Los robots llegan a los quirófanos del Reina Sofía

Uno de los robots Da Vinci, similar a los que incorporará el hospital Reina Sofía.

Ya están aquí. Los robots han llegado a los quirófanos del hospital Reina Sofía con un objetivo: hacerle la vida más fácil a los cirujanos y, sobre todo, a los pacientes. Desde hace aproximadamente un par de meses, profesionales del hospital Reina Sofía están ya trabajando con robots en los quirófanos del centro sanitario. De hecho, el hospital va a adquirirlos en propiedad, ya que se trata de una patente.

La apuesta por la robótica en el Reina Sofía viene de largo. En febrero del año pasado los cirujanos ya comenzaron a trabajar con los robots. La experiencia fue tan buena que los médicos han decidido incorporarlos al hospital. Ahora, la Consejería de Sanidad ha sacado a licitación la compra de estos aparatos y de todo el material que se necesita para que funcionen.

El modelo que funcionará en el Reina Sofía es el robot Da Vinci XI. No son robots autónomos. Siempre necesitarán de la acción y supervisión de un cirujano, pero sí que ayudará a que las operaciones sean menos complejas y funcionales. Con su tecnología las cirugías serán menos agresivas y, además, vienen equipados de un sistema para mejorar la visibilidad y el trabajo de los sanitarios. Un ejemplo: el brazo robótico tiene un movimiento concreto y milimétrico. A diferencia del brazo humano, no tiembla. Hasta ahora, las operaciones, en su mayor caso, se realizan literalmente a pulso.

De hecho, esta nueva tecnología permite realizar pequeñas incisiones con mejores resultados estéticos, reduce la necesidad de transfusiones, ya que reduce los sangrados, disminuye el dolor postoperatoria e incrementa la posibilidad de acceder a un tratamiento mínimamente invasivo. Además, reduce el riesgo de complicaciones, permite un aprendizaje más rápido (especialmente útil para los médicos residentes), facilita el acceso a cualquier punto de la anatomía del paciente –gracias a sus brazos, que giran 360º–, reduce el tiempo operatorio respecto a la laparoscopia para el mismo tipo de intervención y elimina el riesgo del temblor fisiológico.

El robot quirúrgico Da Vinci se compone de una consola ergonómica desde la que el cirujano opera sentado y que, normalmente, se encuentra en el mismo quirófano. Al lado del paciente se sitúa la torre de visión (formada por controladores, vídeo, audio y proceso de imagen) y el carro quirúrgico que incorpora tres o cuatro brazos robóticos interactivos controlados desde la consola, en el extremo de los cuales se encuentran acopladas las distintas herramientas que el médico necesita para operar, tales como bisturís, tijeras, unipolar, etcétera.

Aparte, los robots que incorporará Reina Sofía vendrán con un simulador virtual. De esta manera, y gracias a un completo software, los cirujanos podrán ensayar antes de intervenir de cualquier patología.

De momento, se desconoce el número de robots que trabajarán en los quirófanos del hospital y también las especialidades concretas en las que trabajarán, aunque están especializados en urología.

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