Y el Rey Heredia no se cerró: hoy cumple dos años

Patio del Rey Heredia, preparándose para el aniversario | ÁLVARO CARMONA
El Centro Social celebra su segundo aniversario con la esperanza de reabrir su cocina y con el juicio al que 11 activistas se enfrentan en noviembre por la ocupación del colegio en 2013

No queda nada de aquel 5 de octubre. O casi nada. El Colegio Rey Heredia de 2013 nada tiene que ver con el Centro Social que es hoy. Lo atestigua un marco colocado en frente de la puerta. Los escombros no existen. Y apenas desconchones. Ya no hay salas llenas de polvo que recuerden lo que un día fue aquel colegio. Desde el primer momento que los activistas de la Acampada Dignidad ocuparon el Rey Heredia, llevaron a cabo trabajos de limpieza, albañilería y pintura para recuperar el inmueble. Todo se hace poco a poco, lo que las donaciones y la solidaridad permiten.

La entrada es muy distinta a la de hace unos meses. No suenan fogones ni huele a comida. Las dos únicas salas que están en silencio son el comedor y la cocina. A mediados de 2015, la Delegación de Salud de la Junta de Andalucía interpuso una multa por su apertura y puesta en marcha sin agua corriente, una sanción que asciende a 5.300 euros. Desde la Acampada Dignidad afirman que “es cierto que no teníamos agua corriente, pero para ello teníamos todas las garrafas de agua que nos donaron en su día y las que conseguimos en una de las caracoladas”.

Antes del cierre, la cocina servía a entre 60 y 70 personas que ahora tienen que ir a otros comedores. Pero el número de familias era mucho mayor. “Para que los niños no tuvieran que ver la situación en la que se encuentran sus padres, ellos venían y se llevaban la comida en tuppers”, explican Emilia, Pepi, Gloria y María, del grupo de cocina.

Todas las antiguas aulas se han aprovechado. Algunas se han convertido en zonas donde 15 profesores darán clases de apoyo de Primaria, Secundaria y Bachillerato a casi una treintena de alumnos durante este nuevo curso. Otras se han revestido de aula de informática, sala de oficina y sala de reuniones. Con sus paredes adornadas con grafitis procedentes de Cuenca, es en “la sala 12” donde se llevan a cabo las asambleas más multitudinarias.

Un aula específica se dedica exclusivamente a la biblioteca. El Rey Heredia ha conseguido contar con más de 3.000 libros catalogados, todo fruto de las donaciones. En otra, ensayan las distintas obras de teatro que se han ido haciendo y otra sirve de sala de ensayo a los cuatro grupos de música que tiene el Rey Heredia. Aún hoy continúan con los trabajos de acondicionamiento para mejorar la acústica del aula.

Desde el Rey Heredia saben que tienen mucho que contar. Por ello también han creado una radio comunitaria donde participan una treintena de personas con programas de diversa índole. “Nunca miramos la ideología de cada uno, sólo que el contenido se ajuste a lo que consideramos ético. Intentamos contar lo que otras emisoras no cuentan”, explica Alejandro, uno de los artífices de esta radio.

Saben que no podrían haber conseguido nada de esto si el Ayuntamiento no hubiera cedido el espacio a la Casa de la Ciudadanía del barrio. “Antes de las elecciones nos reunimos aquí con los partidos políticos. Todos firmaron el acuerdo de cesión salvo el PP, que ni siquiera asistió a la reunión. Aunque la firma todavía no se ha hecho, la cesión es casi plena”, explica Gloria. No dudan en afirmar que si no se hubiera producido un cambio de Gobierno, “el Rey Heredia no sería lo que es hoy. Cuando se produjo la ocupación, creíamos que nos echarían a los días. Sin embargo, hemos podido resistir y aquí seguimos. Todo gracias a la solidaridad de muchas personas que pasan aquí su tiempo con el único ánimo de hacer más feliz a los demás. Muchos deberían venir aquí y ver el trabajo que realizamos y considerar si el Rey Heredia hace falta o no”.

Pero no todo ha sido euforia en los dos años del Rey Heredia. Además de la multa por la apertura de la cocina, 11 de los activistas que protagonizaron la ocupación se encuentran aún imputados. “Los cogieron a ellos como podrían habernos cogido a otros de nosotros, porque en la ocupación estábamos muchas personas”, cuenta Emilia. Aunque el Ayuntamiento sí ha retirado los cargos, el 9 de noviembre se celebrará el juicio ya que la Fiscalía sigue manteniendo las imputaciones.

Este tiempo ha dado para mucho. Hasta para homenajes. El Rey Heredia no puede explicar su historia sin nombrar a Alberto Morales Almansa, el único periodista cordobés testigo de la ocupación del colegio. “Fue una persona que desde el primer día se volcó tantísimo con nosotros que, tras su repentina muerte, sólo pudimos agradecérselo haciéndole un homenaje en el patio”, cuenta Emilia. Por ello, la radio del centro es ya Radio Alberto Almansa.

Hoy, el Rey Heredia cumple dos años de luchas y de dignidad. Un artista madrileño canta que la tristeza, si es compartida, se vuelve rabia que cambia vidas. Y así lo afirman Emilia, Pepi, Gloria y María. “El Rey Heredia no sólo nos ha cambiado a nosotras, nuestra vida y nuestra manera de ver la vida, sino a todo el que ha entrado aquí. Incluso el barrio se ha acostumbrado a nosotros. El Rey Heredia hace mucha falta”, sentencian.

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