehículos, es visible y controlable, así como homogéneo para todo el territorio nacional”. Esta clasificación deja fuera, por ejemplo, a todos los vehículos diésel previos al año 2006 y los de gasolina anteriores al 2001.

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