Reciclaje

Basura para generar vida: el plan piloto para que los vecinos creen su propio abono

Marta Sampere, vecina de Trassierra, volcando residuos en la compostera

Marta Sampere es vecina de Trassierra, donde tiene una vivienda en la que pasa buena parte del año. Desde este verano, en su parcela también cuenta con una compostera, un cubículo especial donde reciclar los residuos orgánicos que genera en casa y poder generar compost para luego abonar su huerto.

Como Marta, una docena de vecinos de esta barriada cordobesa se han adherido al proyecto que está desarrollando la empresa municipal Sadeco, que pretende reducir la generación de basura y aprovechar los residuos orgánicos, cerrando el círculo del reciclaje con su uso como abono.

Desde hace unos meses, Sadeco ha puesto en marcha esta iniciativa -en el marco del programa Reusemed-, con difusión de la misma en Trassierra para que los vecinos interesados se adhirieran. Luego, una charla informativa sobre el uso de la compostera y el reparto de las mismas entre los 12 primeros vecinos interesados han servido para arrancar, en la práctica, el desarrollo del proyecto, explican desde la empresa municipal a Cordópolis.

Abono natural para un huerto ecológico

“Creo que es una manera fantástica de reutilizar todos los residuos orgánicos”, explica Marta sobre qué la animó a ella y a su pareja a generar compost en casa. “Si puedo reciclar y que me sirva de abono, es perfecto.Tenemos un huerto ecológico y, de esta manera, el abono que le echamos también es totalmente natural”.

Ella explica que generar compost “no es difícil” y que las instrucciones dadas en la charla de Sadeco “te quita muchos prejuicios: no huele mal si se hace bien -tiene que oler a heno, aclara-, aprendes a evitar que acudan animales hasta los restos...”, enumera. Entre esas 'instrucciones' para generar compost en casa está la de ubicar la compostera en un lugar donde tenga la temperatura adecuada: si puede ser bajo un árbol caduco, de manera que en verano la proteja su sombra y en invierno reciba el sol necesario. “Si no puede ser, debe estar en un lugar donde el sol y la sombra roten a lo largo del día”.

Además de la compostera, Sadeco facilita a cada vecino un aireador -una herramienta para voltear periódicamente los residuos-, “de manera que entre el oxígeno y las bacterias hagan su trabajo”, descomponiendo los residuos y fermentándolos. Una rejilla impide que roedores u otros animales accedan a los residuos. Y un termómetro ofrece la información precisa para conocer si la temperatura es la adecuada para que se lleve a cabo el proceso natural y se genere el compost. De hecho, hay que mantener también con cierto nivel de humedad los restos, incluso 'hidratándolos' en épocas muy secas.

Reciclar adecuadamente

Además, cuenta Marta, “entre los residuos hay que mezclar también un estructurante, como paja o ramitas troceadas, que permite que los desechos no se compacten. La duración del proceso varía en función del tipo de residuo -hay materia orgánica que se pudre antes que otra-: ”Puede durar desde un par de meses a un año“. Y es que residuos del ajo o la cebolla, por ejemplo, ”son antibióticos y las bacterias no actúan tan rápido“.

La experiencia de Marta en su casa de Trassierra cuenta ya con más de un mes de duración y confía en poder tener su propio abono, “si no para la huerta de este invierno, seguro, seguro que sí para la de la próxima primavera y verano”, augura. “Ahora tenemos la sensación de que por fin estamos reciclando adecuadamente”.

Porque ese es el principal objetivo que Sadeco pretende con este proyecto, reciclar y reducir la generación de residuos. Según explican a este periódico, la empresa municipal tiene previsto seguir con la entrega de composteras individuales a los vecinos de Trassierra con la realización de charlas informativas sobre el uso de las mismas y la generación de compost para su posterior uso en huertos. Y, en el horizonte, el proyecto también prevé habilitar en los próximos meses una compostera comunitaria para varios vecinos de la barriada.

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